Por Eva Mimbrero, periodista especializada en salud

La luz azul del movil no te deja dormir?
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Los móviles se han convertido casi en una extensión de nosotros mismos. Los usamos para consultar nuestras redes sociales, ver películas o series o despertarnos por las mañanas, por mencionar algunos usos comunes.

¿Pero realmente es bueno tenerlos siempre a mano? Utilizarlos por la noche, por ejemplo, puede ponérnoslo mucho más difícil a la hora de conciliar el sueño.

  • La luz azul que emiten es, en buena parte, responsable de ello. Cuando estamos expuestos a las pantallas (del móvil, pero también del ordenador o de la tablet) de noche, el cerebro puede confundirse y creer que es de día.
  • Ocurre porque la frecuencia de onda de este tipo de luz es especialmente eficaz a la hora de activar las células de la retina que se encargan de hacer llegar al cerebro la información de que es de día.
  • Una de las consecuencias es que no segregamos suficiente melatonina, que es la hormona encargada de regular el sueño.

Más expuestos durante la pandemia

El coronavirus ha hecho que pasemos mucho más tiempo en casa y, ya sea teletrabajando o durante nuestros ratos de ocio, el tiempo que estamos frente a una pantalla ha aumentado, en algunos casos enormemente.

  • Como resume José Martínez Olmos, profesor de la Escuela Andaluza de Salud Pública, "esta pandemia ha generado cambios importantes en los hábitos sociales, y uno de ellos es el uso excesivo de las pantallas, que empeoran el sueño y contribuyen a tener menores niveles de secreción de melatonina".

Cómo reducir el riesgo

Si crees que tus problemas para dormir se relacionan, en parte, con la exposición a la luz azul de las pantallas, los siguientes consejos pueden ayudarte a que no te afecte tanto:

  • Lo ideal es que no te expongas a este tipo de dispositivos dos horas antes de irte a la cama. Aunque, siendo realistas, puede ser un objetivo difícil de cumplir para muchos.
  • Si es tu caso prueba, al menos, a programar el móvil para que se ponga en modo nocturno cuando oscurece. Gracias a esta opción la luz que emite el dispositivo no es tan azul (es más sepia) y su frecuencia de onda es menos potente. Esto hace que la percepción del cerebro respecto al horario no se altere tanto.

Los filtros reducen la frecuencia de onda de la luz azul y, así, no repercute tanto en la melatonina

  • Si tu móvil u ordenador no cuentan con esta opción, puedes optar por un protector ocular de pantalla. El filtro, que se superpone a la pantalla original, actúa reduciendo la intensidad de la luz azul y la hace más tenue y crema.
  • Otra de las posibilidades, si usas gafas y tienes que cambiártelas en breve, es que adquieras unos lentes con filtro de luz azul incorporado.

No solo mejora el descanso

Las ventajas de no exponerse a este tipo de luz horas antes de acostarse no se centran, únicamente, en el hecho de que conciliar el sueño puede costar mucho menos.

La melatonina, posible aliada frente al coronavirus

La melatonina también puede jugar un papel importante en el correcto funcionamiento de nuestras defensas. De hecho, el efecto antiinflamatorio y antioxidante de esta hormona se ha relacionado con una posible capacidad para prevenir y combatir la Covid-19.

  • Un equipo de investigadores de la Universidad de Granada lo está estudiando en pacientes ingresados por SARS-CoV-2 en el Hospital Universitario La Paz. Según su hipótesis, administrar melatonina podría reducir el riesgo de la respuesta exagerada del sistema inmunitario que se da en los afectados más graves.
  • También se está estudiando si la melatonina podría contribuir a prevenir la infección en personas sanas con un alto riesgo de contagio.

Tus ojos, más descansados

La luz azul de las pantallas puede acabar fatigándolos cuando pasamos mucho tiempo frente a ellas.

  • Para evitarlo, además de utilizar los filtros de los que te hemos hablado antes, es muy importante que, de vez en cuando, hagas parones y mires al horizonte.
  • Descansar los ojos cerrándolos unos segundos te ayudará, también, a no sentirlos tan secos. Esta simple acción (al igual que el parpadeo) contribuye enormemente a hidratarlos.

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