cuidar quemadura

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cuidar quemadura

Una quemadura es uno de los accidentes domésticos más habitual en los hogares de nuestro país.

Si te pasa a ti o a alguien que vive contigo, una vez has acudido al médico y ha hecho las curas pertinentes, hay que tener en cuenta una serie de cuidados básicos para esa quemadura para prevenir complicaciones o señales innecesarias.

Las quemaduras se clasifican en cuatro grados, según la profundidad que tengan

Cuando estamos ante una quemadura de carácter leve es fundamental tratar esa lesión cuando antes y tener con ella todos los cuidados necesarios. Pero ¿qué sucede una vez que ya hemos actuado sobre ella? ¿Qué debemos hacer a partir de ese momento? Es decir, ¿cómo ha de ser el proceso de curación para que la lesión no se infecte, para que evolucione de forma favorable y para que ese herida no deje marcas en la piel?

Si nos hemos quemado, es importante conocer qué tipo de lesión tenemos, es decir, evaluar la profundidad de la quemadura: si tenemos una quemadura de primer grado, de segundo, de tercero o de cuarto.

Los 4 grados de quemaduras

El Dr. José Luis Fernández Cañamaque, jefe de Sección de Cirugía Plástica del Hospital Universitario de Getafe -centro de referencia nacional en grandes quemados- explica a Saber Vivir todo lo que necesitamos saber sobre quemaduras leves.

Para empezar, es importante definir los 4 cuatro grados de quemaduras, según su profundidad, que existen:

Una quemadura con aceite caliente es de segundo grado

  • Grado I o quemaduras epidérmicas: afectan a la parte más superficial de la piel, la epidermis. El aspecto de la misma es rojo, pero no se levantan ampollas. Típica quemadura solar.
  • Grado II. Se dividen en dos grados:
  • Grado IIA o quemaduras dérmico-superficiales: afectan a la epidermis y parcialmente a la dermis. Producen ampollas llenas de líquido, que si se retiran, tienen un color rojo intenso. Sería la quemadura por escaldadura por agua caliente.

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  • Grado IIB o quemaduras dérmico-profundas: afectan a mayor espesor de la dermis. Si tienen ampollas, éstas apenas tienen líquido, y el color por debajo es blanquecino. Cuando la quemadura es con aceite hirviendo.
  • Grado III o quemaduras dérmicas totales: Afectan a toda la dermis, y el aspecto es sin ampollas, y con color grisáceo. El ejemplo sería una quemadura por llama con gasolina, alcohol, etc.

Si queda un color grisáceo en la piel es quemadura de tercer grado

  • Grado IV o subdérmicas: Afectan a estructuras más profundas y el aspecto suele ser carbonáceo. Característico de quemaduras eléctricas de alto voltaje.

"A partir del grado IIB, todas las quemaduras requieren atención hospitalaria especializada. Las quemaduras grado IIA lo requerirán si la superficie es importante o si la evolución no es favorable", afirma el doctor.

TRatamiento de las quemaduras leves

¿Cuánto dura una quemadura?

  • Una quemadura de grado I se cura en 2-3 días y suelen curarse sin dejar cicatriz.
  • Una quemadura de grado IIA, por definición, se cura en menos de 3 semanas. Si no hay complicaciones, entre 10-14 días, y pueden dejar cierta alteración en la coloración de la piel.

¿Cómo debemos tratarla?

Las quemaduras de grado IIA, por regla general, se tratan con una cura con gasa vaselinada para que no se pegue a la herida. Una vez tratada, no debemos levantar esa cura con mucha frecuencia para permitir así que vaya cicatrizando. Lo ideal es hacerlo cada 3-5 días.

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  • No debe levantarse ni mojarse el vendaje para permitir las condiciones óptimas de curación.

Por su parte, las quemaduras más profundas requieren supervisión por el médico especialista, es decir, por un especialista en cirugía plástica.

Para tratar las marcas o cicatrices, ¿qué podemos hacer?

Una vez cicatrizada la quemadura, los mejores aliadas para una evolución favorable de la cicatriz son:

  • Hidratación abundante.
  • Masajes.
  • Protección solar para que no deje marca.

No existen cremas "milagrosa" contra las cicatrices

Según explica el doctor, no existe ninguna crema "milagrosa" que haga desaparecer las cicatrices. Lo ideal es realizar hidratación adecuada, con masajes suaves y fotoprotección.

  • Hay algunos productos específicos (geles de silicona, cremas con aceite de rosa mosqueta y otros), que pueden mejorar levemente o acelerar el proceso de maduración de las cicatrices, pero que no hacen que “desaparezcan”. Si una cicatriz tarda mucho en curar, supura o deja marca muy profunda debe ser valorada por el especialista.

No hay una fórmula para "hacer desaparecer" las cicatrices pero se pueden mejorar

los remedios caseros

Una de las cosas más importantes que debemos tener en cuenta cuando se trata de quemaduras es, según el Dr. Fernández Cañamaque, no aplicar remedios caseros a las quemaduras, ni recién producidas, ni durante el proceso de curación:

"Hay que evitar evitar aplicar remedios caseros (ni vinagre, ni alcohol, ni pasta de dientes, etc.) ni tampoco emplear cremas que desconozcamos su indicación, ya que pueden interferir en el proceso de valoración de la quemadura o incluso en su cicatrización". Aclara el doctor quien recomienda, ante la mínima duda, acudir a un centro especializado".