Se retira Champix, un medicamento que hasta ahora se usaba para dejar de fumar
CORDON PRESS

Champix, el fármaco para dejar de fumar más conocido y el único financiado por la Seguridad Social, se retira del mercado sin fecha de retorno.

La farmacéutica Pfizer, creadora del fármaco, ya paralizó la producción en junio y ahora retira todos los lotes de 0,5 mg y 1 mg de su tratamiento estrella contra el tabaquismo.

En Estados Unidos se conoce con el nombre comercial de Chanix, en Europa como Champix y genéricamente como vareniclina.

La causa de la retirada son los altos niveles de nitrosaminas, sustancias cancerígenas, detectadas en las píldoras.

La farmacéutica ha comunicado tanto a mayoristas como a distribuidores que retiren el fármaco de forma inmediata.

Qué riesgos del champix

Pfizer ya paralizó la producción de Champix en junio y retiró varios lotes del mercado.

La compañía argumentó que lo hacía por precaución a la espera de más pruebas para analizar el riesgo real del fármaco, y finalmente ha decidido retirarlo completamente, al menos de momento.

  • La primera señal de alarma la lanzó la FDA (Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos) que advertía de la presencia de nitrosaminas en este medicamento.
  • Afirmaba que la ingesta prolongada de Champix podía incrementar el riesgo de cáncer, pero también aseguraba que no había un riesgo inmediato para los pacientes que estén tomando el fármaco.
  • Así pues, sugería que los pacientes que lo están tomando deben continuar con él hasta que el farmacéutico proporcione un reemplazo o el médico prescriba un tratamiento diferente.

En esta misma línea se ha manifestado Pfizer que, aunque asegura que no hay un riesgo inmediato para las personas que estén tomando Champix, aconsejan consultar con el médico para encontrar tratamientos alternativos.

De hecho, la FDA insiste en que "los beneficios para la salud de dejar fumar superan al riesgo de cáncer de la impureza de nitrosamina en la vareniclina".

De todas maneras, tras el comunicado de Pfizer a sus distribuidores, el mercado quedará en breve desabastecido de Champix, lo que obligará a recurrir a otras opciones.

Nitrosaminas en medicamentos

Hace tiempo que la FDA investiga la presencia de nitrosaminas en fármacos.

Estas sustancias cancerígenas se han detectado en medicamentos para la hipertensión, la acidez estomacal y el reflujo ácido.

De hecho, señalan desde la FDA, algunos de estos medicamentos de ciertos fabricantes –incluyendo los bloqueadores de los receptores de la angiotensina II (ARBs), la ranitidina y la nizatidina– han sido retirados del mercado debido a impurezas de nitrosaminas.

También se han detectado niveles de este cancerígeno por encima de lo aceptable en fármacos para la diabetes como la metformina.

Las nitrosaminas, explican la FDA, resultan de reacciones químicas y pueden formarse en medicamentos durante la fabricación.

  • Estos químicos se conocen científicamente como dimetilnitrosamina (NDMA, por sus siglas en inglés), dietilnitrosamina (NDEA) y ácido N-Nitroso-N-metil-4-aminobutírico (NMBA).

"Algunas nitrosaminas pueden aumentar el riesgo de cáncer si las personas están expuestas a niveles superiores a los niveles aceptables y durante largos periodos de tiempo", advierte la agencia americana.

Cómo funciona la vareniclina

Chantix/Champix fue aprobado por la FDA en mayo de 2006 como un medicamento recetado para ayudar a los mayores de 18 años a dejar de fumar y se usa entre 12 y 24 semanas.

Desde el 1 de enero de 2020, el Sistema Nacional de Salud de España lo incluye entre sus medicamentos de financiación pública.

La vareniclina es un principio activo que actúa sobre el cerebro liberando dopamina, el neurotransmisor del bienestar. Provoca una sensación similar a la de la nicotina.

Tiene una efectividad mayor (40%) que otros tratamientos para dejar de fumar y básicamente consigue dos efectos:

  • Evita el síndrome de abstinencia, con lo que la persona sobrelleva mejor la ansiedad y las ganas irrefrenables de fumar.
  • Frena la recaída. Si la persona recae y se fuma un cigarrillo un día, no obtiene el mismo beneficio que antes y esto le ayuda a no volver a caer en el error.

Existen otros dos fármacos para dejar de fumar:

  • El bupropión. Se trata de un antidepresivo que recapta la dopamina y consigue elevar sus niveles.
  • Parches o chicles de nicotina. La terapia sustitutiva de nicotina consiste en administrar dosis de nicotina para reducir el síndrome de abstinencia y que el proceso de abandono del tabaco sea más llevadero.