Por Pablo Cubí, periodista

La OMS cambia el nombre a las variantes del coronavirus para no estigmatizar
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Llamar a cada una de las variantes del coronavirus por el lugar donde se ha detectado inicialmente es erróneo, injusto y además puede ser perjudicial para la lucha contra la pandemia.

  • Erróneo porque el hecho de que se haya detectado en un lugar por primera vez no es indicio seguro de que se iniciara allí. Quizá simplemente ese país tiene mayor capacidad para secuenciar el virus que el país donde realmente se produjo la mutación.
  • Injusto porque puede dar lugar a discriminaciones de la población del país afectado que no se correspondan con la realidad de la transmisión del virus.
  • Perjudicial, porque ahonda en las divisiones, incluso entre la clase gobernante, cuando una pandemia es un problema que exige soluciones coordinadas y solidarias.

Cómo se llaman de verdad las variantes

Por eso la denominación científica rara vez hace referencia a una localización. Todas las variantes tienen nomenclaturas de letras, puntos y números.

El nombre científico, de letras y números, no es fácil de recordar

Son denominaciones que transmiten a nivel científico informaciones importantes, que los especialistas entienden muy bien.

  • La más extendida en España ahora es la variante británica. Los británicos lógicamente, no la llaman así, sino la de la localidad inicial, Kent. Pero su nombre oficial es B.117.
  • De la que más se habla ahora es de la variante India. Pero en India no hay una sino varias variantes que ya se han extendido. A la que nos referimos, por su rápida transmisión actual, es la B.1.617.2.

Es cierto que no son nombres prácticos para transmitir a la población. Por eso hace tiempo que la Organización Mundial de la Salud (OMS) estaba estudiando otras opciones.

La OMS opta por el alfabeto griego

Después de descartar otras opciones, la OMS ha optado por recomendar a todos los países que llamen a cada una de las variantes que más preocupan con una letra del alfabeto griego.

La decisión se tomó después de descartar otras posibles opciones. Por ejemplo, ponerles nombres de dioses griegos.

La variante británica pasa a ser la Alfa, y la india, la Delta

De momento, se ha optado por rebautizar las cuatro variantes más populares, siguiendo el orden en que fueron detectadas: la variante británica, sudafricana, brasileña e india pasan a ser Alfa, Beta, Gamma y Delta.

  • Animamos a las autoridades nacionales, a los medios de comunicación y a otros a adoptar estas nuevas etiquetas", ha publicado la OMS.

Por supuesto, se van a mantener las denominaciones numéricas en el ámbito científico. Pero esperan que se popularicen los nuevos nombres y hagan olvidar su origen.

España aplaude la propuesta

Desde el Ministerio de Sanidad han aplaudido esta recomendación de la OMS.

El darle el nombre de un país acaba estigmatizando grupos, acaba estigmatizando poblaciones”, ha reflexionado el doctor Fernando Simón, director del CAES (Centro Coordinador de Alertas y Emergencias Sanitarias).

Ya no es solo una falsa impresión entre la población, sino entre los propios dirigentes de países.

  • Acaba generalizando toma de medidas que a veces no son racionales”, ha admitido el doctor Simón.

Un ejemplo: “La variante india acaba prohibiendo que traigamos gente de lndia cuando esta variante a nosotros nos puede entrar a través de gente de otro país”, ha explicado el doctor.

El error de la gripe española

Históricamente, muchas enfermedades han recibido el nombre del lugar donde se detectaron. Por poner un ejemplo, moderno, el Ébola recibe su nombre del río de la República Democrática del Congo donde hubo el primer brote importante.

Puede provocar situaciones de errores históricos. Nosotros vivimos uno de los mayores. La gran epidemia de 1918, la gripe española, no empezó aquí ni afectó especialmente a España.

  • Se desconoce el origen concreto. Se cree que pudo ser Estados Unidos.

Como el mundo vivía inmerso en la Primera Guerra Mundial, uno de los pocos países que dedicaba titulares a la gripe era España, que no entró en el conflicto bélico. Por eso cobró protagonismo aquí.

Un medio de estigmatizar

Otras veces el nombre busca ser una herramienta de manipulación política. No hay más que recordar como la administración de Donald Trump en Estados Unidos llamaba al coronavirus insistentemente el "virus chino".

A principios de mayo el Gobierno indio ordenó a las redes sociales de internet que retiraran los contenidos que hicieran referencia a la "variante india". El Gobierno indio vio en este nombre una acusación de haber gestionado mal el último brote.

"Ningún país debe ser estigmatizado por detectar y notificar variantes", ha pedido la epidemióloga de la OMS Maria Van Kerkhove.