sueno de calidad

Todos necesitamos dormir. La ciencia aún tiene dudas sobre los motivos completos por los que la evolución ha hecho que los animales necesitemos este periodo de descanso, pero sabemos que si dormimos poco o mal nuestra salud se resiente.

Otro factor importante es cuánto y cómo tenemos que dormir. En este punto no hay una regla fija, pues no duerme lo mismo un bebé que un anciano.

A nivel general se considera que un adulto debería dormir unas 7 horas pero en realidad lo fundamental es que, sean las horas que sean, consigas un descanso reparador y que el sueño cumpla todas sus funciones para poder empezar bien el día.

¿CÓMO SÉ SI DUERMO BIEN?

Hay unos factores muy evidentes de lo que llamamos un insomnio clínico, una persona que no descansa bien y debe tratarse; es cuando empieza a impactar en el día a día de la persona”, explica la neuróloga Ángela Milán, especialista del sueño en la Clínica Universidad de Navarra.

Relacionado con este artículo

  • No están al cien por cien en su trabajo.
  • Tienen dificultad para concentrarse y prestar atención.
  • Tienen una sensación de cansancio acusada y continua.
  • Necesita dormir más de una siesta a lo largo del día.

Son síntomas de que no se descansa lo suficiente. Puede ser porque le faltan horas de sueño y también por un exceso de horas, porque el pasar muchas horas en la cama no es garantía de nada. Al contrario, puede ser un indicio de que hay un problema.

otras señales de falta de sueño

Los anteriores no son los únicos elementos que pueden señalar un mal descanso. Hay otros que quizá no relacionamos tan directamente con un sueño que se interrumpe con frecuencia o de pocas horas.

Si ya te levantas con dolor de cabeza puede ser por mal descanso

  • El dolor de cabeza. Si te despiertas ya con dolor es posible que se deba a un mal descanso.
  • La boca seca. Esta señal nos indica que ha dormido con la boca abierta y seguramente la persona ha roncado. Por supuesto se puede roncar y dormir bien, pero también puede indicar una mala respiración que no deja descansar profundamente.

Estos elementos sumados al cansancio pueden indicarnos que efectivamente no estamos descansando bien.

cuando dormir mal, es habitual

Todos tenemos malas noches. Puede ser por una situación de nervios puntual, por tos o por el calor del verano.

Eso no debería preocuparnos. “Se considera que estamos ante un caso que hay que investigar cuándo el problema es recurrente y pasa al menos una vez por semana”, explica la doctora Milán.

Llevar un diario de cómo se duerme puede ayudar al médico a descubrir el origen

A veces es difícil llevar un control. Un consejo de los especialistas es que si crees que no tienes un sueño reparador, lleves un diario donde escribas los días en que te has despertado especialmente cansado, cómo te sentías y cuanto habías dormido.

  • Este seguimiento puede permitir descubrir pautas, como por ejemplo, si es un problema más de fin de semana o de día laborable o cuántas veces ocurre al mes

cómo se hace el diagnóstico

Todos son pistas que luego un especialista ha de valorar, descartando otras posibles patologías y centrándonos en qué tipo de problema de sueño tiene”, añade la doctora Milán.

Relacionado con este artículo

El neurólogo indaga en las rutinas del paciente y en ese control diario, y además puede pedir a la persona que pase una noche en el centro, monitorizado, para poder comprobar cómo es ese sueño.

La apnea (mini despertares nocturnos por una mala respiración) o el síndrome de piernas inquietas (un movimiento que impide entrar en un descanso profundo) son algunas de las enfermedades que se descubren mediante este control.

¿LAS OJERAS son por no dormir?

Las ojeras son un elemento físico al que siempre recurrimos como indicio de una mala noche.

Es cierto que tener una mala cara al levantarnos puede darnos una pista, pero es una pista no siempre fiable. “No podemos fiarnos de las ojeras, porque hay otros factores que no son el mal descanso”, dice la neuróloga.

Pueden deberse a la propia fisonomía de la cara. Pueden tener un origen genético, hay personas a las que se les forma ojeras con mayor facilidad que otras.

El sobrepeso, las amígdalas o la nariz torcida pueden explicar la falta de descanso

  • Hay otro factores, como el sobrepeso, las amígdalas grandes o tener la nariz torcida que un especialista del sueño tiene más en cuenta que las ojeras. Son todos factores que pueden influir en un mal descanso.

mal sueño EN BEBES Y NIÑOS

En adultos es más variable porque dependiendo de la persona, con seis horas puede tener suficiente aunque lo normal son siete u ocho.

  • Pero los bebés y los adolescentes necesitan dormir mucho más. En el caso de los niños pequeños pueden dormir de 12 a 15 horas segun la edad y los adolescentes necesitan 9 o 10 cómo mínimo.

Para saber si no ha dormido bien o poco, hay que fijarse que los niños suelen mostrarse más inquietos e irritables.

He visto casos de niños que se les diagnostica como hiperactivos y lo que pasaba es que no descansaban bien”, explica la neuróloga Milán.

Un niño que duerme poco puede estar hipercativo

Hay además signos muy evidentes, como es que el profesor te avise de que el niño se duerme en la escuela.

  • El hecho de que saque peores notas puede deberse también a que no tiene un buen descanso.

Los móviles, ordenadores y la televisión en la cama que retrasan la hora de dormirse están teniendo mucho que ver en esta problemática creciente entre los jóvenes.

QUÉ PASA SI NO DESCANSAS

No dejemos pasar un problema de sueño. Además del malestar diario, a la larga puede traer otras complicaciones.

  • El mal descanso se relaciona con problemas de diabetes o ictus, entre otras patologías, en los adultos.
  • En los niños puede retrasar el crecimiento o provocar un aumento de las infecciones.

Si un niño enferma a menudo, el problema también puede estar en la falta de sueño”, añade la doctora Milán.

Tags relacionados