Ocasionales o casi permanentes, los granos son siempre antiestéticos. Y no son patrimonio de la adolescencia: en mayor o menor medida, un 30% de las mujeres sigue teniendo este problema pasados los 25 años. Acabar con ellos es posible si aplicas el tratamiento adecuado en cada caso.

1 / 6 Comedones... o espinillas

También conocidos con el nombre de ‘barros’, son lesiones no inflamatorias que aparecen cuando se obstruye el poro a causa de la acumulación de sebo. Pueden ser:

  • Cerrados, o comedones blancos, si la abertura del poro permanece tapada.
  • Abiertos, si la parte superior no está obstruida. Esta puede adquirir un color negruzco por la acumulación de suciedad, melanina y por la oxidación de la grasa; y en este caso reciben el nombre de ‘puntos negros’.

Cómo tratarlos

Los cosméticos (limpiadoras, mascarillas, sérums, etc.) más adecuados para combatirlos incluyen varios tipos de ingredientes:

  • Exfoliantes, como los hidroxiácidos (glicólico, cítrico, láctico o salicílico), que retiran las células muertas de la superficie de la piel.
  • Reguladores del sebo. Los más comunes son el zinc y el extracto de sabal.

Un comedón que se manipula en exceso puede infectarse por la bacteria del acné (P. acnes) y convertirse en una pápula

  • Antisépticos, para frenar la multiplicación de la bacteria P. acnes que causa el acné
  • Antioxidantes, como la vitamina E, el té verde y el romero.
  • La vitamina A ácida (o tretinoína) es, en caso de comedones resistentes, el activo más eficaz por vía tópica (gel o crema). Se aplica por la noche, inicialmente cada 2-3 días hasta que la piel se acostumbra, y posteriormente a diario. Es posible que los primeros días notes que la zona enrojece y se descama, pero a partir de la tercera semana ya notarás mejoría.

2 / 6 Pústulas... o granitos de pus

Son lesiones redondeadas similares a una ampolla, llenas de pus blanca o amarillenta. La zona de alrededor suele tener un tono rojizo, estar hinchada y causar dolor.

  • La causa más habitual es el acné y la foliculitis (inflamación de folículos pilosos) por un pelo enquistado.

Cómo tratarlas

Debe ser el dermatólogo quien decida el tratamiento que conviene, sobre todo si la causa es el acné, ya que en este caso suelen administrarse antibióticos en crema o por vía oral (clindamicina, eritromicina).

  • Cosméticos adecuados. Quienes tienen este tipo de piel deberían usar a diario limpiadoras e hidratantes antiacné y protector solar.

3 / 6 Pápulas... o granos rojos y dolorosos

Las reconocerás enseguida porque se trata de lesiones abultadas de color rojizo, duras y a veces duelen al tocarlas. A diferencia de las pústulas, no se observa pus visible.

  • También se producen a causa del acné. De hecho, las pápulas suelen aparecer porque el comedón se infecta por la bacteria P. acnes, normalmente por haberlo manipulado en exceso.

Cómo tratarlas

De la misma manera que las pústulas, ya que el origen es también acneico y ambas lesiones acostumbran a aparecer juntas.

Precauciones

Ten en cuenta que las lociones de antibióticos que se aplican en la piel contienen un alto por centaje de alcohol y dejan la piel reseca; por lo que hay que rehidratarla con productos oil-free y no comedogénicos que no aporten grasa.

4 / 6 Quistes... o bultitos bajo la piel

Estas protuberancias redondas crecen lentamente y su tamaño va de unos pocos milímetros a 5 centímetros. Se localizan en la cara pero también en el cuello, el tronco y las ingles. En general los quistes son de color blanco o amarillento, aunque a veces están hiperpigmentados.

  • No revisten gravedad pero pueden ser muy dolorosos y dejan lesiones si se manipulan (manchas marrones o cicatrices permanentes).
  • Resultan más frecuentes en hombres, personas que han tenido acné o que toman mucho el sol.

Cómo tratarlos

Si los quistes aparecen como consecuencias del acné (acné quístico) se tratan con un fármaco vía oral (isotretinoína). Eso sí, requieren un estricto seguimiento médico con análisis de sangre mensuales ya que este medicamento puede tener efectos adversos (está contraindicado en caso de enfermedades que afectan al hígado y al riñón).

  • Otras opciones son las inyecciones de corticoides para reducir la inflamación; la incisión en el quiste y drenaje del contenido; y la extirpación quirúrgica, que precisa puntos de sutura.

5 / 6 Milium , milia... o bolitas blancas

Los quistes de milium son esas diminutas “bolitas” blancas que aparecen en el contorno de los ojos (sobre todo en la zona de la ojera), las mejillas y, con menos frecuencia, en la frente.

  • Se forman por la obstrucción de los poros de la piel a causa de la acumulación de sebo y células muertas. Suelen surgir de manera espontánea, aunque en ocasiones eso ocurre tras la aplicación prolongada de corticoides. No dan síntomas ni producen dolor al presionarlos.

Cómo tratarlos

Los quistes de milium son solo una cuestión estética porque no suponen ningún problema para la salud. Para hacerlos desaparecer te conviene:

  • Exfoliar. Hazlo 2-3 veces por semana con una crema de gránulos muy pequeños. Masajéala sobre la zona afectada con cuidado para retirar la capa superficial de la piel y liberar los poros obturados. Cuando los quistes hayan desaparecido del todo, continúa con la exfoliación una vez a la semana para que no se vuelvan a formar.
  • Tónico purificante. Úsalo tras la limpieza del cutis. Impide que los poros se atasquen.
  • Contorno de ojos con vitamina A (retinol y retinaldehído). Este activo, además de ser un excelente antiarrugas, favorece la renovación cutánea y reduce el riesgo de formación de quistes de milium.
  • Extracción profesional. Los grandes o resistentes al tratamiento con cosméticos se eliminan con una aguja estéril, láser o bisturí eléctrico.

6 / 6 Manual de buenas prácticas

  • ¡Manos fuera! Acumulan millones de microorganismos que, si toqueteas constantemente la cara, pasan a la piel y empeoran los granitos.
  • No revientes las espinillas ni ningún otro tipo de grano.  Puedes provocar una infección o una herida que al cabo de un tiempo se transforme en una marca o una mancha permanente.
  • Gestos muy suaves. Frotar enérgicamente, presionar la zona o rascar los granos solo hará que la infección se extienda y tu piel esté irritada y tenga peor aspecto.
  • Visita al dermatólogo para que te diagnostique la causa de aparición de los granos y te prescriba el tratamiento adecuado. Si no tomas medidas, pueden empeorar.

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Más vale prevenir...

Si tienes el cutis graso y propenso al acné:

  • Mascarilla de arcilla. Tu piel tiende a acumular células muertas (se llama hiperqueratosis) y tapona los poros. Usa 1-2 veces por semana una mascarilla de este tipo o una exfoliante con microgránulos.

Las mascarillas de arcilla regulan el exceso de grasa y purifican la piel

  • Regula el exceso de grasa sin deshidratar la piel. Para limpiarla utiliza un gel espumante sin sulfatos o agua micelar sin alcohol. Por la mañana aplica una crema seborreguladora y fotoprotector oil-free.
  • Recuerda: las harinas refinadas y el azúcar activan la producción de angrógenos y sebo, y pueden agravar el acné.
  • Hidratación específica. Los tratamientos para los granitos resecan la piel, por lo que necesitas hidratación extra pero con productos no comedogénicos.
  • Los cutis grasos tienen una mayor tendencia a los comedones.

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Mª Teresa Alcalde, Lda. en Farmacia y experta en Dermocosmética