dejar fumar no engordar

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dejar fumar no engordar

Si tienes pensado dejar de fumar, debes saber que será la mejor decisión que tomes en tu vida.

De sobra son sabidos los efectos perjudiciales del tabaco (55.000 personas mueren cada año en España por enfermedades relacionadas con este hábito) y las infinitas bondades de su abandono.

Sin embargo, puede que pese a esa buena decisión, tengas una inquietud que es común en todas aquellas personas que, como tú, estén decidiendo dejar este hábito tan contaminante: la preocupación por engordar.

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Antes de nada, debes saber 5 cosas importantes:

  • Que esa preocupación es totalmente normal.
  • Es cierto que se gana peso cuando dejas este hábito.
  • Pero que ese peso no es tanto como puedas pensar.
  • Que esos kilos se pueden controlar perfectamente si sigues un tratamiento médico adecuado.
  • Por tanto, dejar de fumar y no engordar es posible, siempre y cuando lo hagas bien.

ayudas eficaces para dejar de fumar

Para conocer más acerca de cómo se puede conseguir este objetivo, hemos hablado a la Dr. Cristina García Quero, neumóloga y responsable de la Unidad de Tabaquismo del Hospital Universitario La Paz-Carlos III (Madrid).

  • Sabemos científicamente que alrededor de un 85% de los fumadores ganan peso al dejar de fumar.
  • Lo más frecuente es que exista una ganancia de entre 2-5 kilos, aproximadamente, en los 4 a 6 meses siguientes.

Un ex fumador puede ganar de 2 a 5 kilos que son fácilmente controlables

  • Pero la ganancia de peso no es excesiva. Los propios pacientes se sorprenden de ello, de la idea que tenían y de lo que realmente pasa, si llevas a cabo unos buenos hábitos indicados por tu especialista médico.

"Podemos ayudar a dejar de fumar a partir de cualquier ámbito sanitario, pero lo mejor, siempre, será acudir a una Unidad de Tabaquismo ya que te ofrecerán un tratamiento integral, interdisciplinar y supervisado, según las características de cada persona", afirma García Quero.

¿Qué hace una Unidad de tabaquismo?

  • Ayuda cognitivo-condunctual. Es decir, hay que enseñar a las personas a vivir sin fumar.
  • Aporte farmacológico (si el médico lo considera necesario) para controlar los síntomas de abstinencia, como por ejemplo la ansiedad. La toma de fármacos la debe controlar siempre el especialista.
  • Un seguimiento médico que en ocasiones, y según las condiciones de salud de la persona, es exhaustivo.

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  • Desde el punto de vista nutricional, se ayuda a las personas a controlar y a mantenerla una dieta sana y equilibrada.
  • Ejercicio físico adaptado. La actividad física siempre será un complemento imprescindible en este proceso.
  • La efectividad y/o el éxito del tratamiento siempre es mayor cuando se quiere realmente dejar de fumar.

¿qué ocurre con el tabaco y la comida?

La Dra. García Quero afirma que cuando una persona fuma, la nicotina provoca alteraciones claras a nivel de metabolismo en general, algo que se traduce en el peso corporal. También hay un proceso que tiene que ver en la propia digestión de los alimentos.

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Por otro lado, sabemos también que en las personas, cuando fuman, existe un mayor consumo de calorías, muy vinculado a eliminar los tóxicos que contiene el propio tabaco. Además, un el fumador sacia muchos episodios de hambre sin ser del todo consciente con el propio cigarrillo.

  • Y una cosa más: piensa que fumar deteriora sentidos tan básicos y fundamentales como el gusto o el olfato que hacen que nuestra relación con la comida sea mucho más placentera.

¿Dejar de fumar hace que tengas más hambre?

Los sentidos se reavivan: la persona no sólo presenta más ganas de comer como tal sino que también se está encontrando en una nueva etapa ya que hasta entonces sus sentidos estaban atrofiados. A uno le llama la atención experimentar sabores más fuertes, más dulces o más salados.

Al agudizarse los sentidos, se perciben los sabores más fuertes y apetece más comer

Se pica más entre horas. Todo lo que hemos hablado, vinculado al hecho de dejar de fumar, hace que coma más entre horas y se toma además productos, sin ser muy conscientes, que tienen mayor nivel de hidratos de carbono de rápida absorción, y con más grasa. Algo que se traduce, en definitiva, en un aumento de peso.

Las claves para no engordar

Llevar una dieta equilibrada y seguir unos hábitos de vida adecuados que incluyan la actividad física regular es tu mejor seguro para dejar de fumar sin sufrir por subir de peso.

  • Lo mejor es que te pongas en manos de un especialista y le cuentes la decisión que has tomado. El médico te puede dar las mejores pautas según tu estado de salud general o tu constitución y hará un seguimiento. Además, al tener el compromiso de ir a contarle tus progresos, te sentirás más comprometido a cumplir con tus objetivos.

qué pasa en tu cuerpo cuando dejas de fumar

  • Sólo al mes de haber dejado de fumar la función pulmonar comienza a mejorar. Además, la tos matutina habitual, que presenta gran parte de los fumadores, comienza a desaparecer, lo que se traduce en una mejora de la resistencia física.

Los efectos buenos de dejar de fumar se perciben desde la primera semana

  • Pasados los tres meses, mejora la circulación sanguínea.
  • Al año de haberlo dejado, el riesgo de sufrir un infarto se reduce a la mitad.
  • A los diez años del abandono del tabaco, el riesgo de contraer cáncer de pulmón se reduce a la mitad. Piensa que el tabaco es el causante del 85% de los casos de cáncer de pulmón.
  • Tras 15 años sin fumar, el riesgo de tener un episodio cardiaco es el mismo que el de una persona que nunca haya fumado.

"Hoy en día el tabaco es una enfermedad crónica. Los efectos positivos de dejar de fumar son inmediatos. por lo que abandonar el hábito del tabaco será la mejor decisión que tomes en tu vida", afirma con rotundidad la dra. García Quero.