Asesorado por la Dra. Eider Arenaza-Urquijo, investigadora del Barcelonaβeta Brain Research Center de la Fundación Pasqual Maragall

Por Soledad López, periodista especializada en salud

ansiedad alzheimer

Se incide mucho en la dieta y en el ejercicio como hábitos saludables para mantener el cerebro sano y alejar el alzhéimer, una enfermedad en la influyen muchos factores, tanto genéticos como modificables.

Sin embargo, poco se habla de la importancia de cuidar la salud mental y mantener a raya el estrés y la ansiedad para evitar el deterioro cerebral.

Ahora, un estudio dirigido por la Dra. Eider Arenaza-Urquijo, investigadora del Barcelonaβeta Brain Research Center de la Fundación Pasqual Maragall, apunta a que sufrir episodios de ansiedad y depresión a lo largo de la vida agota la capacidad de resiliencia del cerebro y, directamente, reduce su tamaño aumentando el riesgo de alzhéimer.

El trabajo se ha realizado con 290 participantes (63% mujeres, 37% hombres) entre 45 y 75 años sin alteraciones cognitivas pero descendientes de personas con alzhéimer y se enmarca dentro del Estudio Alfa –una de las mayores infraestructuras de investigación del mundo para la prevención del alzhéimer–.

Los marcadores del alzhéimer

Actualmente, los tres indicadores o marcadores fisiológicos que determinan el desarrollo de alzhéimer son:

  • La acumulación de proteína beta amiloide que acaba formando placas altamente tóxicas para las neuronas.
  • El aumento de proteína TAU, que altera el ADN de las neuronas.
  • La atrofia del hipocampo. Esta estructura cerebral juega un papel crucial en la memoria y es una de la áreas que primero se atrofia –en concreto reduce su volumen– en la enfermedad de alzhéimer.

Cualquier factor, modificable o no, que incida que en estas variables aumenta el riesgo de demencia. Por ejemplo, se sabe que las personas que sufren insomnio acumulan más placa beta amiloide porque durante el sueño se produce un efecto "limpieza" de esta proteína que aumenta durante del día.

En el caso de la ansiedad, parece ser que atrofia el hipocampo.

la ansiedad reduce el hipocampo

Con la edad es normal que el hipocampo pierda volumen. Forma parte del proceso natural de envejecimiento. Por eso con los años nuestra memoria se resiente aunque no sea algo patológico. Pero, como decíamos, la reducción del volumen del hipocampo también es un indicador de alzhéimer.

En este sentido, el equipo que lidera Arenaza-Urquijo observó una asociación curiosa entre tamaño del hipocampo y la ansiedad.

  • Las personas que no tenían un historia de ansiedad y depresión a lo largo de su vida, tenían el hipocampo más preservado.
  • Sin embargo, aquellas que habían sufrido depresión y ansiedad tenían el hipocampo más pequeño.

"Estas observaciones dejan claro que la ansiedad y la depresión aumentan el riesgo de alzhéimer", asegura la investigadora.

el daño es acumulativo

Y si los episodios de ansiedad y depresión se repiten en el tiempo, el daño cerebral es mayor.

"Comparamos a las personas que sufrían ansiedad o depresión durante el estudio con aquellas que tenían una historia de ansiedad o depresión a lo largo de su vida aunque en ese momento estuvieran bien, y vimos que el hipocampo era menor en estas últimas", aclara.

No se trata de un episodio de ansiedad puntual. Los efectos se dan cuando ocurre a largo plazo

Se desconoce el mecanismo exacto mediante el cual la ansiedad actúa en el cerebro pero, según Eider Arenaza-Urquijo, "se sospecha que podría estar relacionado con el sistema cerebral del estrés".

  • El hipocampo interviene en la regulación de la respuesta cerebral del estrés.
  • Por tanto, es un área muy sensible al estrés que puede verse afectada si nos exponemos a repetidos episodios de ansiedad a lo largo de la vida.

Podríamos decir que la ansiedad y la depresión "disminuyen la resiliencia cerebral" o la capacidad del cerebro para adaptarse a determinadas situaciones.

Además, es un pez que se muerde la cola porque las personas con alzhéimer tienen más riesgo de depresión. La razón vuelve a ser el hipocampo: al estar atrofiado no solo afecta a la memoria sino al control del estrés y la ansiedad.

La importancia de cuidar la salud mental

El hallazgo del equipo del BBRC pone de manifiesto lo importante que es cuidar la salud mental en personas con una historia familiar de alzhéimer.

Esta es una enfermedad en la que influyen muchos factores. Y el estrés y la ansiedad serían uno de ellos. Mantenerlos bajo control es una herramienta más que contribuye a preservar la memoria y reducir el riesgo de demencia.

Este hallazgo va en la línea de estudios recientes de salud mental y alzhéimer –en los que también ha participado la Dra. Arenaza-Urquijo– que apuntan a que el pensamiento negativo y el estrés también pueden aumentar el riesgo de desarrollar la enfermedad porque se relacionan con un aumento de proteína beta amiloide y Tau y con un encogimiento del hipocampo.

Estar cerca de la edad en que tus padres tuvieron alzhéimer

  • Dentro del marco del Estudio Alfa, el equipo de la Dra. Eider Arenaza-Urquijo ha observado también que la proximidad a la edad en que tus padres tuvieron los primeros síntomas de alzhéimer se relaciona con una mayor acumulación de proteína beta amiloide, que es una de las lesiones características de la enfermedad.
  • Los participantes que presentaban una mayor acumulación de esta proteína eran las mujeres de más de 60 años y que estaban a una proximidad de entre 7 y 8 años antes de la edad en la que alguno de sus padres empezó a manifestar problemas cognitivos. En el caso de tener dos progenitores afectados, la acumulación de la proteína era aún más elevada.

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