Soledad López
Soledad López

Periodista especializada en salud

Covid infección estacional
iStock by Getty Images

Ahora que parece que lo más duro de la pandemia está quedando atrás y cada vez está más claro que este coronavirus ha venido para quedarse, falta saber si se comportará como un virus estacional como el de la gripe o se transmitirá con la misma intensidad todo el año.

Un estudio liderado por ISGlobal arroja luz al respecto y revela que la covid será una infección estacional asociada a temperatura y humedad bajas, es decir, al frío como ocurre con la gripe.

Dudas sobre la estacionalidad de la Covid

Estudios anteriores sugerían que el clima no era un factor determinante para la propagación del virus porque muchas personas se habían contagiado a lo largo de todo el año.

Sin embargo, cabe matizar tres cosas que explican en gran medida que el virus no haya dado tregua durante muchos meses:

  • Se trataba de un virus nuevo.
  • La población no estaba inmunizada (no había vacunas).
  • Y su capacidad de contagio era muy alta, con lo que resultaba imposible parar la cadena de transmisión fuera invierno o verano.

Otro dato que sustenta la teoría de la estacionalidad del virus es que se empezó a propagar en China con temperaturas entre 5º y 11º y bajos niveles de humedad. En definitiva, que el virus se empezó a extender en invierno.

detalles del estudio

"La cuestión de si la COVID-19 es una enfermedad realmente estacional se vuelve cada vez más importante", señala Xavier Rodó, director del programa de Clima y Salud de ISGlobal y coordinador del estudio.

Igual que ocurre con la gripe, cada año hay campañas de vacunación en las que se invierten recursos y requieren una planificación previa. Lo mismo habría que hacer con la covid si fuera el caso.

Para contestar a la pregunta, el equipo de Rodó estudió los siguiente datos:

  • En primer lugar, analizó la temperatura y humedad que había en la fase inicial de la propagación del virus en 162 países de cinco continentes. Todo ello antes de que se implementaran cambios en el comportamiento y en las políticas de salud pública, es decir, antes del uso generalizado de mascarillas, reducciones de aforo, confinamientos...
  • En segundo lugar, analizó la evolución de esta asociación entre clima y enfermedad a lo largo del tiempo, y si se repetía en ambos hemisferios.

Un virus muy contagioso

Al analizar los resultados de sus observaciones, los investigadores vieron que la primera, segunda y tercera ola de la pandemia –las que provocaron más mortalidad– menguaron al subir la temperatura y la humedad.

Esto ocurrió incluso en regiones fuertemente afectadas como la Lombardía en Italia, Thüringen en Alemania o Cataluña.

Sin embargo, también es cierto que este patrón se rompió totalmente en la quinta ola durante el verano en todos los continentes.

"Esto podría deberse a varios factores, incluyendo concentraciones masivas de personas jóvenes, turismo, y aire acondicionado, entre otros", explica Alejandro Fontal, investigador de ISGlobal y primer autor del estudio.

Y es que, si algo caracteriza al SARS-CoV-2, es su gran capacidad de contagio.

Este estudio deja claro que, aunque la covid es una infección estacional, se transmite en gran medida por aerosoles, por eso es importante adoptar medidas que promuevan la higiene del aire.

Los aerosoles son minúsculas gotitas que apenas pesan y quedan suspendidas durante horas en el aire como si fuera el humo del tabaco, razón por la cual los espacios cerrados son ideales para el contagio.

La covid será más de invierno

El estudio revela que tanto en el hemisferio norte como en el hemisferio sur la virulencia de la covid coincidió con:

  • Temperaturas entre 12º y 18ºC.
  • Niveles de humedad entre 4 y 12 g/m3.

Así pues, los investigadores señalan que la temperatura es una medida a tener en cuenta para predecir la subida y bajada de las diferentes olas.

Además, "el conjunto de nuestros resultados apoya la idea de que la covid es una infección verdaderamente estacional, similar a la gripe y a otros coronarivus del resfriado común", concluye Rodó.

Pero, ¿por qué el virus se transmite más en invierno? Los investigadores creen que el frío reduciría el tamaño de los aerosoles.

Cuanto más pequeños son, más tiempo permanecen suspendidos en el aire, más tiempo tardan en caer el suelo y más probabilidades hay de que alguien los respire.