Dr. Rogelio Leira

Coordinador de la Unidad de Cefaleas del Hosp. Clínico Univ. de Santiago

Eva Mimbrero
Eva Mimbrero

Periodista especializada en salud

cefalea sintoma serio

El dolor de cabeza es algo tan común que, ante su presencia, muchas veces ni se nos ocurre ir al médico porque lo primero que solemos pensar es “ya se me pasará”. Sin embargo, en ocasiones, las cefaleas son el primer síntoma de trastornos importantes.

El 36% de los dolores de cabeza deberían derivarse a una Unidad de Cefaleas, según la SEN

Pero, ¿cómo diferenciar un dolor de cabeza sin mayor importancia de otro potencialmente grave? Saber identificar las posibles alteraciones que lo acompañan y que, tal vez, indican algo serio es, sin duda, una de las maneras que más puede ayudarte en este sentido. Así…

  • “La presencia de fiebre asociada a cefalea siempre obliga a considerar una posible infección del sistema nervioso central como, por ejemplo, una meningitis, nos explica el doctor Rogelio Leira, coordinador de la Unidad de Cefaleas del Hospital Clínico Universitario de Santiago.​
  • “También hay que estar atentos a posibles alteraciones neurológicas, como asimetrías de la pupila o alteraciones visuales, de la sensibilidad, de la fuerza, del equilibrio y de la coordinación”, añade el especialista.

A esto hay que sumar las pistas que pueden darte tanto el tipo de dolor como cuándo se origina. Acude al médico si…

Te duele la cabeza casi cada día

Un 5% de la población sufre cefaleas más de 15 días al mes, según la Sociedad Española de Neurología (SEN). Si te ocurre es algo que, aunque ya estés diagnosticado de trastornos como la migraña, se merece la valoración de un especialista.

  • Tomar analgésicos con frecuencia puede hacer que el dolor se cronifique. De hecho, según un estudio español publicado en la revista científica Cephalalgia, el 40% de los pacientes tratados en las Unidades de Cefalea tienen este tipo de dolor de cabeza.
  • Pero hay más fármacos que favorecen las cefaleas frecuentes. El doctor Leira nos explica que ciertos antihipertensivos y algunos medicamentos para tratar problemas cardiacos (como el nifedipino, la digoxina, la amiodarona o los parches de nitroglicerina) también las propician. A esta lista se suman un tipo de antibióticos (las tetraciclinas), y pastillas que actúan a nivel hormonal (corticoides, fármacos que regulan la glándula tiroides...).
  • En ocasiones es consecuencia de otros trastornos, algunos de ellos graves, como la presencia de un tumor en el cerebro (que no tiene por qué ser maligno), un ictus o una meningitis. En todos estos casos, el dolor de cabeza viene siempre acompañado de otros síntomas, como los que ya hemos indicado.

El dolor se presenta por la noche

“El reposo suele asociarse a una mejora de la cefalea. Por eso, si aparece durante el sueño, suele ser inquietante tanto para el paciente como para el médico”, nos explica el neurólogo. Y, aunque la cefalea nocturna no siempre ocurre por un trastorno grave, en ocasiones puede deberse a:

  • Un aumento de presión dentro del cerebro. Es posible que provoque dolores de cabeza nocturnos, y no es una molestia que deba tomarse a la ligera: que la presión en el cerebro crezca suele ir ligado a hemorragias cerebrales, presencia de coágulos, hematomas, tumores o infecciones como la encefalitis o también la meningitis.
  • El origen puede estar en otros órganos, como la nariz o los ojos. A veces se debe a una sinusitis (sus síntomas suelen agravarse por la noche sobre todo si duermes en una habitación con un ambiente muy seco) o a problemas de visión (el sobreesfuerzo constante al intentar enfocar bien los objetos hace que, de noche, la cabeza duela).

Es peor tras un esfuerzo físico

“La cefalea que empeora con la tos y otros esfuerzos físicos siempre se considera como potencialmente alarmante”, afirma el doctor Leira.

  • A veces, una lesión cerebral está detrás. Puede ser tanto tumoral como debida a un trastorno circulatorio. Para salir de dudas son muy útiles el TAC y la resonancia magnética, pruebas de imagen que permiten ver, de forma detallada, el cerebro por dentro.

La cefalea tusígena, que no es grave, se produce solo cuando el paciente tose

  • Aunque también es algo que ocurre si tienes migraña.“Este tipo de cefalea suele empeorar con el traqueteo de la cabeza”, puntualiza el experto consultado. De hecho, que duela más tras un esfuerzo físico es una de las características que valoran los neurólogos para diferenciar la migraña de la cefalea tensional.

Aparece de repente y es muy intenso

Es lo que se conoce como “cefalea de tipo trueno”, y provoca un dolor tan agudo que muchos de los que lo han sufrido lo equiparan a un martillazo en la cabeza.

  • Acude a Urgencias cuanto antes, porque este dolor es uno de los síntomas característicos de trastornos graves como hemorragias, infecciones o presencia de coágulos. Tal vez creas que el hecho de que sea un dolor de cabeza tan escandaloso facilita el diagnóstico, pero esto no ocurre siempre.

    Por ejemplo, según un estudio llevado a cabo en el Hospital del Mar, 1 de cada 4 casos de aneurisma cerebral (que ocurre cuando el dolor se debe a una hemorragia en un vaso sanguíneo del cerebro) se diagnostica mal. Y es que muchas veces, al tomar medicación para reducir el dolor de cabeza, lo acabamos enmascarando. Por eso, a la hora de realizar el diagnóstico, es tan importante saber cómo era al iniciarse.
  • A veces el dolor dura pocos segundos y se va completamente. Es lo que ocurre ante una especie de “mini-ictus”, conocido como ataque isquémico transitorio. “Esto hace que pueda confundirse con una migraña con aura”, nos explica el doctor Leira.

    Para diferenciar entre estas dos posibilidades, hay que fijarse en otras cosas: Si ocurre en pacientes jóvenes, el dolor se acompaña más de alteraciones visuales que de trastornos sensitivos o del lenguaje y la recuperación es más gradual, es más probable que se deba a un aura migrañosa”, aclara el neurólogo.

Te duele mucho tras un golpe

Aunque en la mayoría de casos es una situación que no reviste gravedad, acude al médico si, tras el traumatismo, el dolor de cabeza es intenso y no afecta únicamente a la zona en la que te has dado el golpe.

Hazlo también si te has desmayado, te notas mareado, sientes ganas de vomitar, no ves bien o, de repente, tienes mucho sueño.

situaciones que merecen especial atención

  • Tienes más de 40 años. “La mayoría de los dolores de cabeza primarios y benignos, como la migraña y la cefalea tensional, suelen aparecer antes de los 20 años. Por eso, cuando una persona comienza a tener cefaleas a partir de los 40-50 años, es obligatorio descartar causas no habituales y que, ocasionalmente, pueden ser graves”, afirma el Dr. Rogelio Leira.
  • Estás embarazada. Durante este periodo aumenta el riesgo de hemorragias cerebrales y de que se formen coágulos en las venas (que pueden viajar hasta el cerebro). La preeclampsia, una subida de tensión que puede tener consecuencias graves tanto para la madre como para el bebé, también hace que la cabeza duela.