Un sencillo examen de retina para predecir el riesgo de infarto

Un simple examen de retina realizado en una revisión rutinaria al oftalmólogo podría servir para determinar el riesgo de infarto en los 12 meses siguientes. Los cambios en los vasos sanguíneos de la retina son indicativos de enfermedad cardíaca.

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Soledad López
Soledad López

Periodista especializada en salud

Un sencillo examen de retina para predecir el riesgo de infarto
iStock by Getty Images

Es bien sabido que el ojo es una ventana abierta a la enfermedad cardíaca. Y es que los cambios que se producen en los pequeños vasos de la retina pueden ser indicativos de una enfermedad vascular más amplia, incluidos los problemas de corazón.

Partiendo de esta certeza, científicos de la Universidad de Leeds han desarrollado una prueba que podría predecir el riesgo de infarto durante los próximos 12 meses a través de un sencillo examen de retina o fondo de ojo.

Examen ocular basado en inteligencia artificial

Los científicos han desarrollado un sistema de inteligencia artificial que permite analizar los escáneres oculares tomados durante una visita rutinaria a un óptico o una clínica oftalmológica e identificar a los pacientes con alto riesgo de sufrir un ataque al corazón.

  • Para desarrollar esta prueba ocular basada en la inteligencia artificial se utilizaron lo que se conoce como técnicas de aprendizaje profundo.

El aprendizaje profundo es una serie compleja de algoritmos que permiten a las computadoras analizar datos y hacer predicciones.

Los investigadores, que han publicado los resultados de su estudio en la revista Nature Machine Intelligence, aseguran que esta prueba ocular tiene una precisión de entre el 70% y el 80%, y podría ser una herramienta que ayudara a detectar la enfermedad cardíaca.

cómo se detecta la enfermedad cardíaca

Para realizar una buena prevención y detectar de forma temprana enfermedades del corazón, el consejo es realizar regularmente análisis de sangre para medir los niveles de colesterol, glucosa y proteína-C reactiva (marcador de inflamación).

También conviene llevar un control de la presión arterial.

Si los valores anteriores son altos y se suman otros factores de riesgo (obesidad, tabaquismo o historia familiar de enfermedad cardíaca), el médico puede solicitar pruebas adicionales que podría avisar del riesgo de infarto.

  • Electrocardiograma. Mide la actividad eléctrica del corazón, indicando su frecuencia y ritmo cardíaco
  • Prueba de esfuerzo cardíaco con ejercicio. Consiste en caminar sobre una cinta o pedalear en una bicicleta estática mientras se controla la presión arterial y la actividad eléctrica del corazón mediante electrocardiograma para comprobar si llega suficiente sangre al corazón cuando realiza un esfuerzo.
  • Ecocardiograma o ecocardiografía de estrés. Con ultrasonidos, se obtienen imágenes en movimiento del corazón antes y después de someterlo a esfuerzo.
  • TAC cardíaca para la cuantificación de calcio. Mide la cantidad de calcio en las arterias, un indicador de placa de ateroma.
  • Angiografía coronaria por catéter. Se inserta un catéter (tubito de plástico delgado) en una arteria a través de una pequeña incisión, lo que permite observar el flujo de sangre y si hay alguna obstrucción o estrechamiento.

riesgo de infarto a través el ojo

Las enfermedades cardiovasculares, incluidos los ataques cardíacos, son la principal causa de muerte prematura en todo el mundo.

La pruebas anteriores son claves para determinar si una persona tiene un alto riesgo de sufrir un infarto, pero un examen ocular es mucho más sencillo.

Por eso el hallazgo de estos investigadores podría revolucionar la detección temprana de las enfermedades cardíacas.

  • "Las exploraciones de retina son comparativamente baratas y se usan de forma rutinaria en muchas prácticas ópticas", explica el profesor Alex Frangi, de la Universidad de Leeds.
  • "Estos escaneos también podrían usarse para rastrear los primeros signos de enfermedad cardíaca", añade
  • "De esta forma se podrían detectar a los pacientes con alto riesgo cardíaco para ser derivados a un especialista", concluye.

qué es un examen de retina

El examen de retina o de fondo de ojo (técnicamente se llama oftalmoscopia o fundoscopia) permite al médico evaluar la parte posterior del ojo, que comprende la retina, el nervio óptico y los vasos sanguíneos que alimentan la retina.

Es una prueba sencilla e indolora que debería hacerse todo el mundo si acudiéramos una vez al año a realizar una revisión rutinaria al oftalmólogo.

  • Consiste en aplicar un colirio para dilatar la pupila. Una vez dilatadas, el especialista explora cada ojo mediante un instrumento llamado oftalmoscopio.

La prueba puede provocar un poco picor en los ojos, mayor sensibilidad a la luz o visión borrosa de cerca que puede durar unas horas.

El examen de retina permite detectar alteraciones de la retina y del nervio óptico como el desprendimiento de retina, la degeneración macular, la retinopatía diabética o el glaucoma.

cómo se ha hecho el estudio

Aplicando el sistema de inteligencia artificial (IA) desarrollado por la Universidad de Leeds, un examen de retina rutinario permitiría determinar también el riesgo cardíaco.

  • Para desarrollarlo, el sistema de IA analizó los escáneres de retina y cardíacos de más de 5.000 personas en busca de asociaciones entre trastornos de la retina y cambios en el corazón del paciente.
  • Una vez analizados los datos, el sistema de IA pudo calcular el tamaño del corazón y la eficiencia de bombeo del ventrículo izquierdo, una de las cuatro cámaras del corazón, solo a partir de escaneos de retina.

Recordemos que un ventrículo agrandado está relacionado con un mayor riesgo de enfermedad cardíaca.

  • Con información sobre el tamaño del ventrículo izquierdo y su eficiencia de bombeo (combinado con datos como la edad o el sexo), el sistema de IA podría hacer una predicción sobre el riesgo de sufrir un infarto durante los siguientes 12 meses.

Actualmente, los detalles sobre el tamaño del corazón o si bombea correctamente solo se puede saber si se hace una ecocardiografía o una resonancia magnética del corazón, pruebas que son costosas y suelen realizarse en un entorno hospitalario.