Los descendientes de personas que han llegado a los 100 años tienen mejor salud

Según ha revelado un estudio, los descendientes de personas centenarias comparten una huella genética específica que puede explicar que sean menos frágiles que los descendientes de no centenarios de la misma edad.

Actualizado a
Nuria Blasco

Periodista

Los descendientes de centenarios comparten su huella genética única
iStock by Getty Images

Los genes de las personas que llegan a los 100 años se heredan.

Los descendientes de las personas que llegan a los 100 años de vida son menos frágiles, tienen mejor salud, que los descendientes de personas que no han llegado a esta avanzada a edad.

Así lo ha revelado un estudio, que ha realizado un análisis genético de descendientes de centenarios, que indica que estas personas heredan una huella genética específica que puede explicar que tengan menos patologías relacionadas con la edad.

La huella genética de los 100 años

Este estudio publicado en 'The Journals of Gerontology' y liderado por un equipo del área de Fragilidad y Envejecimiento Saludable del CIBER (CIBERFES), el Instituto de Investigación Sanitaria (INCLIVA) y la Universidad de Valencia (UV), ha estudiado los perfiles funcionales y genéticos de descendientes de centenarios y no centenarios de la misma edad.

  • El punto de partida de este trabajo ha sido la consideración de que los centenarios tienen una longevidad extrema, una compresión de la morbilidad y una firma genética única y su descendencia parece heredar la compresión de la morbilidad, medida por tasas más bajas de patologías relacionadas con la edad.

Teniendo esto en cuenta, el objetivo de este trabajo del equipo de José Viña, jefe de grupo del CIBERFES, investigador principal del Grupo de Investigación en Envejecimiento y Ejercicio Físico de INCLIVA y Catedrático de Fisiología de la Facultad de Medicina de la Universidad de Valencia, era determinar si la descendencia de personas que llegan a los 100 años es menos frágil y si existe una huella genética centenaria.

los centenarios que participaron en el estudio

Para ello, utilizaron una muestra compuesta por 63 personas centenarias, 88 descendientes de estas y 88 descendientes de personas no centenarias de un área sanitaria cercana a Valencia.

Las personas que formaron parte del estudio debían cumplir una serie de condiciones: contar con un progenitor o progenitora con vida de más de 97 años, tener entre 65 y 80 años y no padecer ninguna enfermedad terminal.

Además, se determinó el estado de la fragilidad según los 5 criterios del fenotipo de Linda Fried, por los cuales se considera frágil una persona con pérdida de peso no intencionada, agotamiento, debilidad muscular determinada por una fuerza de agarre débil, velocidad de marcha lenta y baja actividad física.

los genes de llegar a los 100 se heredan

"Nuestros resultados muestran que los descendientes de centenarios cuentan con una menor prevalencia de la fragilidad en relación con sus contemporáneos descendientes de no centenarios”, explica Consuelo Borrás, coordinadora del estudio, investigadora de CIBERFES e investigadora Principal del Grupo de Investigación en Envejecimiento Saludable de INCLIVA.

Asimismo, los investigadores recolectaron plasma y células mononucleares de sangre periférica de los individuos de la muestra. Encontraron que los patrones de expresión génica (miARN y ARNm) de los descendientes de los centenarios se parecían más a los de centenarios que a los de los no descendientes, a pesar de tener la misma edad.

  • Por lo tanto, como indica Consuelo Borrás, la descendencia de los centenarios es menos frágil que la descendencia de los no centenarios de la misma edad, “lo que puede explicarse por su dotación genética única”.

Este estudio, pionero al comparar perfiles funcionales (estado de fragilidad) y genéticos de descendientes de centenarios y no centenarios, refuerza la idea de que los primeros son genéticamente distintos de sus contemporáneos y se asemejan a las características genéticas únicas de los centenarios.

  • "Por ello, nuestros resultados pueden contribuir a avanzar en la identificación de las características genéticas y funcionales clave que pueden considerarse biomarcadores del envejecimiento exitoso”, explica José Viña.

La gente que llega a los 100 años envejece bien

La esperanza de vida ha aumentado notablemente en el último siglo. De hecho, según los estudios, en España, ha aumentado 40 años entre 1910 y 2009.

La proporción de personas que superan los 60 años crece más rápido que cualquier otro grupo de edad, debido tanto a este aumento de la longevidad como a la disminución de las tasas de fecundidad.

Gran parte de la investigación en esta área se ha centrado en aumentar la cantidad de años que se pasan sin discapacidades, lo que se denomina 'envejecimiento exitoso'.

  • Los centenarios se consideran casos modelo de este envejecimiento exitoso, ya que parecen evitar o retrasar en gran medida la aparición de enfermedades relacionadas con la edad o síndromes geriátricos, por lo que estas personas muestran una trayectoria de envejecimiento desacelerada.