Diana Llorens

Periodista

Los casos de cáncer de esófago en adultos jóvenes se han triplicado en los últimos 30 años
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El cáncer de esófago es el séptimo más común en el mundo y cada año mueren 500.000 debido a esta enfermedad.

La incidencia de este cáncer en las personas menores de 50 años se ha multiplicado por tres durante los últimos 30 años, algo que podría tener que ver con los cambios en el estilo de vida y el aumento de la obesidad, el tabaquismo o el sedentarismo entre los adultos jóvenes, de acuerdo con un reciente estudio.

Cáncer de esófago

El esófago es el tubo hueco que baja desde la faringe hasta el esófago y que sirve para el paso de los alimentos.

Según datos de la Sociedad Española de Oncología Médica (SEOM), se estima que en 2021 se diagnosticarán en España 2.368 nuevos casos de cáncer esofágico (el 80% en hombres).

Hay dos subtipos principales:

  • El adenocarcinoma esofágico, que se asocia a la obesidad y a la enfermedad por reflujo gastroesofágico.
  • El carcinoma de células escamosas de esófago, que se asocia al consumo de alcohol y tabaco.

Síntomas del cáncer de esófago

Los síntomas del cáncer de esófago son diversos y a menudo son difíciles de detectar porque se pueden confundir con otros síntomas gastrointestinales. Estos incluyen:

  • Disfagia: problemas para tragar o sensación de que el alimento se ha quedado atascado en la garganta o el tórax. En etapas iniciales ocurre con los alimentos sólidos, pero posteriormente también se pueden notar dificultades para tragar líquidos.
  • Náuseas o vómitos.
  • Acidez de estómago o indigestión.
  • Dolor o presión en el pecho.
  • Pérdida de peso involuntaria, debida a los problemas para alimentarse correctamente.
  • Voz ronca o tos.

Aumento de casos

Una investigación presentada en el congreso de gastroenterología UEG Week 2021 y llevada a cabo en los Países Bajos en casi 60.000 pacientes, indica que los nuevos casos de adenocarcinoma esofágico en personas de menos de 50 años han aumentado significativamente en las últimas décadas:

  • Si en 1989 se daban 0,34 casos por cada 100.000 personas, en 2018 eran ya 0,92.
  • El aumento promedio anual en este periodo fue del 1,5% en los hombres y del 3% en las mujeres.

Los expertos creen que el incremento en este tipo de cáncer se debe a los cambios de hábitos que son factores de riesgo para esta enfermedad.

  • Por ejemplo, el aumento del tabaquismo, una alimentación inadecuada o la falta de ejercicio físico.

Sabemos que el adenocarcinoma esofágico está asociado con el esófago de Barrett, que es una afección premaligna en el extremo inferior del esófago. El reflujo gastroesofágico (reflujo ácido), la obesidad y el tabaquismo también son factores de riesgo importantes para el adenocarcinoma de esófago. También sabemos que las tasas de estos factores de riesgo han aumentado en los adultos jóvenes durante los últimos 30 años", explica el doctor Ali Al-Kaabi, autor principal del estudio.

Aumenta la supervivencia

A lo largo de los 30 años que ha analizado el estudio, las mayores tasas de supervivencia se vieron en los menores de 50 años con enfermedades en un estadio temprano, con una supervivencia a los 5 años que aumentó al 99% (un 52% más que en el año 1989).

  • Aquellos que fueron clasificados como 'potencialmente curables' tuvieron una tasa de supervivencia a cinco años del 46% (+22%), mientras que los pacientes incurables o paliativos tuvieron una tasa de supervivencia a un año del 32% (+ 11%).

"La supervivencia relativa ha mejorado notablemente en el grupo de edad más joven, con una diferencia en la supervivencia cada vez mayor en comparación con los adultos mayores", comenta Ali Al-Kaabi.

Aunque los pacientes menores de 50 años tenían más probabilidades de ser diagnosticados en una etapa incurable en comparación con los de entre 50 y 74 años y los mayores de 74 años (47%, 40% y 29% respectivamente), los pacientes más jóvenes tenían más probabilidades de ser tratados de manera más agresiva con múltiples tratamientos, incluida la quimiorradioterapia seguida de cirugía, lo que ayuda a curar la enfermedad o prolongar la vida del paciente.

En base a los hallazgos de este estudio, creemos que es importante que los adultos menores de 50 años conozcan los síntomas del cáncer de esófago para permitir un diagnóstico más temprano y una mayor probabilidad de supervivencia”, asegura Al-Kaabi. "Esto es especialmente importante en los grupos de alto riesgo, incluidos los fumadores, las personas con obesidad o las que tienen altos niveles de consumo de alcohol".