Por Charo Sierra, Directora de la Revista Saber Vivir

entrevista doctor lacy

El Dr. Antonio de Lacy, jefe del Servicio de Cirugía Gastrointestinal del Hospital Clínic de Barcelona, creó el primer quirófano en el mundo con tecnología 5G: conecta a equipos de cirujanos en tiempo real.

También fundó la Plataforma AIS, un canal gratuito en el que los estudiantes de Medicina aprenden viéndole operar.

Su vocación de cirujano fue especialmente temprana: “A los siete años hacía suturas con los trozos de pollo o de carne que había en casa. Pero me miraban como si fuera un bicho raro”, nos cuenta el doctor Antonio de Lacy.

Con el tiempo, aquel niño inquieto y deseoso de dominar los entresijos de la cirugía se convertiría en uno de los cirujanos más reputados de nuestro país. Muchos le llaman el Constructor del Futuro Científico.

revolucionario en la forma de operar

Usted ha revolucionado la manera de operar, ya sea utilizando un robot o extrayendo órganos sin abrir...

Yo me fui muy jovencito a Estados Unidos y lo cierto es que me daba un poco de vergüenza tener pasaporte español porque por aquella época el país estaba muy retrasado en todo.

Mi padre, de niño, me decía: “Si hablas siempre tú, te quedas con lo que ya sabes; pero si escuchas mucho, aprendes cosas nuevas”. Así que me fijé mucho y escuché mucho a aquellos equipos norteamericanos.

  • Y como soy tenaz y un poco rebelde me propuse que un español diera que hablar. Eso, unido a que siempre me ha gustado todo lo que fuera innovación, ha hecho que a lo largo de mi carrera haya propuesto algunas cosas nuevas.

¿Cómo fueron sus comienzos en un quirófano?

Empecé trabajando con un grupo muy potente en trasplante de hígado, pero quise aprender más y me marché a San Francisco (Estados Unidos). Allí estuve con un médico que hacía cirugía mínimamente invasiva, operaba a través de unos orificios mínimos. Volví a Barcelona y pensé que valía la pena implementar ese tipo de cirugía aquí.

  • Es cierto que me encontré con cierta resistencia porque aquí se operaba abriendo al paciente, pero insistí. Al principio operábamos solo vesícula, estómago y colon, y poco a poco fuimos ampliando a otros órganos.

También insistió en operar sin hacer ni un solo corte...

Es que para mí es muy importante que el paciente no sufra. Y el postoperatorio, cuando no le abrimos, mejora mucho. Por eso, me propuse utilizar los orificios naturales del cuerpo para operar.

“Para mí es importante que el paciente no sufra. Cuando no le abrimos, la recuperación es mejor"

  • Además, curar las heridas y las cicatrices de una cirugía abierta es tremendamente caro. Más aún si hay complicaciones. Y siempre hay que recordar que al paciente hay que cuidarlo y quererlo.

¿Siguen haciendo esas cirugías, sin ninguna incisión?

Ahora solo cuando la persona que se va a operar, por la razón que sea, no quiere tener ni una sola señal en su abdomen, ni siquiera los pequeñísimos orificios de la cirugía laparoscópica.

En esos casos, utilizamos la vía transvaginal para sacar una vesícula u operar un tumor en el intestino, por ejemplo. Sin embargo, está bien haber innovado porque eso te hace más creativo por un lado y, por otro, facilita que consigas más apoyos para seguir haciendo cosas nuevas.

Otra de las cosas nuevas que usted y su equipo hicieron fue utilizar la vía rectal y anal para operar.

Sí. Hace diez años que extraemos el intestino por esas vías y, al mismo tiempo, usamos laparoscopia en algún momento de la intervención. La recuperación del paciente es más rápida.

Cirugía contra la obesidad

Hacen muchas cirugías de la obesidad (bariátricas). Tras ella, ¿los pacientes ganan salud general?

Sí, está clarísimo que bajan muchísimo las muertes por riesgo cardiovascular y que en no pocos casos mejora o se revierte una diabetes 2. A veces incluso se pueden reducir los fármacos antihipertensivos que están tomando.

¿Porqué muchas de esas cirugías fracasan con el tiempo?

Es cierto que, en toda España, el 35 % fracasa y la persona vuelve a ser obesa porque sigue comiendo de más.

Para evitarlo hay que hacer dos cosas: elegir muy bien quién puede ser operado y, tras la intervención, que un endocrinólogo haga un seguimiento y le preste el apoyo necesario.

Desde hace varios años opera con el robot Da Vinci. ¿Cómo será la cirugía del futuro?

Yo creo que el robot dejará de ser un manipulador puro como ahora, ya que es el cirujano quien lo manipula, y que pasará a interactuar con el médico.

"Muy pronto los robots con los que ya operamos nos dirán por dónde abrir a un paciente y de qué manera operarlo"

Ambos se comunicarán para, con la experiencia de uno y la inteligencia artificial del otro, hacer cirugías perfectas.

En el Hospital Clínic de Barcelona operamos mucho con este robot porque, a largo plazo, se evitan complicaciones de la cirugía. Pero ahora el hospital necesita dos cosas: trasladarse para ganar espacio y un segundo robot.

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