9 problemas de salud que empiezan con dolor abdominal

El dolor abdominal puede convertirse en todo un reto diagnóstico. Las molestias en esta zona no solo son señal de problemas del sistema digestivo, también pueden alertar de trastornos que afectan al tórax o al área pélvica.

Actualizado a
Dr. Luis Bujanda
Dr. Luis Bujanda

Responsable del Área de Enfermedades Hepáticas y Gastrointestinales del IIS Biodonostia

Soledad López
Soledad López

Periodista especializada en salud

Ante un dolor abdominal, un cólico o un problema digestivo banal suele ser la primera sospecha, pero muchas veces el origen está muy alejado de esa área. Cualquier detalle puede servir para ayudar al especialista o al médico de Urgencias a saber de qué se trata, en especial porque –como muchos de ellos señalan– el dolor abdominal suele ser todo un reto diagnóstico.

¿Por qué es tan difícil de diagnosticar?

Aunque lo más habitual es que el dolor abdominal se deba a una gastritis aguda, una enterocolitis o una úlcera, no siempre se debe a estos trastornos.

Hay que tener en cuenta que, en el abdomen, se concentran numerosos receptores del dolor conectados a otras partes del organismo.

¿Cómo aliviar un dolor muy intenso?

"Cuando el organismo se queja de un dolor abdominal difuso (sin conocer todavía la causa) hay que dar el máximo reposo posible al tubo digestivo, ingiriendo alimentos blandos o líquidos mientres duren las molestias", explica el doctor Luis Bujanda, responsable del Área de Enfermedades Digestivas del Instituto Biodonostia y expresidente de la Asociación Española de Gastroenterología.

Para calmar las molestias "se pueden tomar analgésicos, pero nunca antiinflamatorios: es un grave error porque lesionan la mucosa gástrico-intestinal al inhibir sus mecanismos de defensa. Como consecuencia, los hacen más sensibles a cualquier ataque externo, por ejemplo una infección", matiza.

Y, para prevenir las molestias y reducir el riesgo de que aparezcan,"es importante apostar por la Dieta Mediterránea y realizar ejercicio, tomar pocos alimentos precocinados y no hacer comidas abundantes", añade.

  • "Hay que procurar tomar raciones más pequeñas y con mayor frecuencia. También cenar ligero, no tumbarse justo después de comer y no abusar de los antiinflamatorios (AINEs)", remarca Bujanda.

cuando el dolor es una urgencia

En ocasiones, las molestias en el estómago pueden ser la señal de alarma que nos indique que existe un problema grave.

  • Si el dolor va a más y no da tregua pasadas 48 horas, se acompaña de sangrado o el organismo no tolera ningún alimento en 24 horas, es preciso acudir a Urgencias.
  • Las personas con enfermedades crónicas, bajas defensas o de edad muy avanzada necesitan atención médica cuanto antes.

¿Cómo se llega a un diagnóstico?

Habitualmente el especialista sigue los siguientes pasos para llegar a determinar un diagnóstico:

  1. Historia clínica y exploración física. Es básico que se revisen los antecedentes médicos y se haga un cuestionario detallado, un examen físico y una palpación del abdomen.
  2. Análisis de laboratorio. Para complementar o afinar el diagnóstico, es habitual que los médicos soliciten analíticas de sangre y orina, y en algunos casos, de heces.
  3. Pruebas de imagen. Si sigue habiendo dudas, se realiza una radiografía simple del abdomen, una ecografía o una tomografía computarizada.

Hay que tener en cuenta que, aunque en un principio no se sospeche la relación (y por tanto, cueste acertar con un diagnóstico) "muchas patologías renales, ginecológicas, del pulmón, del corazón... pueden presentarse con un dolor abdominal", nos dice el especialista.

A continuación te mostramos los principales trastornos que pueden provocar un dolor abdominal aunque su origen no esté en el estómago.

1 /9
Foto 2

1 | 9 El dolor puede venir del hígado

Aunque en general la hepatitis aguda (la inflamación del hígado causada por los virus A, B o C o bien por una intoxicación de medicamentos o de alcohol) no duele, en algunos casos sí puede manifestarse en la zona superior derecha del abdomen.

  • Otros síntomas de alerta son la presencia de ictericia (tono amarillento de la piel), fiebre baja y fuerte sensación de cansancio.
Foto1

2 | 9 A veces la causa está en el bazo

Este órgano está ubicado justo debajo de la caja torácica en el lado izquierdo, sobre el estómago.

  • El problema más frecuente es la esplenomegalia (un bazo agrandado), generalmente por hipertensión portal (un aumento de la presión sanguínea en la vena porta, que lleva la sangre desde el intestino hasta el hígado).
  • En ocasiones, provoca que duela la parte superior izquierda del abdomen y puede extenderse al hombro.

3 | 9 Cuando el origen está en el corazón

A veces, un infarto se acompaña de un fuerte dolor en el epigastrio.

  • El infarto agudo, se manifiesta con dolor irradiado al hipogastrio o el mesogastrio en un tercio de los casos, sobre todo mujeres mayores de 65 años .
  • Otros trastornos cardiacos pueden "proyectar dolor" en la parte alta del abdomen, sobre todo en el lado izquierdo, como la insuficiencia congestiva y el aneurisma de la aorta abdominal.

4 | 9 Trastornos urológicos

En este caso duele sobre todo la zona pélvica y lumbar, pero también es frecuente que se note en la parte baja del abdomen.

  • El cólico nefrítico o renal es un dolor muy intenso que aparece de forma repentina. El foco principal se sitúa en las lumbares, aunque irradia al abdomen y la ingle.
  • Una infección de las vías urinarias también provoca dolor en la parte baja del abdomen o en la zona lumbar.

5 | 9 Molestias ginecológicas

Trastornos del aparato reproductor femenino pueden resultar dolorosos en la parte baja de la cavidad abdominal.

  • Las alteraciones menstruales (dismenorrea) a menudo irradian al abdomen.
  • La endometriosis, los quistes ováricos y los miomas son otros problemas que expanden el dolor más allá de la pelvis.
  • El embarazo ectópico, la rotura de un quiste ovárico, la torsión anexial o la enfermedad pélvica inflamatoria también pueden causar un dolor intenso.

6 | 9 Cuando el herpes zoster duele

Es una causa muy poco frecuente y de la que no se sospecha fácilmente, pero lo cierto es que la erupción física de este virus de la varicela puede ir precedida –unos días o unas semanas antes– de un dolor abdominal punzante.

  • Según estudios recientes, la sensación dolorosa –que suele ir combinada con picor y calor– puede ser incluso incapacitante, comparable a la que se experimenta al sufrir un cólico biliar o nefrítico.

7 | 9 Dolor bajo los pulmones

Algunos trastornos que afectan a los pulmones pueden provocar que el dolor corra hasta la parte superior del abdomen.

  • Uno de los síntomas de la embolia pulmonar (los conductos quedan obstruidos por un coágulo de sangre en el pulmón) es el dolor en la parte alta del estómago.
  • Una neumonía basal o un neumotórax (el aire se escapa del pulmón y el dolor aumenta cuando se respira profundo) pueden también ocasionarlo.

8 | 9 Abuso de fármacos

Las personas que consumen habitualmente antiinflamatorios no esteroideos (AINEs), como por ejemplo ibuprofeno o ácido acetilsalicílico, pueden llegar a sufrir lesiones dolorosas en la zona del abdomen.

  • Se ha comprobado que, a la larga, estos medicamentos generan dispepsia (molestias estomacales) en un 20% de los casos.

9 | 9 ¿Puede haber riesgo vital?

En ocasiones, el dolor abdominal puede ser indicio de un trastorno de extrema gravedad:

  • Peritonitis difusa aguda: genera una infección extendida que puede comprometer la vida (al llegar gérmenes a la cavidad abdominal). El aviso es un fuerte dolor, sobre todo cuando se palpa.
  • Obstrucción intestinal: se presenta con dolor intenso (tipo retortijón), que surge a brotes y a veces con distensión abdominal y náuseas.
Foto1