Pablo Cubí
Pablo Cubí del Amo

Periodista

En qué se diferencian las vacunas de adenovirus y las de ARN mensajero
iStock by Getty Images

Todas las vacunas tienen un mismo objetivo: activar el sistema inmune y crear anticuerpos específicos contra el causante de una enfermedad. En este caso, la Covid. Para activarlo introducen elementos del coronavirus para que nuestras defensas lo reconozcan y aprendan a atacarlo.

A cómo se introduce el activador de nuestras defensas se le llama la estrategia. En la investigación de la vacuna de la covid se han seguido cuatro estrategias:

  • Inyectando el coronavirus inactivado. Lo hacen las farmacéuticas chinas Sinovac y Sinopharm.
  • Inyectando directamente una proteína del coronavirus. La opción de Novavax.
  • Con un vector viral, el adenovirus. AstraZeneca, Janssen (Johnson & Johnson) y Sputnik V.
  • Con la novedosa ARN mensajero. Lo hacen Pfizer, Moderna y Curevac, que llega pronto a España.

Cómo es una vacuna de adenovirus

Como hemos dicho, para activar al sistema inmune se le presentan elementos del coronavirus. La mayoría de vacunas lo que cogen es una proteína de su superficie, la proteína S o espícula.

Las vacunas de adenovirus siguen la estrategia de vector viral. Eso quiere decir que utiliza otro virus diferente para transportar esa proteína S.

  • En este caso se pone la proteína S en un tipo de virus llamados adenovirus, son los que provocan resfriados leves.

Esta vacuna utiliza un virus del constipado para transportar la proteína S del coronavirus

Hay numerosos adenovirus. En el caso de la vacuna deOxford-AstraZeneca utilizaron un adenovirus que resfría al chimpancé. A nosotros no nos afecta. En el caso de la vacuna de Janssen, sí es un adenovirus que afecta a humanos, pero tratado para que no sea activo.

Por qué puede provocar trombos

Estas vacunas de adenovirus se discuten ahora por el riesgo remoto de poder provocar trombos. Aún no se sabe bien la cifra. Podría estar en un caso por cada millón de vacunas.

Un informe de médicos de Alemania, Noruega y Austria, publicado en el New England Journal of Medecine, apunta que el motivo de los trombos reside en una proteína llamada factor plaquetario 4 (FP4).

  • Algún componente de las vacunas con adenovirus, igual que ocurre con un efecto extraño de la heparina (un anticoagulante), se uniría a esta proteína formando un complejo.
  • Y por razones que se desconocen, algunas personas producirían anticuerpos contra el complejo, lo que desencadenaría una reacción de coagulación fuera de control ya que se reducirían las plaquetas (ayudan a reparar el sangrado en el cuerpo) y aumentaría la trombina (proteína que favorece la formación de trombos)

En todo caso, este descubrimiento abre la puerta a solucionar el problema. Se puede hacer un análisis de sangre a la mínima sospecha y actuar antes de que la trombosis se agrave.

Cómo es una vacuna de ARN mensajero

La estrategia de ARN mensajero (ARN-m) no se había probado hasta ahora en una vacuna. Es nueva y ha sido un éxito.

  • El ARN es el código genético de los virus, es como nuestro ADN pero algo más simple.

La vacuna de ARN-m no introduce el virus directamente, hace que nuestras células creen una parte

Como sabes, el código genético de la célula es donde están las instrucciones para que haga sus funciones. Estas vacunas cogen una porción del ARN, en concreto el que tiene las instrucciones para crear la proteína S.

Esa porción de ARN se envuelve en una bolsita (un lípido) que pueda entrar en las células y allí ese ARN empieza a crear la proteína S.

Ventajas e inconvenientes de las dos vacunas

Las vacunas de adenovirus tienen ventajas de transporte y precio:

  • Son mucho más baratas y fáciles de transportar. Se pueden almacenar en neveras convencionales a 4 grados.
  • Las de ARN-m son más caras y necesitan conservarse en congeladores especiales, pues el ARN es muy frágil: entre -70 y -20 grados.

Las vacunas ARN-m son más eficientes para frenar la pandemia:

  • El grado de efectividad de las vacunas de ARN-m está en más del 90% y apenas dan efectos secundarios.
  • Las vacunas de adenovirus tienen una efectividad del 70% y uno de cada diez vacunados tiene algunas molestias leves (dolor de cabeza, fiebre) las primeras 48 horas.

Ante la posibilidad de que haya que retocar la fórmula de la vacuna para adaptarla a las nuevas variantes del coronavirus, es más fácil hacerlo con las de de ARN-m que en las de adenovirus.