picos insulina

Seguramente has oído hablar de hipoglucemia, hiperglucemia, resistencia a la insulina… pero hay otra alteración, también relacionada con cómo aprovechamos el azúcar de los alimentos, que no es tan conocida.

Hablamos de la hiperinsulinemia, que se produce cuando el páncreas produce más insulina de la que realmente necesita el organismo.

La insulina es la llave que permite a las células utilizar la glucosa como fuente de energía

Si no se controla a tiempo, este trastorno favorece la aparición de otros como la hipertensión, el síndrome metabólico o la acumulación de grasa en diferentes órganos de nuestro cuerpo (dentro del hígado, alrededor del corazón…).

Causas que provocan que suba la insulina

¿Pero por qué el páncreas puede actuar de esta manera? Se debe fundamentalmente debido a 3 alteraciones:

  • La resistencia a la insulina, que ocurre cuando nuestro cuerpo no sabe aprovecharla bien. Para compensarlo, el páncreas puede acabar generando más, y la consecuencia es que los niveles de esta hormona se elevan enormemente.
  • La diabetes tipo 2 también puede estar detrás. Si no está bien controlada, el nivel de azúcar en sangre aumenta y, para intentar contrarrestarlo, el páncreas fabrica más insulina.

    Pero cuando hay una diabetes la insulina no tiene la suficiente ‘fuerza’ para poder disminuir la glucosa, con lo que se produce cada vez más hasta llegar a la hiperinsulinemia”, nos cuenta la doctora Anna Lucas, Jefa de sección de Endocrinología y Nutrición del Hospital Germans Trias.

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  • La obesidad es otro de los trastornos vinculados a la hiperinsulinemia. Y sucede debido a dos mecanismos: el primero, que la mayoría de personas que la sufren suelen responder de forma anómala al azúcar, como ocurre en la diabetes.

    Pero este aumento de los niveles de insulina en sangre también puede tener otra explicación: la insulina es una hormona lipolítica: es decir, que de alguna manera ayuda a eliminar el tejido adiposo. Y en su intento de regular el metabolismo de las células que contienen grasa, puede acabar aumentando”, aclara la endocrinóloga.

Otros trastornos que pueden estar detrás

Aunque resistencia a la insulina, diabetes y obesidad son las tres causas más comunes de hiperinsulinemia, hay otras mucho menos frecuentes pero que también pueden darse:

  • Que las células encargadas de producir la insulina (células beta) crezcan más de la normal. Una alteración que se conoce como nesidioblastosis y que, aunque es más frecuente en los niños, también puede darse en los adultos.
  • Que estas mismas células estén afectadas por un tumor muy poco frecuente (insulinoma).

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la insulina alta no da síntomas

La hiperinsulinemia puede ser difícil de detectar porque en un gran número de casos no provoca síntomas evidentes.

Y, cuando los da (ocurre sobre todo si el trastorno se debe a una alteración de las células pancreáticas), en un primer momento puede confundirse con una bajada de azúcar.

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  • Mareos, sudoración, vómitos, nerviosismo… son algunos de los síntomas más comunes. Y pueden aparecer tanto si se está en ayunas como después de comer.

HOMA: la prueba de diagnóstico

Ante la sospecha de una hiperinsulinemia, lo habitual es medir la insulina en sangre. “Disponemos de una fórmula que se llama HOMA donde, en una misma muestra de sangre, se tiene en cuenta tanto la insulina como la glucosa en sangre".

"En base a ello obtenemos un cociente que nos dice qué grado de hiperinsulinemia tiene el paciente”, explica la especialista, que también nos aclara que “la prueba puede hacerse a cualquier hora del día, no es necesario que sea en ayunas”.

El estilo de vida te puede ayudar

Lo primero que hay que hacer ante la presencia de una hiperinsulinemia es descubrir la causa que hay detrás de este trastorno y tratarla de forma adecuada.

Pero además del tratamiento médico, que siempre debe prescribir el especialista, hay otras medidas relacionadas con los hábitos que pueden contribuir a controlar esta producción elevada de insulina.

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Además de llevar a cabo una dieta adecuada, algo especialmente importante en caso de obesidad o diabetes, para la doctora Lucas el deporte es clave.

  • “Si haces ejercicio mejora la resistencia a la insulina por parte de los tejidos del organismo y, por tanto, la producción por parte del páncreas ya no tiene que ser tan alta”, afirma.

El ejercicio ayuda a los tejidos del organismo a aprovechar mejor la insulina

Eso sí, aumentar la actividad física no se recomienda si la causa de la hiperinsulinemia es un tumor en el páncreas. En estos casos, "la bajada de azúcar a consecuencia del ejercicio podría acabar provocando una hipoglucemia grave", advierte la endocrinóloga.

Estos buenos hábitos, además de reducir la insulina en sangre, pueden ayudar a prevenir la aparición de este trastorno cuando aún no se ha producido, concluye la doctora Anna Lucas.

Bibliografía:

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