Dr. Roque Cardona
Dr. Roque Cardona Hernández

Endocrinólogo pediátrico del Hospital Sant Joan de Déu de Barcelona

Soledad López
Soledad López

Periodista especializada en salud

Qué es la diabulimia y qué riesgos entraña
iStock by Getty Images

De la suma de las palabras diabetes y bulimia surge el término diabulimia. Se trata de un trastorno de la conducta alimentaria que afecta única y exclusivamente a las personas con diabetes tipo 1.

El riesgo de padecerlo es especialmente alto durante la adolescencia y es más frecuente entre las mujeres. Los casos de hombres son pocos, sin embargo acostumbran a ser mucho más graves.

El Dr. Roque Cardona Hernández, endocrinólogo pediátrico en el Hospital Sant Joan de Déu de Barcelona y experto en diabetes, crecimiento y pubertad nos explica con detalle en que consiste y por qué es uno de los trastornos de la conducta alimentaria más peligrosos que existen.

Diabetes tipo 1

La diabetes tipo 1 aparece en la infancia y la juventud, y se caracteriza por la existencia de un mecanismo que provoca la destrucción de las células que producen insulina.

  • Para controlar bien la diabetes tipo 1, hay que ajustar las dosis de insulina que se administran en relación a la cantidad de hidratos de carbono que se comen, lo que requiere una buena formación por parte de la persona.

Dicho esto, explica el Dr. Cardona, la diabulimia supone una conducta alterada frente a la ingesta alimentaria y una distorsión de la imagen corporal y la percepción del peso. Hasta aquí, la definición podría encajar en cualquier trastorno de la conducta alimentaria.

En el caso de la diabulimia, lo que ocurre es que la persona con diabetes "manipula" la ingesta de hidratos y las dosis de insulina, es decir con el control o manejo de su diabetes, para controlar su peso.

El impacto en la salud es doblemente negativo ya que se suman las consecuencias nefastas de un trastorno de la conducta alimentaria y las de un control de la diabetes alejado de sus objetivos.

el peligro de "Ahorrar" insulina

La conducta más frecuente en estas personas para conseguir controlar su peso es "ahorrar dosis de insulina". El Dr. Cardona nos explica el objetivo que persiguen con ello:

  • "Cuando una persona con diabetes tipo 1 ingiere hidratos de carbono necesita ponerse insulina para mantener sus valores de glucosa en un rango objetivo".
  • "La insulina es como una llave que abre la puerta de la célula para que entre el azúcar y se metabolice en forma de energía. Si hay una ingesta excesiva de glucosa, equilibrada con insulina, la energía sobrante se metabolizará en forma de grasa".
  • "Cuando no tienes esa llave que es la insulina, la célula no se abre y el azúcar se queda en el vaso sanguíneo aumentando los niveles de glucosa en sangre".
  • "Además, como la célula no tiene su combustible principal, que es el azúcar, lo que hace es quemar grasas y proteínas".

Por eso, prosigue el especialista, "al inicio de la diabetes la persona suele perder peso porque el cuerpo quema como forma de energía lo que no tiene que quemar, que son las grasas y las proteínas".

Como consecuencia de la combustión de esas proteínas y grasas puede acabar produciéndose lo que se conoce como cetoacidosis diabética, un cuadro que puede ser letal para la vida.

Cuando la persona diabética tiene el tratamiento establecido, la ingesta de hidratos de carbono es la adecuada para la edad, la actividad física y el peso y a partir de ahí se ajustan las dosis de insulina, con lo que no se produce cetoacidosis porque el azúcar llega bien a las células.

riesgo de Cetoacidosis diabética

En la diabulimia, la persona con diabetes reduce la ingesta de hidratos (las conductas más frecuentes suelen ser comer menos o provocarse el vómito tras un atracón) y también reduce las dosis de insulina con el objetivo de adelgazar.

Esa conducta ahorrativa de insulina provoca que las células poco a poco vayan consumiendo más grasa y proteínas, en lugar de glucosa para obtener energía.

Obviamente adelgazan, pero también puede ocurrir lo mismo que sucede en el diagnóstico de la diabetes tipo 1, cuando la enfermedad no está controlada: una cetoacidosis diabética que, insiste en especialista, puede poner en riesgo la vida.

Un estudio reciente revela que el impacto de la mortalidad de la cetoacidosis diabética es mayor en personas con un trastorno de la conducta alimentaria.

Frecuencia de la diabulimia

La diabulimina es mucho más común en mujeres adolescentes, aunque en los casos de hombres la evolución es peor. Y aunque es más habitual en la adolescencia, también hay casos en adultos.

  • El riesgo de que una chica con diabetes presente algún rasgo de trastorno de la conducta alimentaria a lo largo de su vida es superior al 60%, señala el Dr. Cardona haciendo alusión a un estudio publicado.
  • Si hablamos de un trastorno de conducta alimentaria propiamente dicho, el riesgo de que una adolescente lo sufra es de entorno al 15%.
  • En el caso de los hombres con diabetes, menos de un 1% acaba desarrollando diabulimia.

complicaciones para el Diagnóstico

"Se trata de un trastorno psiquiátrico. No es fácil diagnosticar la diabulimia porque la persona que lo sufre no siempre lo reconoce", explica el endocrinólogo.

El enfermo juega con las dosis de insulina y "suele hacerlo a escondidas". Por ello, insiste, es muy importante mantener una buena comunicación con el paciente.

Si un enfermo de diabetes tipo 1 quiere perder peso habrá que valorar si está justificado y estudiar la mejor estrategia para que la pérdida de peso sea segura y saludable.

En caso de diabulimia, es muy importante un abordaje multidisciplinar del problema, incluido el tratamiento psicológico y/o psiquiátrico para corregir este trastorno tan peligroso, y siempre en centros especializados en la atención de este tipo de problemas, concluye el Dr. Cardona.