¿Tienes caspa? Un desequilibrio en tu microbiota podría estar detrás

La caspa aparece cuando la piel muerta del cuero cabelludo se desprende en exceso. Y, aunque suele ser un trastorno típico de la adolescencia, también pueden sufrirlo los adultos. Paula Simpson explica en "Bacterias para una piel sana" que una microbiota alterada influye mucho en ello.

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Paula Simpson
Paula Simpson

Experta en belleza natural y nutrición

Eva Mimbrero
Eva Mimbrero

Periodista especializada en salud

¿Tienes caspa? Un desequilibrio en tu microbiota podría estar detrás
iStock by Getty Images

La caspa es una de las alteraciones capilares más comunes en el mundo. De hecho, según explica Paula Simpson en su manual "Bacterias para una piel sana" (Integral), "afecta a alrededor del 50 % de la población global".

Esta experta en nutrición y belleza natural nos ofrece información muy práctica sobre la importancia que tiene cuidar el microbioma de la piel (la población de bacterias que habita en ella) para prevenir tanto el envejecimiento prematuro como trastornos comunes como el acné, el eczema, la psoriasis y, también, la caspa.

Qué pasa en el pelo cuando las bacterias se desequilibran

Para entender mejor la relación entre caspa y microbiota, primero hay que tener en cuenta el funcionamiento de nuestro cuero cabelludo.

  • "Está cubierto de unidades sebáceas que producen sebo y de glándulas sudoríparas que aumentan la humedad", explica Simpson en el manual.

Y precisamente la secreción de sebo, que suele ser mayor en la adolescencia y hasta los 30 años, puede acabar afectando al equilibrio de las bacterias y los hongos del cuero cabelludo, favoreciendo la aparición de la antiestética caspa.

  • "El sebo es alimento para el crecimiento y la actividad de bacterias y hongos, lo que supone que un exceso puede afectar a la microflora de la piel en el cuero cabelludo", matiza la especialista. Una de las consecuencias puede ser la aparición de caspa.

Un hongo, principal causante de la caspa

El sebo excesivo sirve de alimento a la familia de hongos (conocida como Malassezia) que habita nuestro cuero cabelludo y que, si crece en exceso, es la responsable de que aparezca la caspa.

  • "Este hongo produce niveles elevados de ácidos grasos irritantes que estimulan la producción de células de la piel, y causan escamosidad y caída de escamas", remarca Simpson.
  • Ante este desequilibrio, "los microbios bacterianos también pueden agravar la caspa", añade.

Reequilibrar la microbiota, una posible solución

"Las bacterias pueden estar implicadas a la hora de suministrar aminoácidos y vitaminas esenciales para un cabello y un cuero cabelludo sanos, en particular la biotina, la vitamina B6, el nicotinato y la lisina", escribe la experta en nutricosmética en su manual. Por ello, el uso de probióticos es una "futura opción de tratamiento para la caspa", remarca.

"Hay cambios en las bacterias de la piel que pueden desencadenar inflamación o acelerar el envejecimiento"

Los datos de un estudio europeo en el que todos los participantes tenían caspa son un buena muestra de ello.

  • Tras usar durante 56 días un suplemento elaborado con un probiótico de la familia de los lactobacilos (Lactobacillus paracasei), la salud de su cuero cabelludo mejoró notablemente, su microbioma se equilibró y se redujeron de forma significativa lo signos y síntomas de la caspa.

Así, "métodos nuevos e integrados, centrados en suplementos probióticos y champús tópicos, pueden ofrecer resultados prometedores a la hora de restablecer la salud del cuero cabelludo y de minimizar los efectos secundarios de la caspa", concluye Paula Simpson.

Cómo cuidan los probióticos la microbiota

Según la definición de la Organización Mundial de la Salud (OMS), los probióticos son "organismos vivos que, cuando se administran en cantidades adecuadas, confieren un beneficio de salud al huésped".

  • Los probióticos "existen de forma natural en y sobre el cuerpo, pero también se pueden consumir mediante la dieta y en suplementos, o ser aplicados sobre la piel", aclara la experta.
  • Los de la familia de los lactobacilos destacan, precisamente, entre los más usados en alimentos, bebidas y suplementos. Pero también las bifidobacterias, los enterococos y los estreptococos se utilizan de forma común.

Además de equilibrar la microflora de la piel, protegen frente a contaminantes y agresores externos, refuerzan la barrera de la piel e impiden el crecimiento excesivo de patógenos perjudiciales.