PUNTOS-ROJOS

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PUNTOS-ROJOS

Quizá alguna vez has descubierto debajo de tu piel un sangrado en forma de puntitos (como si fueran cabezas de alfiler) rojos, violáceos o negruzcos. Se les denomina petequias y se producen por una rotura de los capilares.

Suelen tener entre 1 y 2 mm y pueden aparecer en distintas zonas del cuerpo como cara, pecho, brazos o piernas. Con el tiempo, puede ir cambiando de color, de rojo a morado oscuro.

A diferencia de los hematomas, no se vuelven pálidas al presionarlas. También puedes confirmar que son petequias si al apretarlas con un vaso de cristal no desaparecen y se ven a través del vidrio.

Cuándo no deben preocuparnos

La mayoría de veces, las micro hemorragias de capilares que provocan las petequias se debe a razones poco preocupantes:

  • Debido a la picadura de un insecto o la mordedura de algún otro animal.
  • A causa del pinchazo de una aguja, un alfiler…
  • Lesiones o quemaduras solares.

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  • Responde a un sobreesfuerzo, por ejemplo, pueden salir en la cara tras vomitar, por una fuerte tos o tras un parto.
  • Por la degeneración natural del cutis asociada a la vejez (petequias seniles).
  • Como efecto secundario de ciertos fármacos: contra la diabetes, anticoagulantes, quimioterapia, radioterapia...

Cuándo indican trastornos más importantes

Pero ¿y si no puedes asociar tus petequias a nada de lo mencionado? Entonces, es momento de pensar que quizá haya un trastorno detrás que hay que poner en manos médicas. Podría ser, por ejemplo:

  • A causa de alguna reacción alergica o intoxicación.
  • Debido a carencias vitamínicas (de vitamina C, K o del grupo B) o a falta de minerales como el calcio.
  • La escarlatina, el sarampión o la mononucleosis (infección viral) también tienen petequias entre sus síntomas.

Deficiencias nutricionales, alergias, infecciones víricas y alteraciones en la sangre puede causarlas

  • Pueden deberse a alteraciones sanguíneas. Por ejemplo, a una destrucción de glóbulos rojos a causa de una infección en el aparato digestivo que causa asimismo lesiones en el riñón (síndrome urémico hemolítico). En este caso, las petequias pueden acompañarse de vómitos y diarreas.
  • Cuando aparecen en las extremidades inferiores, suele deberse a una cantidad anormalmente baja de plaquetas que provoca que la sangre coagule con dificultad (trombocitopenia). Puede responder a una simple anemia o a una deficiencia de vitamina B12 y en algunos pocos casos a un cáncer en la médula ósea.

Hay que vigilar si salen tras una fiebre

Si tras unas horas con fiebre y malestar, aparecen pequeños puntitos de sangre, sobre todo en las extremidades, hay que ir de inmediato a Urgencias.

En este caso, tras ellas puede haber una infección bacteriana grave (septicemia) de la sangre que daña los vasos sanguíneos y altera los factores de coagulación.

La septicemia se extiende rápidamente por lo que es importante ir inmediatamente a ver al médico.

Pueden avisar de leucemia o meningitis

La leucemia y enfermedades autoinmunes como el lupus (trastorno crónico en la que el propio sistema inmunológico ataca las células y órganos sanos por error) pueden tener a las petequias entre sus múltiples manifestaciones.

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También pueden aparecer a causa de una mengitis (infección que daña las membranas que cubren el cerebro y la médula espinal), aunque no es su síntoma más frecuente. De todas formas, el hecho de que aparezcan puntitos rojos en la piel unido a otras señales como la fiebre, el dolor de cabeza o la rigidez en la nuca ayuda a que no se confunda con otros trastornos como la migraña o la gripe.

Si se acompañan de fiebre, cefalea y rigidez en la nuca podrían ser síntoma de meningitis

A pesar de que los síntomas sean claros, la confusión con otras dolencias es habitual. La asistencia tardía provoca el 75% de las muertes por meningitis en nuestro país. Así que ante la duda, acude al médico.

Cómo tratar las petequias

Por lo general, estas micro hemorragias desaparecen cuando se trata la dolencia que las han originado.

  • Sin embargo, cuando empiezan a surgir podemos intentar frenar su aparición aplicando compresas frías en la zona afectada durante unos 20 minutos. El frío contribuye a reducir la inflamación y a disminuir los puntitos.
  • Las plantas medicinales también puede ser una ayuda, sobre todo aquellas que tienen entre sus propiedades mejorar la circulación y un efecto vasoconstrictor y fortalecedor de las paredes de los capilares.
  • Se puede combinar con plantas que tengan un poder antiinflamatorio. Diente de león, manzanilla y castaño de indias son buenas opciones.