Por Soledad López, periodista especializada en salud

proteinuria

Tus riñones son una sofisticada máquina de limpieza que se encarga de filtrar la sangre para eliminar las toxinas y el exceso de agua. Por ello, cuando trabajan bien y no hay fallos, a la orina solo pasan lo que acabamos de apuntar: desechos y líquido, pero nunca proteínas.

Un riñón que funciona bien no deja pasar proteínas a la orina

Las proteínas son esenciales para muchísimas funciones del organismo, por tanto cuando el riñón realiza su labor de filtrado las "devuelve" de nuevo a la sangre.

  • En consecuencia, cuando en un análisis de orina se observan estas sustancias, lo que se conoce como proteinuria, hay que sospechar de algún problema renal.

las causas de proteinuria

El Dr. José Ballarín, consultor del Servicio de Nefrología de la Fundación Puigvert, nos explica que el origen de la pérdida de proteínas (la más habitual es la albúmina) a través de la orina hay que buscarlo en los glomérulos, agrupaciones de vasos sanguíneos que se encuentran dentro de los riñones y que se encargan justamente de filtrar los desechos y el líquido sobrante del cuerpo.

Cuando algo inflama, deteriora o presiona los glomérulos, puede aparecer la proteinuria. Las causas pueden ser varias:

  • Las glomerulonefritis. Se trata de un grupo de enfermedades de tipo inmunológico que inflaman el glomérulo y pueden evolucionar a una insuficiencia renal.
  • El lupus eritematoso, las vasculitis y trastornos hereditarios como la enfermedad de Alport también se asocian a pérdida de proteínas por la orina.

el caso especial de la diabetes

Esta enfermedad es una de las principales causas de proteinuria. El Dr. Ballarín nos explica que "la diabetesdaña los vasos sanguíneos, y de la misma manera que puede afectar al corazón y provocar un infarto de miocardio, también puede originar un estrechamiento de las arterias carótidas y dificultar la circulación cerebral, o perjudicar la circulación de la piernas. Por esta razón:

  • La diabetes puede afectar a los vasos grandes y pequeños del riñón. Esto provoca una disminución del aporte de sangre al glomérulo, lo que origina una isquemia y, en consecuencia, aumenta su permeabilidad y deja pasar las proteínas".

La diabetes daña los vasos sanguíneos del riñón

  • Con el tiempo, si este proceso no se frena puede derivar en una insuficiencia renal.

Por ello, tal y como alerta el Dr. Ballarín, "una diabetes mal controlada es el principal factor de riesgo de proteinuria. Si a esta patología se suman otros factores como la obesidad, la tensión alta y el ácido úrico o el colesterol elevados, el riesgo es aún mayor".

otras posibles causas

No son responsables directos de la presencia de proteínas en la orina, pero sí la favorecen:

  • El sobrepeso. El Dr. Ballarín nos explica que cuando hay un exceso de peso aumenta el volumen plasmático (la cantidad de sangre que tenemos), lo que hace aumentar también el flujo plasmático hacia el riñón y, por tanto, la presión que sufre cada glomérulo. Y cuanta más presión recibe, más riesgo hay de que se "escapen" proteínas.
  • La dietas muy ricas en proteínas o los suplementos de proteínas que se toman para aumentar la masa muscular están especialmente contraindicados en caso de proteinuria. Contrariamente a lo que la gente cree, el exceso de proteínas puede favorecer este trastorno porque supone un trabajo extra para el riñón. El consejo, según el Dr. Ballarín, es realizar una dieta equilibrada y no abusar de las proteínas.

Más controles de orina para detectarlo antes

Tal y como alerta el consultor del Servicio de Nefrología de la Fundación Puigvert, "la proteinuria no da síntomas, y esto es un obstáculo porque si no se frena a tiempo puede provocar insuficiencia renal". La única herramienta que tenemos para detectarla es el análisis de orina, por ello es muy importante que:

  • Grupos de riesgo como los diabéticos se hagan tres controles de orina al año para descartar la presencia de proteínas.
  • Los pacientes con lupus también deben realizar estudios periódicos de la orina.

En cuanto a la población general, si no hay ninguna enfermedad asociada no está de más realizar un análisis de orina al año de forma rutinaria.

Ojo si hay edema o hinchazón de los tobillos

En estos casos es obligado hacer control de orina para comprobar que la causa del edema no sea la proteinuria.

  • A partir de cierta cantidad de pérdida de proteínas (3 g por día) se produce el llamado síndrome nefrótico. Esto ocurre porque se pierde albúmina, la proteína que se encarga de retener el plasma que hay en el vaso sanguíneo. Al haber menos albúmina, sale el plasma de los vasos y se acumula en los tobillos.

el tratamiento para la proteinuria

Obviamente, el tratamiento dependerá de la causa que la provoque:

  • Cuando el origen del daño renal es una enfermedad autoinmune como una glomerulonefritis o un lupus, se trata con tratamientos inmunosupresores.
  • Si la causa es la diabetes conviene controlar muy bien la enfermedad para frenar el daño renal. En este sentido, existen medicamentos que se utilizan para la hipertensión que ayudan a reducir la pérdida de proteínas por la orina. En todo caso, será siempre el nefrólogo quien decida la opción más adecuada.

Las proteínas en tu análisis de orina

  • La detección de proteínas en un análisis de orina puede hacerse fácilmente mediante unas tiras reactivas que cambian de color en contacto con estas sustancias.
  • Si la tira reactiva da positivo, es obligado hacer un nuevo análisis para medir exactamente la cantidad y el tipo de proteínas que se pierden.
  • Lo más habitual es que se pierda albúmina porque es una proteína pequeña que se filtra fácilmente, pero cuando la lesión del riñón es más importante se pueden perder proteína más grandes.

Así se expresan los niveles de proteinuria

  • El rango de normalidad es por debajo 30 mg/día.
  • Entre 30 mg y 300 mg/día la proteinuria ya se considera patológica.
  • Por encima de 300 mg/día es una proteinuria crónica severa.

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