El teletrabajo afecta más a las salud de la mujeres

La sobreconexión digital, estar continuamente conectado, es uno de los males que nos ha traído el teletrabajo. Un estudio analiza sus consecuencias y concluye que esa sobreconectividad perjudica más a la salud de las mujeres que a los hombres.

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Soledad López
Soledad López

Periodista especializada en salud

La mujer sufre más estrés si hace teletrabajo
iStock by Getty Images

La pandemia nos ha brindado una oportunidad de oro para ensayar el teletrabajo en España.

En comparación con otros países europeos, apenas teníamos experiencia en este ámbito que, sin duda, tiene ventajas para conciliar la vida laboral y familiar, evita pérdidas de tiempo en desplazamientos, reduce trayectos en coche y el medio ambiente lo agradece...

Ahora bien, el teletrabajo tiene sus propias normas y, si no se cumplen bien, lo que podría ser una ventaja se vuelve en contra nuestra.

Es cómodo conectarse desde casa, pero hay que saber cuándo parar y tampoco podemos estar siempre disponibles para el jefe. Además, es bien sabido que el uso excesivo de dispositivos electrónicos tiene consecuencias negativas para la salud.

Esa sobreconectividad digital afecta de forma negativa en especial a las mujeres que teletrabajan. Así lo recoge el último estudio del Observatorio de Liderazgo en la Empresa de la UPF Barcelona School of Management.

El precio de estar siempre conectado

Este estudio cruza datos con otro anterior –"La desconexión digital, un derecho laboral imprescindible para la salud"– realizado por el mismo equipo de investigadoras, solo que en este último se pone el foco en las mujeres que teletrabajan.

En el estudio anterior ya se observaron las siguientes tendencias en las personas encuestadas que teletrabajan:

  • Lo primero que hacen cuando se levantan y lo último antes de ir a dormir es mirar el teléfono móvil.
  • El 54% admite que siente fatiga digital.
  • Un 42% admite que no duerme 7 u 8 horas al día.
  • El 58,7% es consciente de que la conectividad digital es mala para la salud.
  • El 52,5% opina que la concetividad digital en el trabajo es proporcional al grado de compromiso e implicación en la empresa.
  • El 94% responde correos electrónicos o mensajes del trabajo fuera del horario laboral.

"El teletrabajo –asumido como una solución de urgencia a raíz de la pandemia por la covid-19– ha desdibujado los límites temporales y de espacio en relación con el trabajo", señalan las autoras del estudio Sílvia Cóppulo y Erola Palau Pinyana.

"Se establecen comunicaciones profesionales fuera de cualquier horario de trabajo, en días festivos e incluso en épocas de vacaciones, a través, mayoritariamente, de los mismos dispositivos electrónicos privados", apuntan.

Más fatiga y estrés en las mujeres

Si todo lo anterior es negativo, aún lo es más en el caso de las mujeres.

En su último trabajo, las investigadoras del Observatorio de Liderazgo en la Empresa de la UPF Barcelona School of Management se han centrado en analizar los datos de las mujeres que teletrabajan, y han concluido lo siguiente:

  • Tres de cada cuatro mujeres (71,4%) manifiesta sentir estrés y el 60,7% asegura sufrir fatiga digital.
  • Los hombres, por el contrario, aducen estrés en un 58,1% y fatiga en un 46,3%.

"La muestra de la encuesta es paritaria, por lo que podemos concluir que conectividad digital, salud y teletrabajo están estrechamente relacionados con el género de las personas", asegura Sílvia Cóppulo, primera autora del estudio.

ellas Se sienten más solas

En el ámbito emocional, es curioso observar que hombres y mujeres viven esa conectividad digital que genera el teletrabajo de forma bien distinta.

  • Las mujeres que trabajan mayoritariamente en remoto aseguran que tantas horas de conexión digital las hacen sentir más solas.
  • Los hombres apuntan justo lo contrario, se sienten acompañados.

Obligadas a conectarse

"Ellas tienen más claro que ellos que una mayor conectividad digital no supone más productividad", asegura Erola Palau Pinyana, investigadora del Dpto. de Operaciones, Tecnología y Ciencia.

Sin embargo, son conscientes de que esa sobreconexión es positiva o necesaria para su carrera profesional.

Tal como apuntan ambas coautoras de la investigación, es interesante observar como, mayoritariamente, son los hombres los que dirigen equipos y tienen responsabilidades superiores dentro de las organizaciones.

  • "Ellas deben demostrar que su trabajo es de igual valor que el de los hombres y, por tanto, se ven empujadas a la sobreconexión digital", argumenta Palau.
  • "Las mujeres se exponen a elevados niveles de estrés y fatiga laborales que deben combinar con la lucha por la conciliación", prosigue.
  • "Son conscientes de que la conectividad digital llega a ser perjudicial para la salud y puede aislarlas emocionalmente, pero se sienten empujadas a mantener comunicaciones a través de dispositivos electrónicos en todo momento, a pesar de que esto no comporte un aumento de la productividad", concluye.

La solución al problema solo pasa por un camino: regular el teletrabajo para establecer límites a la conectividad digital.