Dr. Jorge Ferrús

Implantólogo y periodoncista

Soledad López
Soledad López

Periodista especializada en salud

Anestesia bucal dentista
iStock by Getty Images

Un empaste, la colocación de un implante, una extracción.... Todos estos procedimientos no podrían realizarse sin anestesia dental. Sin ella, las molestias y el dolor serían insoportables para el paciente.

Pero, ¿qué tipos de anestesias dentales hay? ¿Qué efectos tienen y cuánto duran? ¿La anestesia dental puede tener efectos secundarios si no se practica bien? El Dr. Jorge Ferrús, implantólogo y periodoncista, y cofundador de la Clínica Dental Ferrus & Bratos de Madrid nos saca de dudas.

tres tipos de anestesias dentales locales

La anestesia dental tiene por objetivo insensibilizar una zona localizada de la boca para llevar a cabo un tratamiento concreto. Tal y como nos detalla el Dr. Ferrús, existen tres tipos de anestesias locales dentales:

Troncular, la más común

Es la anestesia más común y se coloca a través de la jeringuilla en la zona inferior de la boca. Concretamente, cerca del nervio dental inferior.

  • Gracias a su efecto, insensibiliza la hemiarcada derecha o izquierda (la mitad de la arcada o arco dental, que se divide en cuatro partes), así como la mitad del labio y de la lengua.

La anestesia troncular permite dormir un área extensa para que el dentista pueda realizar el tratamiento dental sin que el paciente experimente ningún dolor.

Infiltrativa, como refuerzo

La anestesia infiltrativa se coloca de forma general en la arcada superior, aunque en ocasiones puntuales también en la inferior.

  • Funciona también como refuerzo para la anestesia de tipo troncular cuando no ha hecho el suficiente efecto o si es necesario insensibilizar una zona bucal más amplia.

Intraligamentosa, en caso de infección o endodoncia

Este tipo de anestesia se emplea en casos más específicos y para ello es necesario emplear una jeringa especial, ya que se aplica entre el ligamento y el hueso dental.

  • Se administra después de aplicar la troncular –individualmente o junto con la infiltrativa– antes de abordar casos de infecciones muy extensas y localizadas. Y es que la presencia de infecciones hace que la anestesia sea menos efectiva.

Así pues, la anestesia intraligamentosa está indicada, por ejemplo, en pacientes que necesitan una endodoncia que va a requerir mayor tiempo de intervención por parte del dentista debido a su complejidad.

¿Cuánto duran los efectos de la anestesia?

Lo normal es que los efectos de la anestesia duren alrededor de 3 horas y media.

Poco a poco, el paciente irá recuperando la sensibilidad y movilidad por completo.

El Dr. Jorge Ferrús insiste en que la anestesia se administra cerca del nervio dental, a través de la encía, pero no en él.

  • Sin embargo, y aunque no es frecuente, en contadas ocasiones, se toca físicamente el nervio al administrar la anestesia.
  • Esto provoca que la sustancia insensibilice de forma inmediata un área de la boca, haciendo que sus efectos duren más de lo normal.
  • En ocasiones, pueden pasar varios días hasta que el paciente recupera el tacto por completo. A pesar de que tarde más tiempo de lo normal, se trata de un efecto completamente reversible.

Esto es lo que parece que le ocurrió a la presentadora Lorena Castell que publicó una foto suya en redes con la boca torcida tras acudir al dentista. Parece ser que, al haber tocado el nervio, "los efectos de la anestesia infiltrativa habrían durado más tiempo de lo habitual en la boca: labio, lengua y la parte de la encía donde le realizaron el empaste dental", aclara el especialista.

Diferencia entre anestesia y sedación

Además de las anestesias bucales anteriores, el Dr. Ferrús explica que existe otro tipo de sedación especialmente pensada para personas que sienten miedo o experimentan una situación de ansiedad cuando acuden a una visita con el dentista. Para estos casos, es posible aplicar sedación consciente o con óxido nitroso.

Es importante matizar que el uso de una de estas dos técnicas no excluye la aplicación de la anestesia local.

Solo con la anestesia local es posible hacer que el paciente no sienta dolor alguno y pierda temporalmente el sentido del tacto, mientras que los dos tipos de sedaciones consiguen que la persona entre en un estado de relajación y sin perder la consciencia.

Por ello, mientras que el uso de anestesia es obligatorio, la aplicación de la sedación es voluntaria y se realiza cuando la persona así lo solicita si considera que está muy nerviosa. Ambas se pueden usar de forma complementaria.

Sedación consciente

La técnica de la sedación consciente se aplica de forma intravenosa y su objetivo es facilitar la relajación de los pacientes.

"Muchas veces atendemos a personas con altos niveles de estrés, miedo y ansiedad, así que este procedimiento es la única forma de que vengan a la consulta y no comprometan su salud oral", aclara el Dr. Ferrús.

"A pesar de mantenerse despierta durante todo el tratamiento, esta sedación consigue que la persona esté completamente relajada, además de aportar una sensación de bienestar y despreocupación", prosigue.

  • Al aplicarse de forma intravenosa, es imprescindible contar con la presencia de un médico anestesista que vigile las constantes vitales del paciente y suministre el grado de sedación adecuado.
  • Generalmente, los pacientes que solicitan esta sedación son aquellos que van a someterse a la colocación de implantes dentales o extracciones, aunque puede usarse en cualquier procedimiento.
  • Tras retirar la vía intravenosa, los efectos tardan unas horas en desaparecer por completo. Por ello la persona que se somete a este tipo de sedación debe venir acompañada a la clínica.
  • Es normal que se experimente una sensación de adormecimiento y disminución de algunos reflejos. Durante las 6 horas siguientes a la salida del dentista, el paciente deberá estar atendido por otra persona y no podrá conducir hasta que los efectos hayan desaparecido por completo.

Sedación con óxido nitroso

A diferencia de la sedación consciente, este segundo tipo se administra mediante una mascarilla a través de la cual el paciente inhala una mezcla de óxido nitroso y oxígeno.

  • Su efecto es muy parecido: el paciente experimenta una sensación de calma y bienestar, evitando la ansiedad que le provoca estar en el dentista y someterse a los tratamientos bucodentales.
  • A la mezcla de óxido nitroso y oxígeno también se le conoce comúnmente como gas hilarante o gas de la risa y su uso en odontología está muy extendido.
  • A diferencia de la sedación consciente, el efecto del óxido nitroso desaparece cuando el paciente deja de respirarlo a través de la mascarilla.


La aplicación de esta técnica es frecuente en tratamientos de odontopediatría realizados a niños de más de 4 años, aunque también se puede aplicar en cualquier tratamiento dental.