Pablo Cubí
Pablo Cubí del Amo

Periodista

Las vacunas podrían ser menos efectivas con la población obesa
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La respuesta inmunológica es compleja y varía según diversos factores.

  • Entre los más importantes están la genética y la edad.
  • El estrés, la contaminación, la alimentación también influyen.
  • La obesidad también puede repercutir.

Un nuevo estudio dirigido por el Instituto Nacional Regina Elena, de Roma, sobre la respuesta ante la vacuna de Pfizer lo ha puesto en evidencia.

La investigación apunta que personas obesas producen solo la mitad de anticuerpos que otras personas en su mismo rango de edad.

cómo es la ESTRATEGIA VACUNAL EN OBESOS

Los investigadores analizaron cerca de 250 sanitarios una semana después de que hubieran recibido ya la segunda dosis de la vacuna. Entre ellos, trabajadores con un índice de masa corporal de más de 30, la cifra a partir de la cual se considera obesidad.

Los estudios confirmaron que la vacuna provoca una fuerte respuesta inmunitaria. La respuesta fue mayor en:

  • Mujeres frente a hombres
  • Jóvenes frente a más mayores
  • Delgados frente a obesos.

Aunque son necesarios más estudios, los datos puede suponer importantes implicaciones para el desarrollo de la estrategia de la vacuna, especialmente por lo que se refiere a las personas obesas”, señala el otorrino Raul Pellini, primer firmante del estudio.

EL SOBREPESO ES FACTOR DE RIESGO

La obesidad es uno de los elementos de riesgo de padecer una covid grave y también una mayor letalidad.

Ante esta evidencia es imprescindible que el programa de vacuna se adapte a este subgrupo”, insiste el doctor Pellini.

La inflamación crónica de los obesos afecta a sus defensas

Otros estudios ya han apuntado que el coronavirus tiene una incidencia de casos graves más alta en pacientes obesos y que, de media, la covid se alarga cinco días más.

Las personas con sobrepeso tienen una inflamación crónica de bajo grado, eso puede debilitar la respuesta inmune”, apunta el doctor.

Esa menor respuesta inmunológica no se refiere únicamente a los anticuerpos. Nuestras defensas tienen una doble respuesta:

  • La respuesta humoral reconoce proteínas del invasor (antígenos) y segrega anticuerpos que bloquean el virus invasor.
  • La respuesta celular se basa en un ataque a las células infectadas. Un instrumento importante son las células T, que destruyen directamente a esas células.

La respuesta de las células T también pueden verse debilitada por la obesidad”, añade el doctor Pellini.

¿UNA POSIBLE TERCERA DOSIS?

Una de las propuestas que plantea es que este grupo de personas tenga que recibir una tercera dosis de la vacuna para equiparar los niveles de anticuerpos a los otros grupos.

La inmunidad no es una cosa que se tiene o no se tiene. Es gradual y aún no está claro qué nivel se necesita para tener suficientes garantías de frenar el coronavirus o evitar al menos sufrir una covid grave.

El estudio plantea una tercera dosis de refuerzo a gente obesa

La tercera dosis es una posibilidad que ya se ha planteado para otros grupos. Por ejemplo, para los más mayores con una respuesta inmune también presumiblemente baja.

La inmunidad que generamos frente al coronavirus aún se está estudiando y debatiendo. Es muy posible que todos tengamos que recibir una dosis de recordatorio de la vacuna tiempo después de estar inmunes.

FALTA CONFIRMAR OTRAS VACUNAS

Los datos del estudio coinciden con otros trabajos previos respecto a las vacunas. Trabajos en los que ya se constataba que las mujeres daban una mejor respuesta que los hombres.

  • Es el caso de la vacuna anual de la gripe. Y prácticamente con casi todas las otras vacunas”, añade el doctor.

La investigación hecha con la vacuna de Pfizer no puede extrapolarse a las otras vacunas aprobadas contra el coronavirus. No obstante, es esperable que los resultados sean similares, puesto que todas las vacunas aprobadas apuntan a la activación del sistema inmune de un modo parecido.

La experiencia que se tiene de los otros tipos de coronavirus es que la inmunidad no es muy duradera, como sí lo es en otros tipos de virus, el sarampión, por ejemplo.

Es probable que todos tengamos que volvernos a vacunar si no conseguimos reducir la transmisión del virus gracias a una vacunación de toda la población mundial.