Cómo actúan los diuréticos y 7 motivos por los que debes tener cuidado con ellos

Tomar diuréticos puede tener algunos riesgos debido a sus efectos secundarios. Nunca los tomes por tu cuenta y si el médico te los receta, sigue bien las pautas.

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7 motivos por los que debes tener cuidado con los diuréticos

Los diuréticos pueden tener efectos secundarios y no deben tomarse sin que los recete el médico.

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Dr. Francisco Marin
Dr. Francisco Marín

Médico de Atención Primaria

Sira Robles
Sira Robles

Periodista especializada en salud

Los diuréticos son medicamentos que ayudan al cuerpo a eliminar el exceso de sal y agua al aumentar la cantidad de orina. A menudo se recetan para tratar la hipertensión arterial, la insuficiencia cardíaca y otras afecciones que provocan retención de líquidos

Hay quien erróneamente piensa que los diuréticos no hacen ningún daño y que se pueden tomar a la ligera, incluso con el único objetivo de "deshincharse".

Pero no hay que olvidar que son medicamentos y que, hasta cuando los prescribe el médico, pueden tener efectos secundarios. A continuación repasamos algunos de los más comunes.

1. Los diuréticos pueden provocar deshidratación

¿Sabes cómo funcionan la mayoría de diuréticos que se usan contra la hipertensión? Actúan sobre el riñón, aumentando la producción de orina y la micción por distintos mecanismos.

Al perder agua, se reduce el volumen sanguíneo y, como circula menos líquido por las arterias, la tensión baja.

  • Ten en cuenta que tomar diuréticos para adelgazar es un error: los diuréticos no queman grasa, lo único que hacen es eliminar agua del cuerpo, con el consiguiente riesgo de deshidratación.

Los diuréticos no queman grasa: solo eliminan agua

2. Los diuréticos pueden provocar vértigo o mareos

Los diuréticos más potentes pueden causar vértigos. La razón es que algunos de sus principios activos son ototóxicos, lo que significa que pueden tener un efecto nocivo sobre el oído, y eso en algunas personas (el riesgo aumenta con la edad) provoca pérdida de equilibrio.

  • La eliminación de vitaminas y minerales por la orina puede llevar a padecer cierta desnutrición (sobre todo cuando se toman sin control médico), y eso también facilita sufrir mareos.
  • Si los tienes que tomar, se ha comprobado que combinar los diuréticos con antiinflamatorios –y en particular con el ácido acetilsalicílico– aumenta el riesgo de sufrir vértigos, porque estos fármacos también son ototóxicos.

3. los diuréticos afectan al corazón

La mayoría de diuréticos hacen que se pierda potasio. La carencia de este mineral (además de provocar debilidad, calambres, dolor muscular) puede influir en el latido y facilitar que se produzcan arritmias cardiacas.

  • Cuando los recomienda, el médico controla los niveles de potasio y receta suplementos si es necesario. Pero tomarlos sin supervisión médica puede llevar a poner al organismo –en este caso al corazón– en una situación grave.

Tomarlos sin supervisión médica pone en riesgo el corazón

  • Se ha visto que las arritmias que se dan por tomar diuréticos son más probables tras practicar ejercicio intenso en lugares donde hace calor. Evítalo.

4. La piel se vuelve más sensible cuando tomas diuréticos

Algunos diuréticos hacen que la piel sea más sensible al sol, lo que favorece quemaduras, irritaciones...

  • Ten en cuenta... Un estudio reciente de la Sociedad Danesa del Cáncer defiende que algunos de estos fármacos pueden aumentar el riesgo de sufrir cáncer de piel.
  • Si los tienes que tomar... Protégete adecuadamente durante las horas de mayor radiación solar.

5. ¿Los diuréticos son peligrosos para el riñón?

Determinados diuréticos sirven para tratar alteraciones renales. Pero otros pueden perjudicar el riñón: un descenso brusco del agua en el organismo obliga a este órgano a trabajar más.

  • Evita los antiinflamatorios si además del diurético te han recetado píldoras para el corazón tipo iECA. Combinar los tres eleva el riesgo de sufrir fallo renal.

6. Más dolor óseo o articular

Los diuréticos pueden hacer que pierdas calcio por la orina y eso aumenta el riesgo de osteoporosis. También facilitan que el ácido úrico inflame las articulaciones (gota).

  • Si los tomas, procura comer alimentos ricos en calcio y vitamina D, y evita las carnes rojas.

7. Los diuréticos pueden hacer que te sientas cansado

Al tomarlos, la frecuencia de micción aumenta mucho. Y por la orina eliminas vitaminas y minerales, lo que a veces provoca una reducción de energía.

Además, al perder potasio es fácil sufrir calambres nocturnos. Eso (y las ganas de orinar) interrumpe el sueño.

Se producen 3 efectos que, en conjunto, afectan a la vitalidad

  • Debes tener en cuenta que algunos alimentos o bebidas con acción diurética pueden "sumarse" a los efectos del fármaco, lo que eleva el riesgo de sufrir esos efectos adversos.

Evita lo que "potencia" el efecto de los diuréticos

Nunca tomes diuréticos por tu cuenta. Y si el médico te los receta, evita combinarlos con alimentos o bebidas muy diuréticas.

  • Plantas diuréticas. Cola de caballo, diente de león, té verde, café... Son plantas drenantes de las que no conviene abusar si se están tomando estos fármacos.
  • Algunos alimentos como los espárragos, el apio, la col, el puerro, la cebolla... son muy diuréticos. Los caldos depurativos a base de ellos puede que no te convengan.