La obesidad aumenta el riesgo de enfermedades pulmonares en la menopausia

Un estudio ha demostrado que la obesidad abdominal se relaciona con más riesgo de EPOC y asma en mujeres antes y después de la menopausia. El descenso de estrógenos no solo afectaría al corazón o a los huesos, también perjudicaría los pulmones.

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Soledad López
Soledad López

Periodista especializada en salud

Obesidad problemas pulmonares mujeres
iStock by Getty Images

La obesidad se relaciona con una larga lista de problemas de salud como las enfermedades cardiovasculares o reumáticas. Y la menopausia es una época especialmente propensa a aumentar de peso debido al descenso de estrógenos que ralentiza el gasto metabólico, además de favorecer la osteoporosis o aumentar el colesterol.

A todo ello hay que sumarle un riesgo más: la obesidad abdominal aumenta el riesgo de sufrir enfermedad obstructiva crónica (EPOC) y asma en mujeres premenopáusicas y posmenopáusica. Así lo sugiere un estudio publicado en la prestigiosa revista de la Sociedad Norteamericana de la menopausia

Asma, EPOC y hormonas femeninas

Estudios anteriores ya han demostrado que las mujeres sufren un mayor deterioro de la función pulmonar y tienen mayor riesgo de desarrollar EPOC que los hombres, incluso aunque se expongan menos al humo. Recordemos que la EPOC es una enfermedad propia de fumadores.

Además, las mujeres fumadoras, en comparación con los hombres fumadores, experimentan una disminución más rápida de la función pulmonar entre los 45 y los 50 años de edad. La incidencia de asma y la tasa de hospitalización por asma también son más altas en mujeres que en hombres.

Todo ello hace pensar que tanto el asma como la EPOC en las mujeres tiene que ver con las hormonas femeninas.

Enfermedades respiratorias y obesidad

Se sabe también que la obesidad aumenta el riesgo de estas enfermedades obstructivas de las vías respiratorias y puede conducir a una disminución de la función pulmonar.

La razón es que la obesidad genera inflamación y dificulta la ventilación, lo que afecta al trabajo de los pulmones.

De hecho, la incidencia de la EPOC en personas obesas es significativamente mayor que en las de peso normal. Además, las mujeres obesas tienen más probabilidades de experimentar asma que los hombres obesos.

Menopausia y riesgo de afecciones pulmonares

Visto lo anterior, queda claro que la obesidad y ser mujer son dos factores de riesgo de enfermedades pulmonares, pero hasta ahora no se había estudiado hasta qué punto la obesidad antes o después de la menopausia (etapa en la que cambia la composición hormonal de la mujer porque los ovarios dejan de trabajar) podía favorecer estos trastornos.

Para salir de dudas, el estudio al que nos referimos analizó datos de más de un millón de mujeres y tuvo como objetivo determinar el efecto del Índice de Masa Corporal y la circunferencia de la cintura en el desarrollo de la EPOC y el asma en mujeres premenopáusicas y posmenopáusicas.

  • Tras analizar los resultados, los investigadores llegaron a la conclusión de que un IMC y una circunferencia de la cintura elevados aumentan significativamente el riesgo de estas enfermedades pulmonares. Además, cuanto mayor sea el IMC y la circunferencia de la cintura, mayor será el riesgo.
  • Pero toda cara tiene una cruz: también se observó que, cuando no había sobrepeso, el riesgo de afección pulmonar disminuía en mujeres posmenopáusicas, de lo que se desprende que controlar el peso y mantenerse en forma en esta etapa de la vida es clave para prevenir enfermedades pulmonares.

"Este estudio destaca otro efecto perjudicial de la obesidad y la adiposidad abdominal en las mujeres e identificó específicamente que las mujeres con un IMC y/o una circunferencia de la cintura elevados tenían un mayor riesgo de desarrollar EPOC y asma. Además de evitar el consumo de tabaco, mantener un peso y una composición corporal saludables puede ayudar a reducir la incidencia de EPOC y asma en las mujeres”, señala la Dra. Stephanie Faubion, directora médica de la Sociedad Norteamericana de la menopausia.

La obesidad es una auténtica pandemia a nivel mundial y se calcula que reducirá la esperanza de vida en 3 años para el 2050. Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), la prevalencia de la obesidad en Europa se ha triplicado desde 1980.

En España, el 39,3% de la población tiene sobrepeso y el 21,6% padece obesidad (el 22,8% de los varones y el 20,5% de las mujeres), y aumenta con la edad. Si seguimos a este ritmo, en 2030 en España habrá 27,2 millones de adultos con exceso de peso.