Lidia Rius
Lídia Rius

Psicóloga especialista en adicciones

Nuria Blasco

Periodista

Señales para detectar que alguien tiene una adicción
iStock by Getty Images

Las adicciones son un problema muy presente en nuestra sociedad y pueden afectar a cualquier persona. Se trata de una enfermedad reconocida por la OMS, de origen físico y psicoemocional, que puede derivar en problemas graves para la salud física y mental de quien la padece, y que repercute de forma negativa en el entorno familiar, laboral y social del afectado.

Es importante detectar la adicción cuanto antes para buscar el mejor tratamiento en función de la situación del paciente. Pero, ¿cómo podemos detectar cuando algún allegado tiene un comportamiento adictivo?

La psicóloga especialista en adicciones Lídia Rius nos da algunas claves para poder reconocer los signos y síntomas de esta enfermedad.

Diferencia entre abuso y dependencia

Una adicción es un patrón desadaptativo de consumo de sustancias psicoactivas y/o de conductas repetitivas con consecuencias adversas significativas y recurrentes, que dañan a la persona que las utiliza por su uso continuado.

No toda persona que consume drogas, por ejemplo, tiene una adicción, por lo que es importante diferenciar uso, abuso y dependencia.

  • Abuso: la persona busca gratificaciones inmediatas, pero existe aún cierta capacidad de control. Se trataría de alguna forma de un ‘uso inadecuado de sustancias o conductas adictivas’.
  • Dependencia: cuando se realiza un diagnóstico de adicción que implica una pérdida de control, la persona adicta consume únicamente para no sufrir, y no para obtener la respuesta gratificante inicial. Esta situación genera pérdidas significativas en su vida diaria que le producen malestar y/o deterioro en muchos aspectos de su vida.

las adicciones más frecuentes

Existen diversos tipos de adicciones, pero hay dos grandes grupos diferenciados.

  • El primero son las adicciones a sustancias psicoactivas: las más habituales por orden son adicción al alcohol, tabaco, cannabis, cocaína, opiáceos, éxtasis, hipnosedantes…
  • El segundo grupo, cada vez más relevante, es el de las adicciones comportamentales, las cuales tienen un funcionamiento, evolución y fases muy parecidas a las adicciones a sustancias. Estas serían la adicción a las compras, al sexo, a los videojuegos, al móvil… De este grupo la adicción más estudiada y tratada es el juego patológico, que dispone de su propio diagnostico como adicción.

Signos de una conducta adictiva

Cuando una persona tiene una adicción, se dan progresivamente una serie de cambios en su entorno que afectan a todos los ámbitos de su vida: personal, familiar, social y laboral.

Los principales signos de alerta son:

  • Cambios de humor y estado de ánimo.
  • Alteraciones del sueño.
  • Irritabilidad.
  • Aislamiento progresivo.
  • Falta de concentración y problemas de memoria.
  • Abandono de intereses y aficiones.
  • Posteriormente, la persona comienza también a fallar en sus responsabilidades y obligaciones laborales o académicas, familiares, etc.
  • Dependiendo de la adicción, su avance puede conllevar problemas de tipo económico o deudas, accidentes laborales o de tráfico, pérdida del trabajo, problemas de salud, entre otros.

Diferentes grados de conductas adictivas

Existen distintos grados de dependencia y a diferencia de antes cuando se hablaba de ‘drogas duras’ y ‘drogas blandas’, actualmente hablamos de varios factores que determinan la gravedadindependientemente de la sustancia o conducta de la que se trate.

El grado de dependencia depende de:

  • Si aparece o no un elevado deseo de consumir.
  • La dificultad en detener o evitar la conducta adictiva a pesar de las consecuencias negativas.
  • La pérdida de control, donde la frecuencia de la conducta se incrementa haciéndose cada vez más automática.
  • El deterioro de la vida social de la persona adicta.
  • En los casos más graves la persona adicta vive única y exclusivamente para consumir, se reducen sus actividades y su vida se construye y gira en torno a su adicción.

Tolerancia, abstinencia y dependencia

En cuanto a las adicciones a sustancias psicoactivas, los signos importantes que diferencian una persona que puede usar drogas en momentos puntuales y una persona que tiene una adicción son los términos de tolerancia, abstinencia y dependencia, ya que estas señales nos ayudan a identificar quién esta abusando.

  • La tolerancia es la disminución de la respuesta del cuerpo y la mente ante una dosis concreta de droga o medicación que se produce por su uso continuado. Esta puede ser física, psicológica o conductual, es decir, la dosis habitual produce menos efecto porque el cuerpo ha aprendido a tolerarlo debido a su uso repetido.
  • El síndrome de abstinencia aparece cuando se interrumpe el consumo habitual de forma súbita o se reduce la dosis. La vida de una persona adicta gira entorno a la sustancia y tanto el cuerpo como la mente se acostumbra a funcionar con esta sustancia, cuando se interrumpe o disminuye puede aparecer síndrome de abstinencia con un conjunto de síntomas de grado de intensidad y agrupamiento variables y distintos en función de la sustancia utilizada.
  • Por otro lado, el síndrome de dependencia es un conjunto de fenómenos de comportamiento, cognitivos y fisiológicos que pueden desarrollarse tras el consumo repetido de una sustancia. Y su característica principal es el elevado deseo (llamado craving) de consumir a pesar de las consecuencias perjudiciales.

Cómo ayudar si detectamos una adicción

Es difícil poder ayudar a quien no quiere o ni siquiera sabe que debe ser ayudado y es que la mayoría de las personas adictas viven en una realidad distorsionada que les impide ver y aceptar lo que les está sucediendo.

Una recomendación sería poder señalarle las ocasiones donde pierde el control, sin acusarle y haciéndole ver que tiene un problema que no puede controlar, prestarse a ayudarle si lo necesita y ofrecer ayuda profesional.

También es importante buscar ayuda profesional para familiares o allegados que estén viviendo con la persona que tiene una adicción, ya que pueden producirse situaciones muy complicadas para quien convive con esta persona.

La importancia de la detección precoz

Las adicciones siempre complican cualquier situación. A veces pueden llevar a otros trastornos mentales o a empeorar un trastorno mental de base y, dependiendo del tipo de adicción, puede llevar a un deterioro físico y psíquico que podría ser irreversible.

Por otro lado, un paciente que inicie el consumo de sustancias en edades tempranas, a parte del daño que pueda existir a nivel biológico, está viviendo en una burbuja de un mundo que no es real, sin poder afrontar la vida y los problemas que nos ayudan a desarrollarnos en el ciclo vital, por lo que convierte a esta persona en un eterno adolescente.

Por lo tanto, la adicción bloquea totalmente el crecimiento personal que cualquier ser humano desarrolla a lo largo de su vida.

diferentes tipos de tratamiento

A nivel público, existe una red muy importante de atención a las adicciones que se generó a raíz de la epidemia de heroína de los 80, pero fue en los años 90 cuando el VIH y las sobredosis de heroína se convirtieron en un grave problema para la población.

Desde ese momento se crearon recursos públicos para dar respuesta a esa necesidad.

Centros de día

En nuestro país disponemos de centros ambulatorios en los cuales se trabaja conjuntamente en equipos multidisciplinares de medicina, psicología, psiquiatría, enfermería, trabajo social y educadores, donde se puede recibir tratamiento ambulatorio. Se ofrecen visitas médicas, psicológicas, sociales, administración de medicación, terapias grupales,…

Tratamiento integral

Para quienes no les sea suficiente un tratamiento ambulatorio, se dispone de centros de día e ingresos hospitalarios para llevar a cabo la desintoxicación. En el centro de día o salas de ingreso el paciente pernocta y está más controlado. Los ingresos para realizar una desintoxicación acostumbran a durar aproximadamente 10 días.

Comunidades terapéuticas

Finalmente, otro recurso son las Comunidades Terapéuticas donde los pacientes tienen la posibilidad de hacer un tratamiento que dura entre 6 y 18 meses. Se trabaja con más profundidad aspectos psicológicos, laborales y sociales para mantener la abstinencia y la prevención de recaídas.

Factores de riesgo

Los factores de riesgo no determinan el desarrollo de una adicción, pero sí encontramos un porcentaje elevado de estos factores en pacientes que son visitados en centros de adicciones. Algunos ejemplos son:

  • baja autoestima,
  • falta de conocimiento sobre drogas,
  • fracaso escolar,
  • sufrir algún trastorno mental,
  • elevada búsqueda de sensaciones,
  • baja cohesión familiar,
  • tolerancia familiar al consumo de drogas,
  • relación con consumidores,
  • disponibilidad y accesibilidad a las drogas.

Existen unos factores de protección que pueden ayudar a prevenir estas conductas, siendo algunos ejemplos, la estructura de personalidad, tener una buena red de apoyo emocional, buenos recursos comunicativos…