Soledad López
Soledad López

Periodista especializada en salud

El cáncer de hígado podría diagnosticarse 20 años antes de que se manifieste
iStock by Getty Images

En el cáncer, el diagnóstico precoz es sinónimo de curación. Ya ocurre en el cáncer de colon. Las pruebas de cribado como las colonoscopias permiten detectar pólipos con riesgo de malignizar.

Al extirparlos, nos estamos adelantando al cáncer ya que un pólipo puede tardar hasta 8 años en convertirse en un tumor maligno.

Algo similar pero por una vía distinta puede ocurrir con el cáncer de hígado. Un nuevo hallazgo del CiMUS de la Universidad de Santiago de Compostela podría ayudar a diagnosticar el cáncer hepático hasta dos décadas antes de que se manifieste, lo que permitiría desarrollar estrategias terapéuticas más eficaces.

Virus de la hepatitis y cáncer de hígado

El 4% de la población mundial está infectada por el virus de la hepatitis B (VHB).

Y un 20% de esas personas acabará muriendo a causa de cirrosis o cáncer de hígado, uno de los pocos tipos tumorales cuya mortalidad se prevé que siga aumentando en los próximos 10 años.

Se sabe que el cáncer hepático se suele desarrollar en un hígado enfermo. Pero ¿cómo es posible que una infección por un virus pueda derivar en cáncer?

Desde hace décadas se conoce que, durante la infección, como parte de su ciclo natural, el virus de la hepatitis B introduce su propio material genético (su manual de instrucciones) dentro de las células del hígado humano.

"Eso es lo que le permite seguir produciendo copias de sí mismo y extender la infección. Este proceso, que es común a muchos otros virus, puede en ocasiones terminar con la integración del ADN del virus de la hepatitis B dentro del ADN humano, igual que ocurre cuando añadimos un par de eslabones más a una pulsera que nos aprieta", asegura Eva G. Álvarez, la primera autora del estudio.

"Estas integraciones del ADN del virus pueden ser perjudiciales, pero por sí solas no explican cómo este virus promueve la formación de tumores", añade.

Destrucción de genes protectores

Fruto de una investigación de varios años y de trabajo conjunto desde centros de Inglaterra, Japón y España se ha conseguido aportar un poco de luz a estas incógnitas.

Tras estudiar 296 carcinomas de hígado, se ha descrito un nuevo mecanismo que podría estar detrás del inicio y de la progresión de estos tumores.

  • "Utilizando tecnologías punteras de secuenciación de ADN, hemos comprobado que, con frecuencia, las integraciones del ADN del virus provocan alteraciones en el genoma de las células hepáticas", aclara Paula Otero, coautora del estudio.
  • Dicho de otra forma, "en nuestro genoma, junto al lugar en que se integra el ADN viral, vemos otro tipo de anomalías como pérdidas del ADN nativo o fusiones entre cromosomas diferentes que, en última instancia, hacen que se pierdan genes protectores contra el cáncer", añade.

Por lo tanto, sería la ausencia de estos genes, que en condiciones normales evitan que las células se dividan descontroladamente, la que podría estimular la formación del tumor.

Adelantarse al tumor

Los investigadores no solo han descubierto el mecanismo mediante el cual el virus de la hepatitis B provoca cáncer de hígado.

  • También han observado que esto ocurre de forma muy temprana, incluso dos décadas antes de que se diagnostique el tumor.

"Creemos que estos hallazgos podrían facilitar el diagnóstico precoz de la enfermedad, y también ayudar a desarrollar estrategias terapéuticas más eficaces", afirma Otero.

La supervivencia en el cáncer de hígado depende en gran medida del punto en el que se encuentre la enfermedad.

Si el tumor se detecta en fases iniciales, cuando es posible aplicar tratamientos como la cirugía o el trasplante hepático, es posible curar la enfermedad y la supervivencia puede superar el 70% a los 5 años.

Si el cáncer de hígado se ha diseminado hacia los tejidos o los órganos circundantes o los ganglios linfáticos cercanos, la tasa de supervivencia a 5 años es del 12%.

Y si hay metástasis en partes distante del cuerpo, la tasa de supervivencia a 5 años es del 3%.