¿Es más saludable ducharse por la mañana o por la noche?

España es uno de los países que con más frecuencia se ducha. Es una muy recomendable costumbre higiénica. Lo que no está tan claro es si es conveniente hacerlo cada día. O si tienen razón los que dicen que conviene ducharse por la mañana o antes de acostarse. Los dermatólogos nos lo aclaran.

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Dra Sara Carrasco
Dra. Sara Carrasco

Miembro de la Academia Española de Dermatología y Venereología

Pablo Cubí
Pablo Cubí del Amo

Periodista

¿Es más saludable ducharse al despertar o antes de acostarse?
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La ducha puede ser una excelente manera de empezar el día, que nos activa, limpia y nos prepara para la jornada. Esa es la principal baza que apuntan todos aquellos que la han incluido en su rutina de manera tan fija como el café.

En el otro lado están los que ven poco higiénico meterse en la cama con la suciedad acumulada durante el día. Creen que la ducha nocturna es el último y relajante paso antes de irse a la cama.

¿Quién tiene razón en esta polémica? La respuesta necesita algunos matices.

Más recomendable por la noche

Todo dependerá de la actividad que realices en tu vida del día a día. Si no tienes un trabajo en una obra, no pasa nada porque te vayas a la cama y no te hayas duchado”, explica la doctora Sara Carrasco, miembro de la Academia Español de Dermatología y Venereología (AEDV).

Si trabajas en un medio muy sucio, donde hay pintura o moléculas en suspensión, se te adherirán a la piel y no es conveniente que te acuestes con ellas. Igual que si hay mucha contaminación en la ciudad. En esos contextos, sí se recomienda que nos hayamos duchado antes de acostarnos.

  • En general es más recomendable ducharte antes de irte a descansar que es cuando la piel va a activar todos sus mecanismos de reparación”, nos subraya la dermatóloga.

Eso no quiere decir, que sea una obligación. “No pasa nada por no ducharte o ducharte por la mañana”, matiza.

El factor psicológico de la ducha

Es diferente si hablamos desde el punto de vista psicológico. Hay estudios que recomiendan un momento u otro, porque los dos pueden ser igualmente útiles.

La ducha puede activarnos y mantenernos alertas. En días en que tenemos que estar especialmente atentos y creativos en el trabajo, es más práctico ducharse primero.

A última hora, una ducha cálida puede ayudar a relajarnos, ayudando a equilibrar la temperatura corporal. Por tanto, es buena después de un día complicado. A las personas que tienen problemas de insomnio puede servirles como una de las rutinas utilizadas para conciliar el sueño.

¿Cómo ha de ser esa ducha?

Esto nos lleva a otro tema que también se debate. ¿Cómo ha de ser esta ducha? “Desde el punto de vista de la salud, no te duches ni mucho rato, ni friccionando la piel ni con agua muy caliente”, resume la doctora Carrasco. Así evitas eliminar tu protección natural. “Tampoco te seques frotando la piel con la toalla”, añade.

"Ni mucho rato, ni con agua muy caliente, ni friccionando con detergentes porque le quitas a la piel su protección natural"

El calor hace que la piel se reseque y provoca flacidez. Eso no quiere decir tampoco que nos helemos. El agua fría tiene sus propios beneficios, aunque no hay estudios de cómo actúa y si de verdad es tan saludable como apuntan los que entran con un chorro helado, sea verano o invierno.

  • Si se tienen problemas de circulación, por ejemplo personas con varices, es más recomendable el agua algo fría, que sube la tensión y acelera el ritmo cardíaco.

Un ensayo en los Países Bajos también apunta que las personas que se duchan con agua fría 30 segundos diarios consiguen una mejor respuesta del sistema inmune ante las infecciones. Tienen hasta un 30% menos de enfermedades.

¿Cuántas veces nos podemos duchar?

En una encuesta internacional de hábitos sociales, En España nos duchamos de media seis veces por semana. Casi una ducha diaria, más o menos como Francia y muy por detrás de Brasil, donde llegan a las once duchas semanales de media. En el otro lado, el Reino Unido o China no pasan de cinco.

¿Nos duchamos demasiado? “No es obligatorio ducharse todos los días para la salud de tu piel -recalca la doctora Carrasco-. Depende del tipo de higiene que se realice”.

Si trabajas sudando mucho o en un hospital, por ejemplo, puedes necesitar dos duchas diarias. “Lo que no puede hacer es que esas duchas sean con detergente, con algo que arrastre tu barrera natural”, añade.

Las personas tenemos una protección (la barrera lipídica) que nos defiende del exterior: de la contaminación, de la oxidación, de las bacterias. En esos lípidos vive nuestra microflora. “Si nos lavamos en exceso agrediremos a esa microflora”.

La solución, si te duchas muy a menudo, es hacerlo sin jabón natural, el que tiene una acidez (pH) 8. Con ese jabón la piel tarda bastante en recuperar su pH.

Puedes ducharte solo con agua o utilizar jabones sindet, los llamados jabones sin jabón, que encontrarás en farmacias”, aconseja la dermatóloga.