Con el asesoramiento de Francesc Carreño, director de Audiología y Calidad de GAES grupo Amplifon

Por Eva Mimbrero, periodista especializada en salud

Oír mal acelera acelera hasta un 40% el deterioro cognitivo
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Se calcula que más de 5 millones de personas o, lo que es lo mismo, alrededor de un 11% de la población, tienen problemas de audición en España.

Pero no oír bien no es la única consecuencia de la sordera: según un reciente estudio de Amplifon, también aumenta hasta en un 40% la velocidad de envejecimiento cognitivo.

  • La relación entre audición y cerebro es tal, que los autores del informe concluyen que una mala salud auditiva puede hasta triplicar la probabilidad de sufrir demencia.
  • "Si no oímos bien, nos puede costar más entender la información. Y perdernos unos segundos de una conversación entre varias personas puede generar mucho estrés, como ocurre por ejemplo al escuchar una charla en un idioma que uno no domina", nos cuenta Francesc Carreño, director de Audiología y Calidad de GAES.
  • "Ese estrés produce un cansancio a nivel cerebral y, por eso, los problemas de audición también son un factor importante en el deterioro cognitivo", añade.

con la mascarilla oímos peor

Si, antes de la pandemia, para una persona con problemas de audición ya era complicado seguir bien una conversación, ahora se han sumado nuevos elementos que lo hacen aún más difícil y que, por tanto, pueden acabar provocando unos niveles de estrés más altos.

  • "Nuestros pacientes vienen a la consulta diciendo que oyen menos, y no es porque hayan perdido audición, sino porque la persona que le habla lleva mascarilla", apunta el especialista.

"La expresión facial es importantísima a la hora de entender bien el mensaje"

  • La mascarilla produce que la comunicación sea peor: además de que el sonido se amortigua con ella, provoca que no podamos ver los labios de la persona que habla y que parte de la expresión facial se pierda.
  • "Es algo que debemos tener muy en cuenta porque el uso de la mascarilla parece que va para largo", recalca el audiólogo.

La OMS alerta de la gravedad del problema

A todo esto hay que sumar las conclusiones del primer Informe mundial sobre la audición que acaba de presentar la OMS.

  • Sus autores apuntan que, si no se hace nada para evitarlo, 1 de cada 4 personas tendrá problemas auditivos en 2050.
  • "Si las pérdidas auditivas no se tratan pueden acarrear consecuencias devastadoras en la capacidad de las personas para comunicarse, estudiar y ganarse la vida. Además, también pueden afectar a su salud mental y a sus relaciones", advierte el director general de la OMS, el Dr. Tedros Adhanom Ghebreyesus.

​Ser más conscientes de la importancia de oír bien

Para Francesc Carreño, la concienciación es fundamental para prevenir los problemas auditivos y evitar que vayan a más en las personas que ya los tienen.

  • A pesar de que cerca del 11% de los españoles tiene problemas auditivos, 2 de cada 10 personas afirman no haberse hecho nunca una revisión según el I Estudio de hábitos de cuidado auditivo elaborado por GAES.

Seguramente el estigma que sigue habiendo con respecto a la perdida de audición y al uso de dispositivos como los audífonos influye en esta cifra.

  • "Según el Estudio Eurotrak, llevado a cabo por la Asociación Nacional de Audioprotesistas, una de las diez razones principales por las que las personas no se ponen audífonos es la vergüenza", afirma el especialista.
  • "Aún nos queda mucho trabajo de concienciación social por hacer con respecto al hecho de que la pérdida auditiva no es algo para señalar a la persona, sino que cuando se da hay que animarla a solucionarlo", prosigue.

No es solo cosa de mayores

Es otra de las falsas creencias que aún se tienen en relación a la sordera.

Aunque la edad y el desgaste pueden provocar que oigamos menos por la degeneración del sistema auditivo (un trastorno que se conoce como presbiacusia) ciertos hábitos pueden hacer también que perdamos oído independientemente de los años que tengamos.

  • El incremento en los jóvenes está muy relacionado con usar auriculares a un volumen más alto del recomendado.

    "Los auriculares, que con la pandemia estamos utilizando más que nunca, no son los culpables. Es más bien el volumen al que se utilizan, que hace que nuestro sistema auditivo se resienta y se degenere", precisa el experto.
  • "Nuestras ciudades, además, siguen siendo muy ruidosas. En Barcelona acaban de poner en marcha un plan de radares para medir el sonido porque se han dado cuenta de que los niveles recomendados se superan, y creo que no es en la única ciudad en que se va a hacer, ", añade.

Revisiones a partir de los 45 años

Ante este panorama, hacerse una revisión auditiva cada cierto tiempo ayudaría a detectar las pérdidas de audición incipientes y facilitaría tratar el problema de forma precoz.

¿Pero a partir de qué edad sería conveniente llevar a cabo estas revisiones periódicas de forma rutinaria?

  • "Con 45-50 años ya sería recomendable haberse hecho una revisión auditiva, sin esperar a que haya un síntoma previo", apunta Carreño, que añade que es una edad ideal para concienciarnos de hacernos este tipo de chequeos como un hábito más.

"Si no hay una alteración importante, hacérsela cada año es una buena pauta"

  • "Para llevarla a cabo, basta acudir a un centro auditivo y pedir una revisión gratuita", subraya el experto.

dispositivos cada vez más sofisticados

"Hoy en día podemos decir que las ayudas auditivas cubren cualquier pérdida de audición, que puede ser corregida tanto con audífonos como con implantes cocleares u otros sistemas de este tipo", afirma rotundo el director de Audiología de GAES.

Audífonos interconectados gracias al bluetooth

"Los audífonos actuales, a parte de ser muy personalizados a la pérdida auditiva de cada persona y acercarse lo más posible a la audición natural, pueden conectarse por bluetooth al smartphone, la TV, el GPS... Por ejemplo, si te llaman por teléfono, recibes la llamada directamente en tus audífonos", nos cuenta.

En este sentido, el experto remarca que no hay que confundir los audífonos con los amplificadores de sonido, que se usan para oír más alto.

  • "Este tipo de dispositivos son útiles en caso de pérdidas muy incipientes que no requieran de un audífono, pero usarlos cuando ya sí se necesita un audífono puede llegar incluso a ser contraproducente, porque los amplificadores no se personalizan ni se adaptan a las necesidades de cada paciente", advierte.

Implantes cocleares cada vez más discretos

"En cuanto a los implantes cocleares, actualmente se está investigando cómo lograr que sean totalmente implantables bajo la piel, como ocurre ya con el de oído medio", subraya el especialista.

  • Y, al igual que pasa con los audífonos, también pueden conectarse con los dispositivos electrónicos de nuestro entorno.

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