Charo Hierro

Presidenta de la Asociación de Afectados de Cáncer de Ovario.

Nuria Blasco

Periodista

La afectación física y psicológica del cáncer de ovario
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Cada año se diagnostican más de 3.200 nuevos casos de cáncer de ovario en España, una enfermedad que se ha convertido en la cuarta causa de muerte por cáncer en mujeres en nuestro país.

7 de cada 10 de estos casos se detectan en fases avanzadas, dado que esta enfermedad presenta síntomas muy inespecíficos que pueden confundirse con otras patologías.

Por ello, la Asociación de Afectados de Cáncer de Ovario de España (ASACO) ha creado la plataforma ‘Desde Ahora Yo’, un proyecto de información integral para pacientes con cáncer de ovario y su entorno, que quiere dar a conocer más a fondo esta enfermedad y también concienciar a la sociedad sobre los síntomas de alerta.

La Presidenta de la Asociación de Afectados de Cáncer de Ovario, Charo Hierro, nos da una visión de la realidad actual de las mujeres que sufren esta enfermedad y de sus necesidades.

una enfermedad con poca visibilidad

“La realidad es que hay muy poca visibilidad para esta enfermedad. Las mujeres no conocemos los síntomas, que son muy inespecíficos: estreñimiento, diarrea, falta de apetito, rara vez sangrado vaginal, etc. Por ello, además, muchos médicos no sospechan de la posible existencia de un cáncer de ovario cuando la paciente acude a su consulta. Es una enfermedad muy desconocida a nivel social”, asegura la presidenta de ASACO.

Al duro impacto que sufren en su vida diaria las mujeres que padecen esta enfermedad, se suma la incertidumbre que está presente en todas las etapas, desde el diagnóstico, pasando por el tratamiento, hasta la recuperación y el temor a una posible recaída.

“El momento de recibir el diagnóstico es tremendamente duro, se produce un shock, máxime cuando es algo que, realmente, no se espera. El diagnóstico debe comunicarse de una forma clara, real, pero a la vez sabiendo abrir puertas y dar fuerza para que la paciente encare la cirugía y tratamiento con las mejores herramientas posibles”, explica Charo Hierro.

En muchos casos se detecta el cáncer de ovario cuando este ya se ha expandido a la pelvis y el abdomen, lo que dificulta el tratamiento. De ahí la importancia de detectarlo en un estadio temprano, cuando la enfermedad se encuentra solo en el ovario, ya que el tratamiento tiene más probabilidades de éxito.

Si se detecta cuando el tumor afecta solo al ovario aumentan las posibilidades de curación

La dificultad de detección radica en que, además de que no hay una prueba de detección precoz, esta enfermedad en estadio temprano no suele causar síntomas y cuando se encuentra en estadio avanzado puede provocar síntomas no específicos, que se suelen confundir con síntomas de enfermedades menos graves, en particular con afecciones gastrointestinales.

Tratamiento y cirugía

Además de los efectos de la quimioterapia, en muchos casos, las pacientes deben afrontar una intervención complicada, tanto a nivel físico como psicológico.

Y es que el tratamiento del cáncer de ovario, salvo casos muy particulares, siempre conlleva una cirugía de altísima complejidad: la histerectomía. En ella se extirpa el aparato genital interno de la mujer y, en la mayoría de los casos también los órganos anexos.

En muchos casos, conlleva una cirugía de alta complejidad en la que se extirpa todo el aparato genital interno de la mujer

“La noticia de la necesidad de esta intervención es ambivalente; por un lado, saber que se puede operar siempre es muy esperanzador; por otro lado, la agresividad de la cirugía plantea muchos miedos”, explica Charo Hierro.

“Por otro lado, el shock que produce en las mujeres jóvenes tener que realizarse este tipo de intervención cuando aún no han cumplido sus expectativas de maternidad, es tremendo, añade.

Las consecuencias de la histerectomía

Físicamente, esta intervención es de un gran impacto. Se produce una menopausia quirúrgica, que es más relevante en el caso de mujeres que están en edad fértil. Además, la recuperación de la operación y retomar la actividad física requiere un tiempo.

Psicológicamente, el impacto es también enorme: en muchos casos se produce una sensación de pérdida de feminidad y una afectación en la vida íntima de estas mujeres.

Es muy frecuente que haya problemas en las relaciones sexuales y de pareja, una mezcla de temor y falta de apetito sexual que repercute en la vida cotidiana de las pacientes y sus parejas.

“Dependiendo de los casos, puede afectar a su vida íntima de forma decisiva. Siempre está la duda de si es aconsejable mantener relaciones sexuales, temor al dolor, falta de apetito sexual".

"Muchas veces hay vergüenza de pedir información referente a este tema tan delicado para la mayoría; pudor exagerado, miedo a hablar claramente con la pareja. Es clave tener atención psicológica y, si es necesario, una fisioterapia adecuada”, afirma la presidenta de ASACO.

Información a las mujeres y apoyo a las pacientes

“El papel de la Asociación de Afectados de Cáncer de Ovario, con respecto a las pacientes, es darles toda la información posible actualizada; así mismo, ofrecemos servicios gratuitos de psicología a las pacientes y familiares y servicios de fisioterapia a aquellas que lo necesitan”, explica Charo Hierro.

Y en su nueva plataforma, ‘Desde Ahora Yo’, ofrecen información fiable y actualizada sobre el cáncer de ovario, declaraciones de médicos especialistas en esta enfermedad y de psicólogos; opiniones e inquietudes de pacientes, testimonios de la experiencia vivida; y también se da gran importancia al bienestar emocional de la paciente y su entorno.

Desde ASACO afirman que es necesario dar más visibilidad a esta enfermedad, que las mujeres conozcan los síntomas que provoca, que acudan al médico y expresen sus preocupaciones. Y, por supuesto, no faltar a las revisiones periódicas.

También aseguran que hay una necesidad prioritaria, y es que "la cirugía sea llevada a cabo por un equipo multidisciplinar, en un centro hospitalario totalmente adecuado y realizada por un ginecólogo-oncólogo".

También son claves "el acceso a nuevos tratamientos oncológicos y la atención psicológica.Y aunque hay mucha más investigación en cáncer de ovario que hace diez años, sigue haciendo falta mucha más, especialmente en los cánceres de ovario más raros”, concluye la presidenta de la asociación.