1. Relajación

1 / 3 Relajación

Arrodíllate sobre una alfombra o toalla, en algún lugar cómodo y tranquilo.

  • Apoya los glúteos sobre los talones y coloca las manos sobre las piernas, relajadas.
  • Lleva despacio la cabeza atrás (si sientes que te mareas mantén la mirada al frente) y respira profunda y lentamente 5 veces.
  • Vuelve despacio la cabeza a su posición inicial. Respira de nuevo 2 veces y repite.
2. Si te da el vértigo prueba...

2 / 3 Si te da el vértigo prueba...

Arrodíllate en el suelo y reposa el tronco sobre tus rodillas, apoyando la frente en el suelo.

  • Intenta girar la cabeza hacia un lado, despacio. Si sientes que regresa el mareo, vuelve despacio a la posición inicial.
  • Haz un giro suave de la cabeza a un lado y otro hacia el lado contrario.

Los movimientos deben ser suaves. Nunca te tumbes o te levantes de golpe.

3. Incorpórate despacio

3 / 3 Incorpórate despacio

En la postura anterior, pasa a colocarte de cuatro patas para levantarte despacio.

  • En esta posición vuelve a ladear la cabeza de lado a lado despacio.
  • Después coloca los pies firmes en el suelo y mantente en cuclillas.
  • Ve levantándote despacio sintiendo que recuperas tu equilibrio.

Actualizado el

apertura

En un 75% de los casos el vértigo se origina en el oído interno. Ahí es donde se halla el nervio vestibular, que regula el sentido del equilibrio gracias, en parte, a unas partículas o cristales.

Relacionado con este artículo

Cuando esos diminutos fragmentos cristalizados se desplazan, aparece la sensación de mareo. La Dra. Carol Foster, de la Universidad de Colorado (EE. UU.), ha desarrollado una maniobra de tres pasos que logra que esas partículas vuelvan a su sitio, haciendo que el vértigo desaparezca.

Controla el vértigo habitual

Si es algo que te ocurre con frecuencia ya sabes cuando está por venir. No es fácil de controlar pero hay algunas medidas que puedes tomar:

  • Evita los movimientos bruscos y repentinos con la cabeza. Practica taichí y camina por la playa descalza. Son actividades que mejoran el sentido del equilibrio.
  • Cuida tus oídos. Procura evitar las otitis y acude a revisiones auditivas periódicas para detectar posibles afecciones del oído interno. Revísate la vista, el vértigo se agrava con una visión deficiente.

Dr. Sagrera-Ferrándiz, Médico y Magister en Medicina Manual y Osteopatía