Pablo Cubí
Pablo Cubí del Amo

Periodista

Diferencias entre los filtros físicos y químicos de las protectores solares
iStock by Getty Images

Cada vez hay una preocupación mayor por la composición de los productos cosméticos y especialmente por lo que atañe a nuestra salud.

En esta época los protectores solares son la estrella. Indistintamente de la presentación, sea en crema más o menos absorbente, spray o gel, la base está en el filtro de protección.

El filtro determina cuánto tiempo puedes permanecer al sol sin que tu piel se vea dañada. En 2019 se armó un revuelo porque algunas compañías no cumplían los niveles de protección que prometían.

Eso se ha subsanado. Por eso la primera norma es leer bien la etiqueta para comprobar qué tipo de filtro tiene cada crema y decidir cuál te convence más.

Cuáles son los tipos de filtros

Hay dos tipos de filtros, los llamados físicos o inorgánicos y los químicos u orgánicos.

Los filtros físicos protegen del sol actuando como una pantalla, reflejando la luz y desviando los rayos ultravioletas. De esta manera previene las quemaduras solares.

  • Los ingredientes más comunes de los filtros físicos son el óxido de zinc o el dióxido de titanio.

Los filtros químicos se absorben antes pero tardan más en hacer efecto

Los filtros químicos captan la energía solar y la transforman, para proteger así la piel del sol. Hay infinidad de productos.

  • Los más utilizados son: oxibenzona, avovenzona, octisalato, octocrileno, homosalato, octilmetoxicinamato o cinamatos.

Con los dos tipos conseguirás el objetivo: que no te dañen los rayos más perjudiciales. Su eficacia y tiempo va a depender del factor de protección.

El filtro físico da menos alergia

Los filtros físicos tienen una gran ventaja, especialmente para los más pequeños, y es que no pueden ser absorbidos por piel.

Aunque todos los filtros químicos que se usan en cosmética deben ser seguros, al absorberse a través de la piel pueden ocasionar ciertas alergias.

Por eso los filtros físicos no suelen dar problemas a ningún tipo de piel, incluso en las más sensibles y reactivas, y también para los más pequeños.

El FILTRO químico se aplica mejor

Buena parte de los protectores que se comercializan tienen filtros químicos. Los grandes laboratorios optan por ellos, por su mejor capacidad de aplicación.

  • Permiten jugar con las texturas y ofrecer todo tipo de formatos.

"Hasta hace poco, se tenía la falsa creencia de que los protectores solares con protección física eran densos, aceitosos o blanquecinos”, admite Rocío L. Cuesta, doctora en farmacología y directora de la firma Alma Secret.

Ya hay protectores físicos con formulaciones para aplicarlos mejor

Esta farmacéutica recalca que ya no todos son así. Los laboratorios buscan innovar ahora con “una opción natural con una formulación adecuada que permita una mejor aplicación", afirma.

A estos filtros físicos se le añaden filtros biológicos e ingredientes orgánicos que también suman a la protección solar, para que su textura y protección sea más competitiva.

El físico actúa antes

No obstante, para conseguir esa más rápida absorción, los filtros físicos repercuten en el precio.

Por tanto, la opción es que o se absorben rápido y pagas más o te va a quedar sobre la piel esa película blanca habitual de este tipo de cremas.

En contrapartida, entre sus ventajas es que con estos filtros no necesitan esperar los quince minutos de rigor a que se hayan absorbido para cumplir su función.

  • Desde el momento que se aplican, los filtros físicos o inorgánicos ya están protegiendo la piel.

¿Cuáles son LOS PROTECTORES más ecológicos?

La crítica más extendida es que los protectores químicos afectan al medioambiente y los físicos no. Si bien es cierto, que se considera a los físicos más ecológicos, está afirmación también está cuestionada.

Todos las quejas se han puesto en los filtros químicos porque el daño se ha hecho evidente. En Hawái incluso se han prohibido los protectores con oxibenzona, que se ha constatado que es perjudicial para los corales.

Ninguna marca se puede considerar inocua para el medio ambiente porque también los filtro inorgánico afectan al ecosistema”, aclara el investigador del CSIC Alberto Tovar.

  • Además, cada protector solar tienen más de cien ingredientes. Puedes retirar uno pero hay otros que siguen perjudicando el mar.

Por tanto hay que relativizar la pegatina de "ecofriendly". El objetivo sería aplicárselos con mesura e intentar ir al agua cuando sepamos que está bien absorbido.

Lo ideal sería no ir a las horas de más sol ni demasiadas horas y así evitar su aplicación reiterada.

Suena a tópico, pero no hay como un baño en la playa al amanecer o al atardecer. No necesitas crema y nuestros mares lo agradecerán.

Mira la etiqueta y elige bien

La etiqueta de este tipo de protectores son un auténtico galimatías. No es solo el factor de protección, sino que hay otros aspectos en la etiqueta que deberías tener en cuenta cuando adquieras este producto.

Por ejemplo, pueden ser cremas que incluyan productos regeneradores, calmantes y otros que puedan ofrecer un plus.

También hay cremas especialmente pensadas para la cara, que tienen una formulación más cuidada y distinta que el cuerpo, puesto que el tipo de piel tampoco es igual.