TEMBLOR

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TEMBLOR

Nuestro cuerpo tiene un termostato interno, el hipotálamo. Ante el frío, esta glándula cerebral ordena a los músculos que tiemblen para generar con ello calor.

Por otro lado, si algo nos asusta o nos pone muy nerviosos, nuestro organismo nos avisa del peligro segregando adrenalina, lo que aumenta la frecuencia cardiaca y provoca temblor.

Pero si lo padecemos de forma prolongada sin que se asocie a estas situaciones, hay que preguntarse si este temblor puede responder a algún trastorno.

las posibles causas del temblor

Los temblores no provocados por frío, nervios o angustia, son un aviso de que en nuestro cuerpo hay alguna alteración y pueden responder a distintas causas, más o menos graves.

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Si notamos temblores a menudo, hay que acudir al médico para que evalúe los síntomas, realice un examen físico y las pruebas pertinentes para determinar cuál puede ser el problema.

Temblor esencial

Es el tipo más habitual de temblor patológico y se presenta, sobre todo, a partir de los 55 años. Se relaciona con lo que popularmente se denomina “tener poco pulso”, pues se manifiesta principalmente cuando se manejan con las manos cosas pequeñas (si se intenta enhebrar una aguja, por ejemplo) y desaparece en reposo.

Es llamado temblor esencial es el más habitual, se nota en las manos, voz y párpados, y se asocia con la edad

Además de en las manos, también puede notarse en la voz, la cabeza o los párpados. Se cree que puede deberse a una desincronización entre varias zonas del cerebro. No suele tratarse a no ser que afecte a las actividades diarias.

Fallo renal o hepático

El mal funcionamiento del hígado o del riñón (cuando no son capaces de filtrar adecuadamente las toxinas y demás sustancias de desecho de la sangre) puede generar algo similar a un “tembleque”, salvo que el movimiento en este caso no es rítmico (son como unas sacudidas).

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Lo mismo puede suceder si en el organismo hay poca cantidad de calcio o mucho sodio.

Hipertiroidismo

Cuando la glándula tiroides segrega demasiadas hormonas “excita” a una parte de nuestro sistema nervioso. Esta situación genera, a su vez, un temblor de manos repetido y muy rápido.

En este caso, el temblor va asociado a otros síntomas como nerviosismo, insonmio, cansancio, palpitaciones, sudoración diarreas y pérdida de peso.

Por un fármaco

Ciertos antipsicóticos y antidepresivos, así como algunos medicamentos contra los mareos o las molestias gástricas generan una respuesta muscular y del sistema nervioso en forma de temblor.

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Estos suelen desaparecer si el médico sustituye el fármaco por otro que lleve otros componentes que no nos causen esta reacción.

Parkinson

Uno de los síntomas más conocidos y característicos de esta enfermedad neurodegenerativa es el temblor.

Pero a diferencia del esencial, este se da en reposo: se tiembla (sobre todo el dedo pulgar) cuando no se hace nada o, por ejemplo, al caminar... Y el temblor desaparece o bien disminuye con la acción. Al empezar a comer, por ejemplo.

el temblor se puede medir

Además de que el médico nos pueda realizar diferentes pruebas para determinar la causa de los temblores–un análisis de sangre o una tomografía computarizada del cerebro–, existe una máquina que los puede medir.

  • La acelerometría es la prueba diagnóstica que mide el temblor y se realiza colocando una especie de dedal conectado a una máquina, en un dedo de cada mano. Luego el experto pide que se levanten los brazos para obtener el “tembleque”.

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  • La máquina convierte los movimientos oscilatorios en un gráfico, al estilo de un electrocardiograma, registrando la velocidad y la amplitud de los mismos. Esto ayuda a determinar su origen.

Soluciones ante los temblores

Si sufres temblores persistentes, puedes mitigarlos siguiendo estos consejos:

  • Evitar estimulantes como la cafeína o bebidas energéticas y reducir la ingesta de bebidas alcoholicas.
  • Intentar alejar aquellas cosas que te provoquen estrés.
  • Si responde a ansiedad, técnicas de relajación como con técnicas de respiración, meditación y/o la práctica de disciplinas como el yoga o el pilates.
  • Conseguir un sueño reparador. Dormir entre 7-8 horas y, si es necesario, tomar infusiones para inducir el sueño.
  • Y es útil tomar la medicación (recetada por el médico) contra los temblores, una hora antes de la situación en la que queremos minimizarlo.

Si es incapacitante, se puede operar

En el caso del temblor esencial, asociado con la edad, se puede dar un tratamiento farmacológico, pero es solo sintomático, es decir, que mitiga los síntomas pero no "lo cura".

La intervención es arriesgada por lo que solo se realiza si el temblor es muy incapacitante

Sin embargo, si la situación es muy incapacitante, puede realizarse una intervención quirúrgica. Se recurre a la estimulación cerebral profunda colocando un electrodo en el tálamo. Esta operación se realiza solo como última opción, pues es una intervención arriesgada.