Desprendimiento de retina: causas, síntomas y tratamiento

Ver unos puntos negros o unos destellos puede ser una clara señal de desprendimiento de retina. Es una urgencia oftalmológica que requiere intervención quirúgica para evitar la pérdida de visión.

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Pablo Cubí
Pablo Cubí del Amo

Periodista

¿Sabrías detectar a tiempo un desprendimiento de retina?
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La edad o tener una miopía muy alta aumentan el riesgo de sufrir desprendimiento de retina.

El desprendimiento de retina es un trastorno de visión grave que requiere intervención antes de una semana o se pierde visión. Es importante saber identificar los síntomas y acudir enseguida al oftalmólogo.

Qué es el desprendimiento de retina

El despredimiento de retina es la separación espontánea entre las capas interna y externa de la retina.

La retina es la membrana que cubre el ojo por dentro. Está formada por unas células fotosensibles que reciben la luz y forman la imagen. A través del nervio óptico esa imagen pasa al cerebro, que procesa lo que estamos viendo y lo relaciona con las cosas que conoce.

La retina, a su vez, está formada por dos capas, la interna (retina neurosensorial) y la externa (epitelio pigmentario). El desprendimiento se produce cuando la interna, como si fuera una capa de pintura, se desprende.

causas del desprendimiento de retina

Las causas son varias y muchas veces se desconoce el motivo concreto. Las más usuales son:

  • La edad. Dentro del ojo hay un líquido gelatinoso que lo llena y da forma llamado humor vítreo. Sin embargo, con los años se va evaporando y deja de hacer esa función de aguante de la retina.
  • Un accidente. Un golpe fuerte puede hacer que se desprenda por el impacto.
  • Miopía muy alta. Se ha comprobado que las personas que tienen una miopía muy alta con más de diez dioptrías también tienen más riesgo.
  • Una cirugía de cataratas (aunque en el 95 % de los casos no presenta complicaciones) o una infección ocular son otras posibles causas de desprendimiento menos frecuentes.
  • Si hay casos en la familia. Cuando hay antecedentes conviene extremar precauciones y no saltarse las revisiones. Si ya se ha sufrido un desprendimiento en el otro ojo, el riesgo también es mayor.

Cuáles son los síntomas dEL DESPRENDIMIENTO de retina

El primer indicador es la aparición de puntos negros que nos siguen cuando miramos hacia otra dirección. El problema es que esos puntos, llamados moscas volantes, son frecuentes entre quienes no tiene ningún problema de visión y normalmente no suponen un problema grave.

Las moscas volantes se producen de manera natural cuando el humor vítreo, el líquido del ojo, va reduciéndose. Normalmente ni se trata puesto que a la persona apenas le molesta o sólo ve las moscas cuando la luz es brillante o cuando observa algo claro.

Sin embargo, sí hay que ir inmediatamente al médico, si:

  • Estas moscas aumentan de manera brusca o en lugar de moverse se quedan fijas.
  • Aparecen destellos brillantes y breves, como flashes intermitentes. Se pueden ver tanto con los ojos abiertos como si están cerrados, y son más evidentes durante la noche.
  • Poco a poco se va perdiendo visión, dependiendo del tipo de desprendimiento que se produzca.

Qué pruebas se hacen para diagnosticarlo

Se realizan pruebas tradicionales de alcance de la visión y presión del globo ocular. Luego se comprueba el ojo con un aparato específico, el oftalmoscopio binocular, que permite ver ampliado el fondo del ojo, donde está la retina. Así se comprueba qué extensión y características tiene el desprendimiento.

Cómo se trata el desprendimiento de retina

El desprendimiento de retina requiere siempre una operación quirúrgica.“Se puede hacer por la parte exterior del ojo o por la interior dependiendo de cada caso. Con este procedimiento se extiende la retina y se trata con láser el desprendimiento. El objetivo es que en unas semanas el paciente recupere la visión", explica el doctor Borja Corcóstegui, del Instituto de Microcirugía Ocular.

Por qué hay que operar rápidamente

Las posibilidades de curación son mayores cuanto antes se opere, puesto que hay que evitar que se llegue a desprender el área central de la retina, llamada mácula. Por eso se tendría que operar en dos o tres días.

Si se va desprendiendo la retina y llega a la mácula, buena parte de los pacientes ya no llegarán a recuperar la visión perfectamente sino que pueden percibir algunas deformidades en la imagen de forma ya crónica.

Si no se opera y se desprende el centro de la retina la visión se puede resentir

Además, existe el riesgo de que con el tiempo se produzcan nuevos desprendimientos. Por eso muchos especialistas aconsejan ya una intervención con láser preventiva cuando en una revisión se detectan desgarros en la retina, aunque no se haya acabado de desprender.