Soledad López
Soledad López

Periodista especializada en salud

La Covid es una enfermedad vascular, no respiratoria como se creía
iStock by Getty Images

Desde el inicio de la pandemia se ha estudiado la Covid-19 como una enfermedad respiratoria. Sin embargo, con este punto de partida no se explicaba la gran diversidad de complicaciones que puede provocar el SARS-CoV-2.

Ahora, científicos del Instituto Salk de Estados Unidos han demostrado que la Covid-19 no es en realidad una enfermedad respiratoria sino principalmente vascular, y que las proteínas espiga del virus tienen más importancia de lo que se creía.

La Covid: una enfermedad vascular

Los científicos hace tiempo que saben que las proteínas espiga del SARS-CoV-2 ayudan al virus a infectar a la persona al adherirse a las células sanas.

Los investigadores del Instituto Salk han ido más allá y han observado que estas proteínas juegan un papel clave en la enfermedad en sí.

El estudio, publicado en Circulation Research, ha demostrado que, realmente, las proteínas espiga del SARS-CoV-2 dañan y atacan el sistema vascular a nivel celular.

Esto explicaría la amplia variedad de complicaciones aparentemente inconexas que provoca la Covid-19 y abriría la puerta a encontrar terapias más efectivas.

"Mucha gente piensa que es una enfermedad respiratoria, pero en realidad es una enfermedad vascular. Eso podría explicar por qué algunas personas tienen accidentes cerebrovasculares y por qué otras tienen problemas en otras partes del cuerpo. El punto en común entre ellos es que todos estos problemas tienen una base vascular", asegura el profesor Uri Manor, coautor principal del estudio.

Ya se sospechaba

Realmente los hallazgos de este estudio que ha dado la vuelta al mundo no han sido del todo una sorpresa. Hace tiempo que se sabe que el SARS-CoV-2 afecta al sistema vascular pero no se conocía exactamente cómo ocurría.

Lo novedoso del estudio publicado en Circulation Research es que por primera vez se demuestra el mecanismo mediante el cual la proteína espiga daña las células vasculares.

Para descubrir este mecanismo, los investigadores hicieron lo siguiente:

  • Crearon un pseudovirus que estaba rodeado por una corona clásica de proteínas espiga del SARS-CoV-2, pero que no contenía ningún virus real.
  • La exposición a este pseudovirus provocó daños en los pulmones y las arterias de un modelo animal, lo que demuestra que la proteína espiga por sí sola era suficiente para causar la enfermedad.
  • Las muestras de tejido mostraron inflamación en las células endoteliales que recubren las paredes de la arteria pulmonar.
  • Luego, el equipo replicó este proceso en el laboratorio, exponiendo células endoteliales sanas (las que recubren las arterias) a la proteína espiga.
  • Y comprobaron que la proteína espiga dañaba las células al unirse al receptor ACE2 (recordemos que es el receptor que permite al virus "meterse" en la célula, como si le abriera la puerta). En concreto, esta unión daña y fragmenta directamente las mitocondrias (orgánulos que generan energía para las células).

Este es el proceso, paso a paso, mediante el cual la proteína espiga es capaz de provocar daño en las células vasculares, simplemente gracias a su capacidad para unirse el receptor ACE2, que tan popular se ha hecho gracias a la Covid.

Gran variedad de síntomas y secuelas

La Covid provoca una amplísima variedad de síntomas y secuelas en el organismo.

Los respiratorios (tos, dificultad para respirar, neumonía, fibrosis pulmonar, tromboembolismos pulmonares) son los más conocidos.

También puede dañar el corazón provocando miocarditis (inflamación del músculo cardiaco), insuficiencia cardiaca e incluso infarto.

Los síntomas y secuelas neurológicos también pueden ser muy diversos:

  • Los síntomas más destacados por su prevalencia son la anosmia (pérdida de olfato) y las cefaleas; y por su gravedad, los ictus y las trombosis venosas cerebrales.
  • En cuanto a las secuelas neurológicas, cabe destacar la cefalea crónica, la pérdida de gusto y olfato que no se recupera, y la niebla mental.

Pero la Covid también puede provocar síntomas dermatológicos que van desde rojeces parecidas a sabañones hasta erupciones parecidas a urticaria, vesículas, manchas rojas y descamativas.... También síntomas digestivos como vómitos y diarreas.

El riesgo trombótico que se asocia a la Covid grave parece que también puede afectar al aparato reproductor masculino, provocando priapismo o erección permanente. Los casos han sido muy pocos pero son un ejemplo más de la gran variedad de síntomas que puede provocar la Covid.