Una pastilla reduce a la mitad las muertes por cáncer de pulmón

Por primera vez una píldora tomada durante tres años consigue reducir a la mitad la mortalidad por cáncer de pulmón después de la cirugía.

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Pastilla cáncer de pulmón

El cáncer de pulmón es la principal causa de muerte por cáncer entre hombres y mujeres.

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Soledad López
Soledad López

Periodista especializada en salud y nutrición

Por primera vez, una pastilla consigue reducir a la mitad las muertes por cáncer de pulmón en un grupo de pacientes que han participado en un gran ensayo clínico. Se trata de un fármaco que inhibe una proteína (EGFR) mutada en un tipo de cáncer de pulmón que supone el 15-20% de los tumores pulmonares en Europa y el 30-40% de los casos en Asia.

Estos son los mejores resultados obtenidos en cáncer de pulmón hasta ahora y se acaban de presentar en el congreso de Sociedad Americana de Oncología Clínica celebrado en Chicago. Es la primera vez que se demuestra que un tratamiento dirigido para el cáncer de pulmón en etapa temprana afecta la supervivencia.

El cáncer de pulmón es la principal causa de muerte por cáncer entre hombres y mujeres, y representa aproximadamente una quinta parte de todas las muertes por cáncer.

Una pastilla diaria durante tres años

Fabricado por la compañía biofarmacéutica AstraZeneca, se trata del fármaco osimertinib que recibe el nombre comercial de Tagrisso.

La píldora se administró a diario durante 3 años a pacientes con cáncer de pulmón en etapa temprana después de la cirugía para extirpar el tumor. Pasados esos tres años, el riesgo de muerte se había reducido en un 51%.

Son los resultados obtenidos del ensayo clínico internacional Adaura que se han publicado en The New England Journal of Medicine.

Cáncer de pulmón de no fumadores

El ensayo clínico incluyó a 682 pacientes que fueron diagnosticados de cáncer de pulmón de células no pequeñas (CPCNP), uno de los dos tipos principales de cáncer de pulmón primario. El CPCNP suele ser un tipo de cáncer menos sensible a la quimioterapia y la radioterapia.

Todos los pacientes también tenían una mutación en el gen del receptor del factor de crecimiento epidérmico (EGFR), que codifica una proteína que se encuentra en la superficie de las células.

Las mutaciones de EGFR pueden aumentar la capacidad del cáncer para crecer y propagarse, aumentando el riesgo de recurrencia del cáncer de los pacientes después del tratamiento.

Estas mutaciones son más comunes en personas con cáncer de pulmón no fumadoras y más en mujeres que en hombres.

Mejorar la detección precoz

Después de la cirugía para extirpar el tumor, la mitad de los participantes recibió osimertinib, la píldora que inhibe la proteína EGFR, y la otra mitad un placebo. Tras cinco años de seguimiento, han muerto un 22% de los pacientes que recibieron placebo y un 12% de los tratados con osimertinib. Así pues, se ha demostrado que el fármaco reduce la mortalidad a la mitad. Además, los efectos secundarios fueron leves o moderados.

"Creo que estamos curando a algunos pacientes. Realmente estamos mostrando un progreso en el cáncer de pulmón como nunca antes", apunta el Dr. Roy Herbst, investigador principal del ensayo y subdirector del Yale Cancer Center.

Tagrisso ya está aprobado en más de 100 países, incluido EE.UU y España, con lo que los pacientes con cáncer de pulmón se beneficiarán de ello. El próximo paso es mejorar la detección precoz del cáncer de pulmón para que se diagnostique cuando se puede operar (no haya metástasis) y pueda tratarse con Tagrisso para reducir la mortalidad.