El riesgo de sufrir un ictus por la hipertensión o la diabetes disminuye con los años

Tener la tensión alta o padecer diabetes son dos de las patologías que aumentan el riesgo de sufrir un ictus o un infarto. Una investigación ha comprobado que pese a que la lógica podría hacer pensar que a medida que cumplimos años este peligro aumenta, es al contrario. En la gente mayor el riesgo de ictus baja.

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Pablo Cubí
Pablo Cubí del Amo

Periodista

El riesgo de ictus por hipertensión o diabetes disminuye con los añosic
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Se ha comprobado que con la edad, estos dos factores concretos disminuyen, pero hay otros factores que se mantienen o aumentan.

Si se obstruye uno de los conductos sanguíneos que riegan nuestro corazón o nuestro cerebro se produce un accidente vascular, como puede ser un infarto o un ictus. Las placas que se forman por el colesterol son la razón de que se taponen, pero hay otros factores que pueden propiciarlos.

Los riesgos de hipertensión y diabetes

Uno de estos factores de riesgo más conocidos es tener la tensión alta (hipertensión). Con una mayor presión aumenta la fuerza con la que sangre se lanza contra las paredes de las arterias y puede dañar esas paredes. O puede desprender las placas de colesterol pegadas a las paredes y que estas placas taponen más adelante conductos sanguíneos más estrechos.

También la diabetes incrementa el riesgo. Al no producir suficiente insulina, la glucosa (azúcar) se acumula en la sangre y daña los vasos sanguíneos. Las paredes se endurecen. Unos tubos más rígidos tienen más peligro de taponarse. Otro factor de accidente cerebrovascular es porque la glucosa, que entra directamente en el cerebro a través de la sangre, está menos controlada.

Asimismo, estos dos factores se retroalimentan. Tener diabetes puede aumentar las posibilidades de tener hipertensión o viceversa.

Cuánto baja el riesgo con los años

Un estudio, publicado en la revista científica Neurology, ha comprobado que este riesgo no aumenta cuando la persona se hace mayor sino que parece disminuir.

En esta investigación, que analizó la evolución de más de 28.000 pacientes en Estados Unidos durante once años, se marcó si tenían algunos de los factores de riesgo más habituales. Además de hipertensión y diabetes, otros como tabaquismo o enfermedades cardiacas previas.

Se dividió a la población analizada en tres grupos por edades: de 49 a 69 años, de 70 a 74, y mayores de 74.

Entre los resultados constaron que:

  • En el grupo más joven los pacientes con diabetes tenían el doble de riesgo (un 50% más) de padecer un ictus que los no tenían este enfermedad. Pero entre los mayores de 70 años, este riesgo se reducía a un 30%.
  • Pacientes hasta 70 años con hipertensión tenían hasta un 80% más de riesgo de tener un ictus que los que tenían la tensión en los parámetros normales. También en este caso, cuando pasaban los años la diferencia entre un grupo y otro se reducían.

El tratamiento sigue siendo importante

Es importante reseñar que nuestros resultados no implican que los tratamientos para la hipertensión y la diabetes dejan de tener importancia cuando la persona envejece”, ha puntualizado el doctor George Howard, de la Universidad de Alabama y autor del estudio.

La medicación y los hábitos de vida saludables siguen siendo un factor de prevención, puesto que el riesgo no desaparece, y en algunos casos sigue siendo alto.

Además, hemos comprobado que estos dos factores concretos disminuyen, pero hay otros factores que se mantienen, por lo que el riesgo real final va a depender de cada caso y de su edad”, añadía el doctor Howard. De hecho, sumando todos los factores, en el cómputo global final, hubo más ictus entre la población de más edad.

Lo que sí proponen los autores del estudio es que los médicos tengan más en cuenta esos otros factores, como el tabaco o problemas del corazón (sobre todo arritmias, como la fibrilación auricular), a medida que el paciente envejece.

Qué puedes hacer para evitar riesgos

Mantener un buen control de nuestro salud, una dieta equilibrada y una vida activa han sido siempre las mejores bazas que tenemos para prevenir los accidentes cerebrovasculares.

  • Haz chequeos para comprobar que tu tensión no supera los 130/90 mmHg.
  • Controla los niveles de colesterol y azúcar en sangre.
  • Seguir una dieta mediterránea, baja en sal y suplementada con aceite de oliva y frutos secos.
  • Dedicar al menos unas dos horas y media a la semana a hacer ejercicio moderado.

Cabe añadir que en el estudio, al ser población norteamericana, con un 41% de participantes negros, también se tuvo en cuenta este factor, ya que la población negra estadísticamente tiene más ictus. El motivo suele ser que comen peor y hacen menos ejercicio por factores socioeconómicos.