Asesorado por Amalia Gordóvil, psicóloga familiar y profesora colaboradora de los Estudios de Psicología y Ciencias de la Educación de la UOC

Por Diana Llorens

Cómo preparar a los niños para una Navidad diferente
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Este 2020 ha sido un año totalmente fuera de lo común. La Covid-19 ha trastocado nuestros planes, cambiado nuestros hábitos y ha afectado a nuestras relaciones sociales y familiares.

Para cerrar el año, parece que las Navidades también van a ser diferentes y si alguien va a notarlo especialmente serán los niños, ya que son ellos los que esperan esta época con más ilusión.

¿Qué podemos hacer para que estas Navidades tan diferentes no tengan un gran impacto emocional en ellos? La psicóloga familiar Amalia Gordóvil, profesora colaboradora de los Estudios de Psicología y Ciencias de la Educación de la UOC, nos da algunas claves.

Gestionarlo bien nosotros

La gestión emocional que hagan los niños de esta situación estará muy condicionada por cómo los adultos de la casa, los padres, lo gestionen emocionalmente”, indica Gordóvil.

Los padres son el mejor ejemplo para los niños y cómo afrontan ellos las situaciones imprevistas influye enormemente en los pequeños.

Tenemos que tener todos muy claro que es UNA Navidad”, indica la psicóloga.

Igual que sucedió al inicio de la pandemia cuando se cerraron los colegios y los niños tuvieron que quedar encerrados en casa y hacer las clases de forma telemática, debemos ser conscientes (y trasladárselo también a ellos) que esto es algo pasajero y que más pronto que tarde recuperaremos la normalidad.

De este modo, les será más fácil afrontar una Navidad tan excepcional.

hay que Contarles la realidad

Las restricciones a causa de la Covid-19 pueden cambiar día a día en función de la situación epidemiológica, por lo que es probable que hasta el último momento muchas familias no sepan con exactitud cómo celebrarán las fiestas.

  • Aunque vivamos esta situación con cierta incertidumbre, no es bueno trasladarles nuestra inquietud a los niños, especialmente a los más pequeños.

Los niños, contra más pequeños son, más seguridad necesitan, pero no tenemos que mentirles”, indica Amalia Gordóvil.

Explicarles las distintas opciones que tenemos en función de como estén las cosas en cada momento les ayudará a tener una idea de cómo van a ser las cosas.

Incluso podemos explicárselo de modo que lo vivan como aquellas películas que tanto les gustan en las que hasta el final no se sabe lo que va a ocurrir.

Lo importante es contarles la realidad de la situación, adaptándonos a su edad para que lo puedan entender”, asegura.

No infravalorar a los niños

No tenemos que subestimar la capacidad de los niños”, indica Gordóvil.

Si algo nos ha demostrado esta pandemia es que los niños tienen una capacidad de resistencia y de adaptación a las situaciones inesperadas más grande de lo que imaginábamos.

Los niños de primaria han demostrado desde el inicio de la pandemia que pueden entender perfectamente la situación y seguir las medidas de prevención.

Los adolescentes, aunque también lo entienden perfectamente, “tienden a frustrarse más”, indica la psicóloga. Esto tiene que ver también con la etapa vital que viven ellos.

Están entrenando mucho la tolerancia a la frustración y el tener que respetar límites, que es algo que cuesta en esta edad”, explica.

Una Navidad más nórdica

Tenemos que concienciarnos todos de que será una navidad diferente y podemos enfocarlo en cómo celebran la Navidad los países nórdicos”, indica Gordóvil.

  • En estos países el frío impide pasar mucho tiempo fuera y las Navidades se viven más de puertas para dentro. Las familias decoran más la casa y hacen más actividades juntos.

Sin embargo, no hay que olvidar la comunicación con aquellos familiares con los que este año no compartamos las celebraciones, especialmente los abuelos. Aunque no sea de forma presencial, podemos hacer videollamadas.

“Se puede preparar algo especial para ellos”, indica la psicóloga, como cantarles un villancico o enseñarles un dibujo como regalo.

Es importante mantener los detalles hacia el otro, hacer algo especial, aunque adaptado a la situación”, explica.

  • El impacto económico que la pandemia ha tenido en muchas familias es otro aspecto que puede alterar las fiestas.

En función de la edad que tengan los niños, se les puede explicar que este año los reyes o Papá Noel tienen que repartir más”, indica la psicóloga.

Además, “hacer cosas con ellos puede ser un buen regalo, aunque no nos gastemos mucho dinero”, explica. Son muchos los niños que, durante el confinamiento, han valorado mucho el poder pasar más tiempo haciendo cosas con sus padres.

Repensar las tradiciones

La Navidad es una época repleta de tradiciones. A parte de las que todos compartimos, cada familia tiene las suyas y muchas veces no sabemos muy bien cuándo y cómo empezaron. Podemos aprovechar este año para repensarlas y crear algunas nuevas.

Debemos poner la imaginación a trabajar e involucrar a los niños en nuevas actividades para hacer en familia. Amalia Gordóvil nos propone dos ideas que se pueden convertir en nuevas tradiciones navideñas:

  • Construir el escudo de la familia. Se trata de representar en un escudo los valores de la familia, qué cosas son importantes para todos los miembros. Los niños pueden participar dibujando en el escudo aquello que consideran relevante.
  • Caja de las caricias. Se trata de ir llenando una caja con diferentes mensajes dirigidos a todos los miembros de la familia en los que digamos algo qué nos gusta cada uno de ellos. Esto lo podemos ir haciendo durante los días de vacaciones de los niños y escoger un día (por ejemplo, el de Navidad o el de Nochevieja) para abrirlo y leer todos juntos los mensajes.