Cómo bajar la fiebre en casa

En realidad la fiebre es algo útil porque, además de avisarnos de algún trastorno, consigue que nuestras defensas no se adormezcan. Y aunque a veces no es necesario combatirla, en otras sí que se recomienda hacerlo. Te explicamos cuándo y cómo bajar la fiebre en casa.

Actualizado a
Nuria Blasco

Periodista

Nuestra forma de convivir y enfrentarnos a la fiebre ha cambiado sustancialmente en las últimas décadas.

  • Lo habitual antes era intentar bajar la fiebre, primero sin medicamentos y luego con ellos, en cuanto se detectaban unas décimas.
  • En cambio, hoy en día la idea de que la fiebre es una reacción natural del organismo, un útil mecanismo de defensa que aumenta la efectividad del sistema inmunológico y que, por tanto, no es necesario tratar siempre, está mucho más extendida.

Pero al resultar incómoda, también solemos combatirla muy rápido, cuando en realidad en muchos casos no es necesario hacer nada. Entonces, ¿cuándo la podemos considerar peligrosa y cuando no?

  • Aunque popularmente se habla de fiebre cuando la temperatura corporal supera los 37º, médicamente no se considera así hasta que supera los 38º.

La fiebre es una señal de que nuestro cuerpo trata de combatir una infección

  • La cifra varía en función de la parte del cuerpo en la que se mide la temperatura. El área axilar es la de referencia para marcar si hay febrícula o fiebre, pero si la mides en la boca y el recto debes tener en cuenta que la cifra suele aumentar hasta en 0,4º.

    Esto se debe a que en estas zonas, en realidad, lo que se está obteniendo es la temperatura de las mucosas, que responde a otros parámetros distintos a los de la denominada temperatura corporal propiamente dicha.
  • Entre 38º y 39º nuestro organismo tolera bien la fiebre, y no suele ser necesario tomar fármacos si no causa demasiado malestar.
Cuándo es necesario bajar la fiebre y cómo hacerlo bien
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Cómo bajar la fiebre en adultos

Pero hay casos en los que sí conviene bajar la fiebre en adultos lo antes posible.

  • Si con el paso de las horas se acerca peligrosamente a los 40º C, sobre todo en ancianos (que pueden sufrir una alteración del sistema nervioso central).
  • Tampoco conviene pasar nunca de los 38º C en caso de personas que sufren diabetes, insuficiencia renal o cardiaca entre otras, porque si no se baja la fiebre alta puede acabar perjudicando a órganos que ya no funcionan del todo bien, por lo que estos trastornos sí que podrían empeorar.

Los primeros pasos a seguir para bajar la fiebre en adultos sin medicamentos son:

  1. Desabrigar al enfermo para que el calor de su cuerpo se refrigere.
  2. Ponerle paños de agua fresca (no muy fría) en la frente y también en las ingles y las axilas.
  3. Darle un baño de agua tibia (no con agua fría ya que el cambio de temperatura es demasiado brusco para el organismo).
  4. Si supera los 41º C (se habla de hiperpirexia) hay que sumergir al paciente poco a poco en agua algo fresca hasta que alcance los 38º C e ir a Urgencias. También se debe acudir al médico si la fiebre dura más de 10 días: podría responder a una enfermedad autoinmune, a una infección importante...

Cuando la fiebre causa muchas molestias se puede recurrir a ciertos medicamentos (paracetamol, ibuprofeno...) para intentar bajarla un poco. Se debería tomar medicación solo si no deja de subir con el paso de las horas o se acompaña de mucho malestar general.

Cómo bajar la fiebre en niños

Como en el caso de los adultos, si un niño se acerca o supera los 40º C hay que bajar la fiebre rápidamente porque puede provocar convulsiones en ellos aunque, por lo general, no sean graves.

  • A partir de 38º C, también conviene tratar la fiebre si el niño se nota débil y el médico lo aconseja. Y lo mismo hay que hacer si se acompaña de rigidez de nuca o petequias (que son unos puntitos o manchitas rojas en la piel que no desaparecen al presionarla).

A partir de 38º C conviene bajarla si el niño se encuentra muy cansado y el médico lo considera oportuno

  • Hay que tener en cuenta, además, que si la subida de temperatura afecta a bebés de menos de 3 meses, hay que acudir siempre al pediatra para que evalúe el caso. También te conviene consultar con el médico si la fiebre dura 5 días o más, sea cual sea la edad que tenga el niño.

Para bajar la fiebre infantil sin medicamentos, puedes seguir los mismos consejos que para los adultos (desabrigarles, aplicar paños de agua fresca o baños de agua tibia...), que les darán alivio. También es importante ofrecerles agua u otros líquidos (zumos naturales, caldos...) a menudo, para reponer el líquido que se pierde con el aumento de la temperatura corporal.

En cuanto a los fármacos, lo habitual es usar también paracetamol o ibuprofeno, ambos de efecto antitérmico. Utiliza el medicamento y la dosis que te indique el médico, que varía en función de la edad y el peso del niño.

Cómo reacciona tu cuerpo ante la fiebre

El termostato de nuestro cuerpo es el hipotálamo (en el cerebro), que provoca temblores o escalofríos si la temperatura baja o sube demasiado (en este caso también sudor) para que ganemos o perdamos calor. Ante los cambios de temperatura, nuestro cuerpo reacciona de la siguiente manera:

  • 35° Hipotermia. Temblores/escalofríos intensos, entumecimiento, coloración de la piel gris/azulada. si sigue bajando, hay que ir a Urgencias.
  • 35°-37° Oscilación térmica considerada normal.
  • 37°-38° Febrícula.
  • 38°-39° Fiebre. Vuelven a presentarse temblores/escalofríos. No es conveniente bajar la fiebre si no se padece diabetes, insuficiencia renal o cardiaca, entre otras.
  • 39°-40° Fiebre alta. Sudor, taquicardia, cefalea, dificultad para respirar, convulsiones… Es mejor empezar a tratarla.
  • +40° ¡A Urgencias! Se presenta todo lo anterior acentuado y puede aparecer confusión, alucinaciones, delirios... Cuando la temperatura supera los 41º se habla de hiperpirexia, no de fiebre.

Mitos sobre la fiebre alta

  • Provoca daños cerebrales permanentes y meningitis. Los primeros solo podrían darse en caso de superarse los 42° C (algo que sucede en poquísimas ocasiones). Y es la meningitis la que provoca que se eleve la temperatura, nunca sucede al revés.
  • Siempre da lugar a convulsiones y estas son peligrosas. Más frecuentes en niños, pueden darse con cualquier aumento de temperatura y suelen ser benignas la mayoría de las veces. De hecho, es también típico que se produzcan cuando se acaba de iniciar el proceso febril.

Qué hacer en caso de tener fiebre

En conclusión, podemos afirmar que, dado su papel defensivo, en la mayoría de los casos no deberíamos hacer nada para bajar la fiebre. Suprimirla “artificialmente” puede crear una falsa sensación de mejoría, pero conviene hacerlo siempre si se acerca o supera los 40º C o en determinados casos cuando alcanza los 38º C, tanto en adultos como en niños.

Al ser un síntoma, la fiebre bajará por si sola cuando se trate el trastorno que la está provocando (con antibióticos, por ejemplo, si el médico determina que responde a una infección bacteriana). Además...

  • No hay que pensar que si sube mucho y no se logra bajar se debe siempre a una causa grave, pues una enfermedad banal puede dar lugar a fiebre muy alta y al revés; hay trastornos peligrosos que no causan ningún cambio de temperatura.
  • Y que no se produzca una respuesta rápida al tratamiento antitérmico tampoco aporta datos relevantes sobre la gravedad de la patología.

El Dr. José María Cots, Médico de Familia y coordinador del grupo de Enfermedades Infecciosas de semFYC, remarca que no siempre es necesario acudir al médico cuando tenemos fiebre: "En el 90% de los casos la fiebre se debe a procesos víricos, como el catarro o la gripe, para los que no hay más tratamiento que el de los síntomas. Lo mejor es quedarse en casa un par de días. Solo si el estado general empeora hay que acudir a la consulta".