Por Nuria Blasco, periodista

Carnet testimonio susanamonereo

La Dra. Susana Monereo es Jefa del Servicio de Endocrinología y Nutrición del Hospital General Universitario Gregorio Marañón y representante de la Sociedad Española para el estudio de la Obesidad.

Durante la pandemia, estuvo atendiendo pacientes con Covid-19 en el hospital donde trabaja, donde durante las peores semanas de la pandemia trataban cada día a más de 1.000 pacientes hospitalizados por esta enfermedad.

Tras su experiencia, ha visto como padecer obesidad agrava y empeora mucho el pronóstico de los enfermos de Covid-19, por lo que la endocrina recomienda tener un peso saludable como medida de prevención ante la enfermedad.

Fue duro y muy triste ver morir a tanta gente

Durante la gran oleada de contagios por el coronavirus, en el Hospital Gregorio Marañón todo eran pacientes Covid. La doctora Susana Monereo nos cuenta cómo todos los servicios médicos del centro sanitario, de todas las especialidades, se volcaron para tratar a estos enfermos.

“Fue horrible. No es fácil contarlo. Fue una avalancha de pacientes que colapsó el hospital, colapsó todos los recursos humanos y cada servicio hizo lo que pudo", nos cuenta aún impresionada por lo que ha vivido.

"Primero se organizó medicina interna, luego neumología y a partir de ahí, todo el hospital se convirtió en Covid. Y las UVIs y los quirófanos, se convirtieron en UCIs. Los cirujanos, los anestesistas y los intensivistas fueron los que se ocuparon de cuidados intensivos y todos los demás médicos estuvimos en el área de planta”, afirma la Dra. Monereo.

"Espero que no vuelva a suceder, no creo que lo pudiéramos soportar"

“Los pacientes, además, estaban durante mucho tiempo ingresados porque la enfermedad tardaba en curar. Las complicaciones evolucionaban muy deprisa pero una vez los pacientes estaban mal, tardaban semanas en mejorar, o sea que el hospital no se desatascaba", explica.

"Yo lo recuerdo con mucho estrés. Fue muy triste porque se moría mucha gente y además, muy solos. Espero que no vuelva a suceder, no creo que lo pudiéramos soportar, fue muy duro”, confiesa.

“Ha sido toda una experiencia. Yo no lo querría volver a vivir pero he aprendido mucho desde el punto de vista de cómo nos hemos organizado en una emergencia de esta magnitud, el tomar decisiones, no es fácil. Al inicio también vivimos la precariedad del material de protección, fue tremendo”, asegura la especialista.

Los pacientes obesos evolucionaban peor

La experiencia con esta enfermedad indica que existen factores relacionados con la obesidad que hacen que los pacientes con exceso de peso tengan más probabilidades de tener complicaciones graves derivadas de la Covid-19, algo que la endocrina pudo comprobar desde el principio.

“Empezamos a ver que la mayor parte de los pacientes, sobre todo los que eran un poco más jóvenes, tenían obesidad. Era un problema que vimos muy rápido. No solo había más pacientes de este tipo ingresados, sino que la evolución era peor”.

“La obesidad es una enfermedad que interfiere mucho en la mecánica respiratoria, los pacientes obesos tienen peor ventilación y eso facilita que todas las complicaciones cardiorespiratorias fueran más graves”, asegura.

"La mayor parte de los pacientes, sobre todo los jóvenes, tenían obesidad"

“A parte, también sabemos que la obesidad es una enfermedad inflamatoria y lo que probablemente ocurre es que en los pacientes que desarrollan esa inflamación tan enorme que les acaba matando, es mucho más potente en personas con obesidad y con diabetes", aclara.

"Eso es lo que vimos, que este tipo de pacientes evolucionaban peor que los no obesos”, remarca la especialista en Endocrinología y Obesidad.

tratábamos las consultas urgentes por teléfono

Debido a la emergencia sanitaria, las visitas programadas con el resto de pacientes que no padecían Covid se aplazaron y solo se hacían consultas telefónicas.

“Desde nuestro servicio de Endocrinología estábamos apoyando a medicina interna porque esas plantas estaban llenas de pacientes con neumonía. Se establecieron unos protocolos y todas las especialidades acabamos haciendo lo mismo”.

"Hemos comprobado que se pueden hacer consultas por teléfono o videollamada"

“Primero se organizó todo lo que era la hospitalización y luego, cuando había posibilidad, pasábamos consulta telefónica de nuestros pacientes del servicio de endocrinología".

"Lo urgente se solucionaba por teléfono y si no lo era se posponía. No se podían hacían pruebas, se cerraron las consultas, se cerraron los análisis, fue todo muy extraño”, reconoce Susana Monereo.

“Por suerte fue factible realizar las consultas del servicio de endocrinología y nutrición mediante teléfono o videollamada, un tipo de consulta que, a partir de ahora, en la medida de lo posible, intentaremos mantener”, afirma.

La telemedicina ha llegado para quedarse

Actualmente, con la historia electrónica del paciente y la facilidad de disponer de las imágenes de las pruebas de forma digital, algunos especialistas tienen la posibilidad de poder hacer consultas por teléfono o videollamada sin que el paciente deba deplazarse hasta el centro hospitalario.

“Empezar a utilizar toda la tecnología digital para el servicio de consulta médica ha sido un descubrimiento", reconoce.

"La intención durante la pandemia era no hacer venir a la gente al hospital para minimizar el contacto con los médicos y evitar el riesgo de contagios. Incluso ha habido veces que pasábamos consulta desde casa porque podíamos acceder mediante unas claves a su historial y a sus pruebas", explica.

"Este sistema va a suponer un cambio muy importante en la atención sanitaria"

"Nos hemos dado cuenta de que se pueden hacer muchas consultas por esta vía. Y hemos visto que esta forma de pasar consulta es más eficiente y muchos pacientes lo agradecen porque no se tienen que desplazar y se evitan los riesgos que supone venir al hospital".

"Este sistema ha venido para quedarse y va a suponer un cambio muy importante en la atención sanitaria”, asegura convencida la doctora.

Mucha gente ha calmado la ansiedad comiendo

Durante el confinamiento, muchas personas han aumentado de peso. Como nos indica la Dra. Monereo, según las encuestas que se han hecho desde la Sociedad Española para el estudio de la Obesidad, la mayor parte de la población ha aumentado entre uno y tres kilos.

“La gente no solo ha cogido peso durante este tiempo encerrados casa, el problema es que lo que más ha aumentado es la grasa. Esto es así debido al sedentarismo, han dejado de andar, de hacer ejercicio, y se ha hecho un cambio a peor de su composición corporal. Eso supone otra vez más riesgo”, afirma la Dra. Monereo.

"Durante el confinamiento mucha gente ha ganado kilos y grasa debido al sedentarismo"

“De mis pacientes, de todos los que estaba a dieta, la mayor parte han cogido peso. Y es que esta situación ha generado mucho estrés e incertidumbre y mucha gente ha calmado la ansiedad comiendo".

"La mayoría ha vuelto con más peso y más grasa, porque la falta de ejercicio físico ha provocado que pierdan masa muscular. Y esa mezcla es muy mala”, advierte.

Cuidar el peso ayuda a que la enfermedad sea menos grave

Aunque tener un peso saludable no previene el contagio de la enfermedad, sí que es cierto que es un factor importante para evitar complicaciones graves. Por esta razón, la Dra. Monereo afirma que desde Sanidad se debería incluir como una de las recomendaciones para que la enfermedad tenga menos impacto.

“Hemos visto realmente que la obesidad es un factor de riesgo muy importante que agrava y empeora mucho el pronóstico".

"Teniendo en cuenta que el exceso de peso produce problemas respiratorios y además produce una inflamación, me parecería sensato que las autoridades sanitarias incluyeran ‘tener un peso saludable’ como una de las recomendaciones ante la prevención de la enfermedad, igual que el lavarse las manos o usar mascarilla".

"Yo sería muy drástica con esto”, subraya la doctora.

"Si la población tuviera menos peso, la evolución de la pandemia no habría sido tan mala"

La obesidad es una enfermedad y no todo el mundo lo reconoce o lo quiere ver. Pero no me refiero solamente a los pacientes, sino también a las autoridades sanitarias, porque la obesidad no tiene fármacos financiados por el sistema nacional de salud, por ejemplo”.

La Dra. Monereo recalca que la obesidad es un factor que se puede controlar, por ello es aconsejable advertirlo.

“Creo que la Covid-19 ha puesto de manifiesto que la obesidad es un problema y que, a la hora de la verdad, es una enfermedad que agrava otras. Si la población tuviera menos peso, probablemente la evolución de la pandemia no habría sido tan mala", remarca abiertamente.

"Hay que ser sensatos, transmitir que esto no se ha terminado, que los contagios están ahí, y hay que seguir lavándose las manos, llevar mascarilla, mantener la distancia social y, también, que cuidar el peso es muy importante”, concluye.

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