Por Pablo Cubí, periodista

funcionamiento atencion primaria

La llegada del coronavirus en España trastocó todo el sistema sanitario.

Es una situación en la que los pacientes no han podido ser atendidos de manera normal por su médico de cabecera. Se ha tenido que recurrir a la teleasistencia.

¿Cómo ha funcionado la atención primaria en este contexto? Es la pregunta que se plantearon la Sociedad Española de Médicos Generales y de Familia (SEMG).

Plantearon una encuesta, que ha abarcado tanto a pacientes de Covid como de otras patologías, sobre todo de enfermedades crónicas, que fueron los más atendidos en estas fechas de abril y mayo.

La conclusión es que la gran mayoría de pacientes están satisfechos con la persona que los trató, aunque no tanto con el sistema sanitario.

EL PACIENTE APRUEBA AL MÉDICO

La encuesta del SEMG deja un gusto agridulce. Los resultados son positivos, aunque demuestran un cierto malestar, lógico dada la situación de caos que se vivió.

A los pacientes se les pidió que puntuaran del 1 al 10 la atención recibida en el sistema sanitario.

De entre los pacientes de Covid-19 el resultado fue:

  • Un 21,6% les dio un diez y más del 67% los aprobó.
  • En el otro lado estuvo algo más del 12% que les dio la puntuación más baja.

Eso se explica porque hubo una parte, un 13% que no contactaron con el centro de salud y fueron directamente a urgencias hospitalarias”, explica la doctora Pilar Rodríguez, vicepresidenta de la SEMG.

"Hubo saturación de llamadas, las medidas fueron insuficientes"

Los motivos por los que no pudieron contactar con la atención primaria no los clarifica la encuesta. “Es obvio que los medios no fueron suficientes, hubo colapso, saturación de llamadas”, añade el presidente de la SEMG, el doctor Antonio Fernández-Pro.

LA ATENCIÓN GLOBAL FUE BUENA

Por otra parte, esos pacientes que no fueron atendidos en atención primaria, sí tuvieron una atención profesional buena en el hospital.

Hubo colapso, aunque la estadística refleja la calidez humana del personal sanitario.

Es normal que el paciente se sienta agradecido una vez se ha recuperado”, admite la doctora Rodríguez.

Entre los pacientes que no eran de coronavirus la satisfacción mejora:

  • Un 84,5% puntúan por encima del 5. Con más de un 50% entre el 9 y 10.
  • Los que más penalizan el servicio apenas no llegan al 8%.

Respecto al perfil de los encuestados, una mayoría eran mujeres (66%) y el grueso eran personas entre los 40 y 70 años, lo que coincide con el perfil del usuario del servicio.

Los más mayores tenían menos capacidad para acceder a este servicio de teleasistencia.

LAS PRINCIPALES QUEJAS

Sobre las quejas que más han bajado la valoración del servicio hubo tres aspectos que destacaron los encuestados:

  • Dificultad de acceso. Ese colapso del servicio telefónico.

El paciente lamenta que le atendiera cada vez un profesional distinto

  • Cierre de centros. Durante la pandemia se cerraron centros de salud y se desviaron pacientes a otros creando más confusión y caos.
  • Atención de distintos profesionales. Los pacientes consideran negativo que cada vez que llaman les atienda una persona diferente.

La figura del médico de familia es imprescindible”, recuerdan desde la SEMG. El paciente valora y confía más en un profesional conocido.

EN QUÉ SE HA DE MEJORAR

La encuesta también pedía a los pacientes que apuntaran qué cosas tendría que mejorar el sistema sanitario.

Tanto los enfermos de coronavirus como de las otras patologías coincidían en sus reclamaciones.

  • Mayoritariamente pedían mayores recursos: más personal y más tests.

Y es significativo que una parte no lo pedían por ellos, como pacientes, sino sistemas de protección (EPIs) para el personal.

  • La valoración general de la teleasistencia es buena y entre las sugerencias se pide que se amplíe a la videollamada.

Sabemos que se ha mejorado la atención telefónica. No estamos tan seguros de que ante una nueva oleada no volvamos a tener problemas, porque no se ha aumentado el personal”, advierte el presidente de la SEMG.

LOS MÉDICOS PIDEN ATENCIÓN

Los médicos de familia acaban su análisis valorando que la situación no es todo lo buena que sería necesario ante una posible nueva ola de la Covid-19.

Hay personal de riesgo que no pueden trabajar, hay bajas laborales que no se han cubierto: falta personal”, advierte el doctor Fernández-Pro.

"No está claro que estemos preparados para una segunda ola"

También pidió una mayor centralización y coordinación ante el coronavirus: “No puede ser que se suprima el ocio nocturno en una zona y a tres kilómetros, por ser otra comunidad se permita”, ejemplificaba el presidente de la SEMG. “La norma debe ser para todos”.

Tags relacionados