Soledad López
Soledad López

Periodista especializada en salud

La fototerapia puede acelerar la curación de las quemaduras
iStock by Getty Images

La fototerapia consiste en la aplicación de radiación ultravioleta sobre la piel y tiene un efecto básicamente antiinflamatorio.

Se ha usado tradicionalmente en afecciones dermatológicas como la psoriasis o la dermatitis atópica y en algunos tipos de cáncer cuando el tratamiento tópico es insuficiente. También se aplica con fines estéticos.

Ahora un estudio de la Universidad de Buffalo ha demostrado que puede ser útil en quemaduras.

  • Los investigadores han comprobado que la terapia con luz acelera la recuperación y reduce la inflamación de este tipo de lesiones al activar factores de crecimiento, es decir, proteínas que estimulan la regeneración celular.

Fotobiomodulación

Existen diversas terapias a base de luz, pero este estudio se centró concretamente en la llamada fotobiomodulación.

  • Se trata de un tipo de terapia que emite luz láser de baja intensidad.

"La terapia de fotobiomodulación se ha utilizado eficazmente en la atención de apoyo al cáncer, la degeneración macular asociada a la edad (DMAE) y la enfermedad de Alzheimer", asegura Praveen Arany, profesor de la Facultad de Medicina de la Universidad de Buffalo.

Una característica común entre estas dolencias es el papel principal que tiene la inflamación. Y la fotobiomodulación es capaz de reducirla.

De hecho, desde la universidad americana apuntan que la eficacia de la fotobiomodulación para tratar el dolor y estimular la curación se ha documentado en cientos de ensayos clínicos y miles de artículos académicos.

Y recuerdan que la terapia fue recomendada recientemente como un tratamiento estándar para el alivio del dolor de la mucositis oral asociada al cáncer (inflamación y lesiones en la boca) por la Multinational Association for Supportive Care in Cancer, una organización multidisciplinar internacional dedicada a la investigación y apoyo de las personas con cáncer.

Así pues, la fotobiomodulación es una terapia de eficacia demostrada científicamente y este estudio ha comprobado que también puede ser de gran ayuda en quemaduras porque activa la producción endógena (del propio cuerpo) de factores de crecimiento, lo que acelera la curación de la lesión.

Activa factores de crecimiento

En concreto, esta terapia con luz activa la formación del factor de crecimiento beta-1, una proteína que controla el crecimiento y la división celular.

En experimentos realizados en quemaduras de ratones, los investigadores han visto que el factor de crecimiento beta-1:

  • Alivia el dolor.
  • Reduce la inflamación.
  • Promueve la curación y la regeneración de tejidos.
  • Acelera la recuperación de la quemadura.

Sin duda, "un gran hallazgo que puede revolucionar los tratamientos terapéuticos para las lesiones por quemaduras, que afectan a más de 6 millones de personas en todo el mundo cada año", asegura Praveen Arany.

Cómo se ha hecho el estudio

El estudio de la Universidad de Buffalo midió el efecto de la fotobiomodulación sobre la cicatrización de las quemaduras de tercer grado durante un período de nueve días.

Los investigadores vieron que el tratamiento aumentó los niveles del factor de crecimiento beta 1 y que, con ello, se activaron varios tipos de células involucradas en la curación de la quemadura:

  • Los fibroblastos: son las principales células del tejido conectivo del cuerpo y desempeñan un papel importante en la reparación de tejidos.
  • Los macrófagos: son células del sistema inmunitario que reducen la inflamación, limpian los desechos celulares y luchan contra la infección.

protocolo de aplicación

La terapias con luz pueden tener efectos indeseados parecidos a los provocados por un exceso de exposición solar.

Lo más habitual es que aparezca enrojecimiento de la piel, escozor o quemazón que puede obligar a personalizar la pauta para el enfermo. A largo plazo también puede aparecer envejecimiento cutáneo prematuro y en raros casos cáncer de piel.

La fotobiomodulación presenta la ventaja de que se trata de luz láser de baja intensidad, por lo que se reducen mucho los efectos secundarios. Por ello se utiliza en tratamientos estéticos antienvejecimiento, contra el acné o incluso para la estimulación capilar en ciertos tipos de alopecia.

Aún así, los investigadores han desarrollado un protocolo preciso de curación de quemaduras para tratamientos de fotobiomodulación que garantiza que no se generen lesiones térmicas adicionales por el uso del láser.