¿Qué es el sobrecrecimiento bacteriano en el intestino delgado (SIBO) y cómo se trata?

El SIBO ocurre cuando hay un exceso de bacterias (y a veces otros microorganismos) en el intestino delgado y puede ocasionar hinchazón abdominal, gases o diarrea, entre otros síntomas. Resolvemos, de la mano de una especialista, las principales dudas acerca del SIBO.

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Dra. Sonia Ruiz
Dra. Sonia Ruiz

Dietista-Nutricionista

Diana Llorens
Diana Llorens

Periodista

¿Qué es el sobrecrecimiento bacteriano en el intestino delgado (SIBO) y cómo se trata?
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El SIBO es la presencia excesiva de bacterias (u otros microorganismos) en el intestino delgado.

Todos tenemos bacterias y otros microorganismos en nuestro intestino que forman lo que se conoce como microbiota intestinal (o flora intestinal) y juegan un papel clave en la digestión. Sin embargo, cuando la microbiota de desequilibra pueden surgir problemas.

Qué es el SIBO

El sobrecrecimiento bacteriano en el intestino delgado (conocido por sus siglas en inglés: SIBO) es la presencia excesiva de bacterias (u otros microorganismos) en el intestino delgado.

  • La mayor parte de nuestra microbiota intestinal se encuentra en el intestino grueso.
  • En el intestino delgado, cuya principal función es la absorción de nutrientes, puede haber bacterias, aunque en mucha menor cantidad.

Cuando hay un exceso de bacterias se generan más gases en el intestino y hay una peor absorción de los nutrientes.

La Dra. Sonia Ruiz, Dietista-Nutricionista de Centro Médico Teknon y Clínica Tres Torres, explica que hay cuatro tipos de SIBO:

  • El SIBO hidrógeno, provocado por un exceso de bacterias.
  • El SIBO metano (técnicamente conocido como IMO), provocado por un sobrecrecimiento de arqueas (un tipo de microorganismo).
  • El SIBO sulfuro de hidrógeno, causado por un exceso de bacterias productoras de sulfuro de hidrógeno.
  • El SIBO fúngico (o SIFO)

Cuáles son las causas del SIBO

El SIBO siempre es consecuencia de una alteración que se debe tratar para evitar futuras recaídas. Entre las posibles causas, la Dra. Ruiz destaca:

  • Tomar antibióticos u otros medicamentos.
  • Las infecciones víricas como la gastroenteritis.
  • Las enfermedades autoinmunes.
  • Tener poco ácido gástrico en el estómago (hipoclorhidria).
  • Tener una disfunción en la válvula que conecta el intestino delgado y el grueso.
  • Presentar divertículos.
  • Tener insuficiencia pancreática.
  • La dismotilidad intestinal, es decir, un movimiento intestinal más lento de lo habitual.
  • Las cirugías gastrointestinales.
  • El déficit de la inmunoglobulina A (IgA).

Cuáles son los síntomas de SIBO

Cuando hay un sobrecrecimiento de bacterias en el intestino delgado, los alimentos ricos en elementos fermentables pueden generar alteraciones como gases y, al no haber un orificio de salida para eliminar la acumulación de gases, causar diversos síntomas. “Lo más habitual es hinchazón abdominal (distensión abdominal)”, señala la especialista.

Otros síntomas digestivos del SIBO son:

  • Gases
  • Eructos
  • Molestias abdominales
  • Diarrea, estreñimiento o la alternancia entre episodios de diarrea y de estreñimiento.

También pueden ocurrir síntomas extradigestivos como:

  • Niebla mental
  • Cansancio o fatiga
  • Dermatitis

Qué puede pasar si no se trata el SIBO

Un SIBO no tratado puede causar inflamación, que puede causar diferentes tipos de molestias y síntomas en función de la persona. No se deben normalizar estas molestias.

Con el paso del tiempo, en casos muy extremos, si la disbiosis intestinal (alteración de la microbiota) va a más las vellosidades de la mucosa intestinal se pueden ver tan agredidas que la persona puede llegar a no tolerar los alimentos.

El SIBO en ocasiones puede desencadenar intolerancias alimentarias secundarias. Aunque también puede darse el caso de que la persona tenga una intolerancia alimentaria primaria y un SIBO.

  • Estas “falsas” intolerancias secundarias al SIBO desaparecen cuando se trata el SIBO.

Cómo se diagnostica el SIBO

Existen diferentes pruebas para diagnosticar el SIBO:

  • Test del aliento: consiste en la administración por vía oral de lactulosa, lactitol o glucosa. Durante un periodo de tiempo de dos horas y media o tres, la persona tiene que soplar cada cierto tiempo para que se midan sus niveles de dos gases: el hidrógeno y el metano. “A partir de esta prueba se pueden diagnosticar si la persona es SIBO positiva o negativa y si tiene SIBO hidrógeno o SIBO metano (o los dos)”, explica la Dra. Ruiz.
  • En España aún no está disponible una prueba para diagnosticar el SIBO sulfuro de hidrógeno (por el momento solo se puede encontrar en Estados Unidos). Este tipo de SIBO se puede sospechar cuando el test de aliento es negativo pero la persona presentas muchos síntomas.
  • Análisis de heces: este tipo de análisis dan mucha información sobre el estados de la microbiota. Pueden analizar diversos aspectos relacionados con la microbiota intestinal: si hay presencia de parásitos, si los gases están equilibrados, si hay arqueas, etc.

Cómo se cura el SIBO

La dieta más usada para abordar el SIBO es la dieta FODMAP, que es baja en fermentables. La Dra. Ruiz recomienda dividirla en dos fases:

  • Fase 1: una fase más restrictiva que dura entre dos y seis semanas en función de la evolución de la persona. Se deben tener muy en cuenta 3 aspectos: los alimentos fermentables, los métodos de cocción (hervido o cocido) y las cantidades.
  • Fase 2: cuando ya han remitido los síntomas se van reintroduciendo los alimentos de forma progresiva y se van haciendo cambios en los métodos de cocción y aumentando las cantidades.

Además de la dieta, pueden utilizarse antibióticos herbarios y es fundamental el tratamiento nutricional con suplementos. “Los probióticos son básicos para repoblar de forma positiva la microbiota”, destaca la Dra. Ruiz.

Hay SIBO que están muy desarrollados y son muy agresivos y se ha de valorar si necesitan un tratamiento con antibióticos focalizados a SIBO”, explica. El tratamiento antibiótico resulta algo controvertido porque también puede afectar a la microbiota. En cualquier caso, siempre será necesario complementarlo con una dieta y con suplementos nutricionales, así como tratar la causa que originó el SIBO para evitar que se repita.

En cualquier caso, es fundamental acudir a un profesional para que determine el tratamiento más apropiado en cada caso.

Alimentos fermentables y no fermentables

En cada grupo alimentario encontramos alimentos más fermentables y menos fermentables. En general, los menos fermentables son los que mejor tolerará la persona con SIBO agudo y los más fermentables los que debería evitar, aunque esto también depende de la sensibilidad de cada persona.

Algunos ejemplos de alimentos fermentables y no fermentables son:

  • Frutas fermentables: manzana, pera, sandía, chirimoyas, mango, uvas.
  • Frutas no fermentables: arándanos, frambuesas, kiwi.
  • Verduras fermentables: ajo, alcachofa, apio, boniato, calabaza, espárragos, cebolla, legumbres.
  • Verduras no fermentables: judía verde, patata, pimiento verde y rojo.
  • El pan, especialmente durante la fase 1 de la dieta, se puede sustituir por pan sin gluten u otros panes como el pan de trigo sarraceno, el pan de arroz, el pan de amaranto, el pan de quinoa.

Estos consejos de la Dra. Ruiz también te pueden ayudar a paliar el SIBO:

  • Evita el estrés ya que genera cortisol que puede causar inflamación intestinal y hacer aun más vulnerable el intestino.
  • Cuando hervimos o cocemos los fermentables de los alimentos migran al agua de cocción, con lo que obtienes un alimento más libre de fermentables. Acuérdate de desechar el caldo.
  • El ajo y la cebolla, como hemos dicho, son altos en fermentables. Un truco para aportar sabor a tus platos es infusionarlos en aceite porque, al contrario que pasa con el agua, al infusionar en aceite los fermentables se concentran dentro del alimento. El aceite resultante tendrá el sabor del ajo o la cebolla.
  • Evita picotear entre horas. Deja entre ingesta e ingesta unas tres horas para que el complejo motor migratorio, unos movimientos que activan la limpieza del intestino, funcione correctamente.