Por Eva Mimbrero, periodista especializada en salud

CORAZON

Hacer ejercicio y comer bien son los dos pilares sobre los que se sustenta una buena salud cardiaca. Algo que, a priori, no parece complicado, aunque los datos muestran lo contrario.

  • Las cifras de obesidad, diabetes y colesterol, tres de los principales factores de riesgo cardiovascular, y que es posible controlar con un estilo de vida activo y unos menús bajos en azúcares y grasas saturadas, continúan siendo elevadas en nuestro país.

Pero ¿por qué cuidarse, a veces, cuesta tanto? El doctor Ángel Ramón Cequier, presidente de la Sociedad Española de Cardiología (SEC) nos da su visión al respecto en la siguiente entrevista.

Algunos expertos afirman que los cambios en el estilo de vida pueden reducir más del 80% los eventos cardiovasculares. ¿Tan importantes son los hábitos para nuestro corazón?

Los hábitos de vida tienen una influencia determinante a la hora de reducir o de incrementar el riesgo cardiovascular, aunque tal vez yo no sería tan ambicioso a la hora de dar un porcentaje concreto.

  • Cada país tiene sus peculiaridades. Por ejemplo, en EE. UU. y en los países nórdicos la prevalencia de los trastornos cardiovasculares es muy alta, y esto también influye a la hora de determinar hasta qué punto los hábitos reducen el riesgo. Por eso es imposible dar una cifra concreta en este sentido.

Nuestro estilo de vida tradicional nos protege

¿Cuáles son las cifras de incidencia en nuestro país?

Nuestra media de infartos agudos de miocardio al año es de 400 por cada millón de habitantes, mientras que en otros países europeos está en unos 700.

Además, hay que tener en cuenta que España es uno de los países con mayor esperanza de vida, y no hay que olvidar que el riesgo de sufrir un evento cardiovascular aumenta con la edad.

¿Por qué, entonces, la incidencia es menor que en otros países de nuestro entorno?

Es una pregunta que nos hacemos continuamente. Y en ello seguro que influyen factores como los siguientes:

  • El histórico de la dieta española. Tradicionalmente ha sido una dieta rica en frutas, verduras y baja en azúcar y en grasas en comparación a otros países.

"Si uno elimina todos los factores de riesgo, la probabilidad de enfermedad cardiovascular es bajísima"

  • Un componente genético-hereditario. Hay países en los que la carga genética de las enfermedades cardiovasculares es muy alta, con familias enteras que las padecen.

Pero sobre todo son los hábitos y la dieta mediterránea lo que influye. Hay que tener en cuenta, además, que hasta hace relativamente pocos años la población rural en España era mayor en comparación con otros países, y esto también influía.

Aunque probablemente, y esto es un interrogante, las cifras de incidencia en las próximas décadas van a ir a peor.

Estamos cambiando de hábitos

¿Por qué cree que, en el futuro, el número de afectados por enfermedades cardiovasculares crecerá en España?

Además de que estamos perdiendo población rural, los hábitos dietéticos están cambiando de manera espectacular.

  • Por ejemplo, la obesidad no se da solo en la población adulta, también los niños la padecen. Y esto influye de una manera absolutamente determinante.

Precisamente una de las cosas que dificulta que, en general, nos cueste ponernos en serio a la hora de cuidar nuestra salud cardiovascular modificando ciertos hábitos es que la mayoría de factores de riesgo no generan síntomas evidentes, ¿no cree, doctor?

Es importante no olvidar que las enfermedades cardiovasculares continúan siendo la primera causa de mortalidad en los países occidentales. Pero, sin embargo, la gente no es consciente de ello precisamente porque son asintomáticas.

  • Hay que tener en cuenta que, cuando una persona tiene un infarto y sobrevive, lo ha pasado mal durante 4 o 5 horas, pero después se queda totalmente asintomático, sin secuelas físicas. Y esto hace que sensibilizar a la población sea aún más difícil.
  • Es algo que puede parecer una banalidad, pero influye mucho en la visibilidad de este tipo de trastornos.
  • El hecho de que la secuela que queda sea inapreciable favorece, incluso, que entre un 40 y un 60% de los pacientes que han tenido un infarto no tomen su medicación de forma correcta un año después.

Nuestra cultura de la salud es escasa

Otro de los aspectos importantes para reducir el riesgo cardiovascular es conocer nuestras cifras de colesterol, tensión y glucosa en sangre, pero no siempre las tenemos bajo control, ¿verdad?

Así es. A partir de los 40-45 años todos deberíamos saber cómo tenemos la presión, el colesterol y el azúcar, pero esto no siempre ocurre.

"Para hacer ejercicio, a partir de cierta edad, deben hacerse pruebas antes para ver la tolerancia al esfuerzo"

  • Es importante conocer estas cifras para calcular el riesgo de la persona según las escalas de cada país, que no son siempre las mismas. Por ejemplo, un hipertenso sueco probablemente tiene más riesgo de sufrir del corazón que uno español.

¿Por qué cree usted que a veces cuesta tanto acudir a las revisiones, cambiar un poco la dieta o hacer algo de deporte?

Una de las cosas que más influye, a mí parecer, es la cultura de salud, y en España tenemos muy poca: de la misma manera que hay que crear la cultura para la lectura, hay que crear la cultura de la salud. Y tampoco existe la cultura del ejercicio, en comparación a la que hay en otros países.

O damos un giro a esto, mediante iniciativas de concienciación ya desde la infancia, o en las próximas décadas las enfermedades cardiovasculares se convertirán en una pandemia.

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