Cómo prevenir y tratar la gripe en los niños

Fiebre, malestar general, dolor de cabeza y tos con secreción nasal son síntomas de que el niño puede haberse contagiado de gripe. En la mayoría de los casos es leve, pero si la fiebre es muy alta o hay dificultad para respirar conviene acudir enseguida al pediatra.

Actualizado a
Juan C. Mimoso

Pediatra

Cómo prevenir y tratar la gripe en los niños
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Los síntomas de la gripe desaparecen  al cabo de 4 ó 7 días pero la tos y el cansancio pueden durar hasta 3 semanas.  

Con la bajada de las temperaturas, llega la época de las gripes y nos preocupamos porque este virus tiene una gran capacidad de contagio y es fácil que acabe afectando a nuestros hijos.

¿Qué síntomas provoca la gripe en los niños?

La gripe se propaga muy fácilmente, y los niños se suelen enfermar al cabo de 2 ó 3 semanas de la llegada de la gripe a una comunidad determinada como la escuela. Los síntomas surgen de manera brusca, normalmente pasados 2 días del contagio, en forma de:

  • Fiebre alta (39-40 °C) y con escalofríos. Generalmente dura 3 días, pero puede durar hasta 7 días, y volver a subir al cuarto día tras haber bajado previamente. Este hecho no nos indica mayor gravedad.
  • Dolor muscular y de articulaciones (artromialgias), es el “trancazo”, cuando la gente se siente como si hubiera recibido una paliza.
  • Tos seca y sin mucosidad.
  • Dolor de cabeza (cefalea) y de garganta.
  • Malestar general. Cansancio y debilidad.
  • Mareos y pérdida de apetito.
  • Diarreas, náuseas o vómitos: especialmente en niños, lo que lleva a algunas personas a llamarla gripe intestinal o estomacal porque parece una gastroenteritis.
  • Estornudos. Mucosidad nasal transparente y acuosa (rinorrea).
  • Sensación de nariz tapada.
  • Enrojecimiento de ojos y molestias al moverlos.
  • Los lactantes con gripe también pueden dar la sensación de estar muy inquietos de repente o simplemente tener mal aspecto, letargo, rechazo de tomas...
  • En los niños pueden aparecer convulsiones.

Los síntomas evolucionan y se hacen día a día más evidentes los de tipo respiratorios, reduciéndose la intensidad de la fiebre y de los otros síntomas.

Todos desaparecen generalmente al cabo de 4 ó 7 días, aunque a veces la fiebre regresa. En cambio, la tos y el cansancio pueden prolongarse hasta tres semanas.

¿Cómo diagnosticar y valorar los síntomas de gripe en niños?

Básicamente, el diagnóstico de la gripe se hace valorando los síntomas y realizando una exploración física. En temporada gripal, los síntomas de fiebre, malestar general, dolor de cabeza y tos con secreción nasal son suficientes para poder diagnosticar la gripe sin hacer más pruebas.

En caso de existir complicaciones, el médico puede indicar la realización de exploraciones complementarias, como análisis de sangre, radiografía de tórax o cultivos.

¿Qué hacer si el niño se ha contiago de gripe?

Conviene tranquilizarse, ya que la gripe es una infección estacional, y aunque es sumamente contagiosa, la mayoría de casos se resuelven simplemente con reposo y analgésicos. Tampoco hace falte que el niño deje ningún tratamiento que esté tomando habitualmente.

En caso de tener síntomas intensos o pensar que está en riesgo de presentar complicaciones, consulte telefónicamente con su centro de salud o acuda al pediatra.

Es importante seguir las recomendaciones para evitar el contagio a otras personas, especialmente las de mayor riesgo de complicaciones.

Así pues el niño ha de permanecer en casa, sin acudir al colegio, hasta al menos 24 horas tras la desaparición de la fiebre y sin haber necesitado ningún antitérmico para ello, o incluso más tiempo si no se ha notado mejoría.

En general, el pronóstico es bueno, porque la mayoría de los niños logran una recuperación parcial a la semana y total a los 15 días, sin secuelas.

¿Qué complicaciones puede provocar la gripe en un niño?

Algunas personas, incluidos los niños, desarrollan complicaciones graves que en casos extremos pueden poner en peligro su vida. Las más importante son:

  • Neumonía. Esta infección de los pulmones es la complicación más grave. Puede ser de origen bacteriano (es la que tiene mejor pronóstico y se cura con antibióticos) o puede ser vírica (en este caso es muy grave y de difícil tratamiento).
  • Síndrome de Reye. Es un cuadro grave, con vómitos y afectación brusca del hígado y del cerebro, que es más frecuente en niños. Se produce especialmente con el uso de ácido acetilsalicílico (aspirina), por este motivo está contraindicado en niños y adolescentes.
  • Sinusitis y otitis media. Es muy frecuente en niños pero no reviste mayor gravedad.
  • Bronquitis aguda. Es otra complicación que se da a menudo.
  • Encefalitis (infección del cerebro) y meningitis (de las meninges) son menos frecuentes.

A veces puede desencadenarse un empeoramiento de enfermedades crónicas, como la insuficiencia cardiaca, el asma o la diabetes, pero cualquier persona a cualquier edad puede sufrir complicaciones por la gripe.

¿Cuál es el tratamiento de la gripe en los niños?

En la mayoría de casos, la gripe no necesita ningún tratamiento específico, puesto que es un proceso autolimitado. Existen unas medidas básicas para tratar la gripe, que son:

  • Reposo en cama.
  • Beber abundante líquido, especialmente infusiones y zumos naturales, para evitar la deshidratación.
  • Descansar y dormir bien.

Fármacos que alivian la gripe

Para el tratamiento de los síntomas se suele utilizar:

  • Analgésicos: mejoran el dolor de cabeza y de articulaciones, y bajan la fiebre. Se puede usar paracetamol o ibuprofeno. No deben tomar aspirinas (acido acetilsalicílico) los niños ni los adolescentes para evitar la aparición de complicaciones. No es necesario bajar la fiebre hasta los límites normales, solo con disminuirla un grado ya se nota mejoría.
  • Antitusígenos: se usan en casos de tos importante, pero solamente bajo criterio médico y si no existen abundantes secreciones, ya que pueden causar la retención de las mucosidades y una infección posterior.
  • Expectorantes: pueden ayudar a fluidificar el moco y facilitan su eliminación, pero sin duda el mejor y más barato es el agua.

No son útiles los antibióticos, excepto en casos de complicarse con alguna infección bacteriana, como en caso de neumonía.

¿Cuándo hay que consultar con el pediatra?

En la mayoría de los casos no es necesario acudir al médico cuando aparecen estos síntomas de la gripe, porque seguramente no habrá ningún riesgo de presentar un cuadro gripal grave y se sentirán mejor pasados 3 ó 4 días.

En cambio, sí que es conveniente consultar con el pediatra cuando se da alguna de estas circunstancias:

  • Fiebre muy alta o la presencia de lesiones en la piel.
  • Dificultad para respirar (disnea) o un ritmo respiratorio muy rápido (taquipnea).
  • Coloración azulada de la piel o de los labios (cianosis).
  • Deshidratación.
  • Somnolencia excesiva o disminución de conciencia.
  • Empeoramiento tras haber mejorado inicialmente.
  • Falta de mejoría a partir del 4º día de enfermedad.
  • Pertenecer a algún grupo de riesgo (enfermos crónicos, embarazo, niños pequeños...).