sepsis

La septicemia o sepsis no es una enfermedad en sí, sino una complicación de un problema previo. Por tanto no aparece de repente por sí sola.

Es una complicación grave y que puede llegar a ser mortal si no se ataja a tiempo, de ahí que reconocer los síntomas y diagnosticarla enseguida es fundamental.

qué es LA SEPSIS

Nuestro sistema inmunológico libera sustancias químicas defensivas en la sangre para luchar contra las infecciones.

  • La sepsis se produce por una reacción excesiva del cuerpo frente a esta infección. Lo que ocurre es que hay un exceso de sustancias de defensa y estas provocan coágulos de sangre que bloquean el paso del oxígeno a los órganos.

La sepsis es un exceso de sustancias químicas defensivas en la sangre

  • Al mismo tiempo parte de la sangre se escapa de los vasos sanguíneos.
  • La sepsis se puede presentar de forma súbita y es una patología que avanza rápidamente.

personas con más riesgo

Cualquier persona o a cualquier edad es susceptible de sufrir una septicemia, puesto que todos tenemos riesgos de sufrir una infección.

Puede provocarla una reacción a una bacteria o un hongo, aunque hay más riesgo en casos de neumonía, infección de riñones, del aparato urinario o del conducto digestivo.

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Por otro lado, los grupos que deben tener un cuidado especial son aquellos en los que se ha constatado que la sepsis puede volverse todavía más peligrosa:

  • Ancianos.
  • Bebés.
  • Mujeres embarazadas.
  • Personas con el sistema inmunitario debilitado.
  • Personas con enfermedades crónicas como diabetes, sida o cirrosis.

CÓMO SE DETECTA LA SEPSIS

Hay que decir que una buena parte de casos de sepsis se dan cuando uno ya está en un hospital tratándose de una enfermedad.

Estando en casa, con una infección, hay que estar alerta cuando notamos en el paciente cambios como:

  • La presión baja a menos de cien.
  • Fiebre alta y escalofríos.
  • Desorientación mental y mareos.

Lo cierto es que son síntomas muy genéricos y comunes a otras enfermedades por lo que no siempre se diagnostica tan rápidamente como requeriría. Y no se dan todos siempre a la vez. Un anciano puede tener desorientación pero no fiebre.

Hay que llamar a un médico antes que acudir al servicio de urgencias

Lo que no podemos hacer es dejarnos llevar por el pánico y acudir a urgencias en cuanto se tiene fiebre, porque colapsaríamos el sistema”, recuerda el doctor Enrique Míguez, jefe de la Unidad de Enfermedades Infecciosas en el Hospital Universitario de A Coruña.

Hay que llamar al médico, por supuesto. Él sabe los protocolos que hay que seguir para confirmar o no una sepsis.

EL CHOQUE SÉPTICO

La velocidad en detectarla y atajarla es fundamental. “Cada hora que pasa aumenta un 8% el riesgo de muerte. Si pasan ocho horas sin haber sido atendido, el riesgo es del 50%”, señala el doctor Míguez.

  • La sepsis puede provocar una dilatación grande de los vasos sanguíneos y con ello una bajada muy fuerte de la presión sanguínea. Es lo que se denomina el choque séptico.

No es lo mismo tener agua en una botella de un litro que la misma cantidad en una de dos litros”, explica gráficamente el doctor.

La bajada de presión puede ser tan grande que provoque un choque séptico

El choque séptico también puede detectarse por niveles altos de ácido láctico en la sangre. Es una señal de que las células no están usando el oxígeno que les llega a través de la sangre de manera adecuada y por tanto los órganos no están nutriéndose.

  • El choque séptico reduce el riego sanguíneo a órganos clave como el cerebro y el corazón, lo que puede causar lesiones irreparables. El riñón es el primero que suele verse afectado.

pruebas para LA SEPTICEMIA

Si un paciente llega a la consulta, lo primero que se debe hacer es detectar la infección de base que provoca la septicemia.

  • Se suele hacer un análisis de sangre, que puede también servir para constatar problemas de coagulación, bajo nivel de oxígeno y otros desequilibrios.
  • Análisis de orina. Dependiendo de los síntomas, si se sospecha de una infección renal o de vías urinarias, se puede buscar pistas.

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  • Análisis de saliva. En caso de que se presenten problemas de respiración o mucosidades al toser, también se analizan en busca de gérmenes.
  • Si el origen de la infección no queda claro, se realiza un diagnóstico por imágenes: radiografías (en caso de ver los pulmones), un TAC o escáner (si se sospecha de un problema en el páncreas, por ejemplo), ecografía (si es una infección de ovarios), resonancia magnética (si se quieren observar tejidos blandos (como músculos o vasos sanguíneos).

cómo se trata la sepsis

La principal arma que tenemos hoy en medicina son los antibióticos. Se utilizan genéricos, para hacer frente a cualquier tipo de bacteria y por vía intravenosa para una rápida asimilación.

  • Si se puede conocer exactamente cuál es la bacteria causante de la infección se recurre a los antibióticos más específicos y adecuados.

Con un rápido tratamiento de antibióticos adecuados se le puede hacer frente

Para recuperar la bajada de presión se opta por suministrar líquidos, también por vía intravenosa.

Además, hay medicamentos específicos que ayudan a contraer los vasos sanguíneos y que aumente la presión.

  • Cogida a tiempo, la septicemia no tiene por qué dejar ningún tipo de secuelas. Va a depender del tiempo de respuesta y, por supuesto, de la edad y situación previa del paciente.