doctor Ignacio PAstor
Ignacio Pastor

Odontólogo de la Dirección Asistencial de Sanitas Dental

Nuria Blasco

Periodista

Qué es la sonrisa gingival y cómo se trata
iStock by Getty Images

Una sonrisa estética es producto de la combinación de diferentes características faciales, entre las que pueden encontrarse multitud de factores.

Algunos de ellos son la alineación y simetría de los dientes, el espaciado interdental, el color de los dientes, la forma y el grosor de los labios, el margen y la salud gingival o la proporción de los dientes, entre otros.

Uno de los problemas que hace que algunas personas no se sientan cómodas al sonreír es una condición clínica llamada sonrisa gingival y afecta, aproximadamente, a un 10% de la población.

Un correcto abordaje odontológico, fundamentado especialmente en un óptimo tratamiento de ortodoncia y periodontal, puede intervenir satisfactoriamente para tener una sonrisa bonita.

Qué es la sonrisa gingival

Se caracteriza por enseñar en exceso la encía superior al sonreír, cosa que se produce cuando las proporciones de los dientes, encía y maxilar superior no están en armonía.

  • Esta patología puede generar insatisfacción o problemas de autoestima en aquellas personas que la padecen.

Y aunque la sonrisa gingival suele estar considerada más como un problema estético que patológico, hay ocasiones en las que puede tener también alguna afectación en la salud ya que un gran volumen de encía aumenta el riesgo de retener bacterias y de padecer gingivitis o periodontitis.

“Para determinar si se trata de un problema estético o funcional tenemos que realizar un buen diagnóstico. Si la sonrisa gingival viene determinada por una inflamación descontrolada de las encías, por ejemplo, si que tendrá, un impacto de salud a nivel general”, explica Ignacio Pastor, odontólogo de la Dirección Asistencial de Sanitas Dental.

Causas de este problema de encías

La sonrisa gingival tiene múltiples orígenes. La genética influye mucho, pero también el cuidado bucodental e incluso algunos tratamientos dentales pueden influir en la aparición de esta.

Desde que somos pequeños podemos observar como se dirige el crecimiento de nuestro maxilar y de nuestros dientes. Es importante tener revisiones periódicas para asegurarnos de que el crecimiento está compensado”, afirma Ignacio Pastor.

Factores que influyen en la sonrisa gingival

Más allá de una cuestión de medidas y proporcionalidad –que los dientes sean demasiado pequeños o estén desgastados, por ejemplo–, hay otros factores que pueden influir en que la sonrisa de una persona sea gingival, como:

  • Que los dientes definitivos hayan erupcionado de una forma inadecuada haciendo que se vea una zona excesiva de la encía.
  • Que el labio superior sea hiperactivo y suba más de lo debido.
  • Que los dientes superiores sean prominentes.
  • Que el maxilar superior esté adelantado en relación al resto de la cara.

posible Tratamiento

Ante estas situaciones, existen tratamientos para poder corregir la sonrisa gingival, aunque dependen de cuáles son los factores que la causan.

  • Si la sonrisa gingival es leve y está causada por problemas de ortodoncia como dientes prominentes, puede ser útil usar aparatos de ortodoncia para corregirlo.

Cuando los dientes superiores parecen demasiado cortos, ya sea causado por el desgaste o por la genética, pueden colocarse carillas o coronas dentales.

Dientes más cortos de lo normal

En otros casos en los que los dientes son más cortos de lo normal, porque no han erupcionado por completo o por la cobertura de la encía, es posible eliminar quirúrgicamente el exceso de tejido gingival, y reformar el tejido restante para exponer más dientes.

  • Esto se conoce como tratamientos de cirugía plástica periodontal.

“Estos tratamientos en que se busca la armonización del tamaño de diente y encía son habituales. Se trata de contornear la encía para devolver una correcta proporción. Puede realizarse con diversas técnicas, todas ellas de manera ambulatoria y con tiempos de recuperación cortos”, explica el odontólogo de la Dirección Asistencial de Sanitas Dental.

Labio hiperactivo

En este caso, es posible alterar su posicionamiento en la sonrisa a través de un tratamiento de bótox.

  • Con una inyección de este producto, los músculos que elevan el labio superior se relajan, dificultando así su elevación al sonreír. De esta manera, el paciente puede presumir de unas encías cubiertas.

Con la administración de botox, se bloquea la acción de determinados músculos que intervienen en la gestualidad labial. Así se contribuye a disminuir los milímetros de encía que quedan visibles desde el diente. Sin embargo, su efecto es temporal y debe repetirse aproximadamente cada seis meses.

Maxilar demasiado largo

Para este tipo de problema, una solución eficaz es la cirugía ortognática.

“En ocasiones el sobrecrecimiento vertical del maxilar es el que provoca la sonrisa gingival. Existen intervenciones quirúrgicas que modifican esta parte del maxilar para que no esté tan expuesto”, explica Ignacio Pastor.

  • En este tipo de intervención se mueve el hueso y se modifica así su posición. De esta manera, se eleva y se reduce la superficie de la encía que queda expuesta al sonreír.

”Estas cirugías se realizan tras una cuidadosa planificación en 3D donde determinamos la cantidad de maxilar que debe ser sumergido o impactado para que la sonrisa gingival disminuya”.

“Se planifican de tal forma que se adapte al 100% a cada persona, haciendo que los resultados sean mucho mejores y la intervención mucho menos agresiva que en el pasado. La cirugía se realiza bajo anestesia general y suele conllevar 1 o 2 días de hospitalización. Es normal tener inflamación y molestias, pero con las técnicas de cirugía mínimamente invasiva actuales, el dolor es mínimo, afirma el especialista.

Este tipo de intervenciones suelen ir acompañadas de ortodoncia previa.

Una sonrisa más estética

El diagnóstico y tratamiento de la sonrisa gingival se realiza de forma multidisciplinar en la que se incluyen ortodoncia, periodoncia y odontología restauradora dependiendo de cada caso.

  • Una vez que se devuelven las proporciones adecuadas de exposición de encía, se consigue una sonrisa más estética.

"Hay un sutil cambio a mejor en la cara, nuestra sonrisa será más proporcionada y enseñaremos la cantidad correcta de diente y encía”, concluye el odontólogo.