¿Por qué te duelen las rodillas?: causas y soluciones para aliviar el dolor

La rodilla es una de las articulaciones que más sufre, debido al peso que soporta y al desgaste propio del paso de los años. En las mujeres, además, los problemas en esta articulación son más frecuentes. Te explicamos cuál puede ser la causa de tu dolor en las rodillas y cómo aliviarlo

Actualizado a
Mar Claramonte
Mar Claramonte

Periodista

¿Por qué te duelen las rodillas?
iStock

Averiguar la causa del dolor de rodillas es clave para buscar la mejor manera de aliviarlo o evitarlo. 

Un 52% de las personas que sufren dolor en las articulaciones se quejan de las rodillas, una cifra que supera a los que se quejan de la espalda (un 43%). Son datos de una encuesta realizada por un laboratorio estadounidense junto a la Fundación Internacional de la Artrosis (OAFI) y que nos revela que las rodillas son una de las articulaciones más "sufridas".

¿Por qué el dolor de rodillas afecta más a las mujeres?

Se sabe que el dolor de rodillas ocurre con más frecuencia en las mujeres. Esto tiene una explicación fisiológica:

  • Al tener las caderas más anchas que los hombres, el ángulo entre la parte alta del muslo de la mujer y su rodilla es mayor. Es solo una cuestión anatómica, pero provoca que, ante un mal gesto o una caída, la rodilla se dañe más fácilmente. De hecho, en el deporte de élite hay más lesiones de rodilla en mujeres.
  • Las rodillas de las mujeres se desgastan antes y hay más casos de artrosis femenina básicamente debido a los "daños colaterales" de la menopausia: descienden los estrógenos que, entre otras muchas funciones, son las hormonas que protegen la cápsula articular. Ten en cuenta que la artrosis es la primera causa de dolor en las rodillas si no hay ningún traumatismo .

¿Qué parte de la rodilla te duele?

Ubicar exactamente la zona de la rodilla que te causa dolor será una pista muy clara para descubrir la causa que lo provoca.

  • Si el dolor es generalizado en toda la rodilla y no en un punto concreto, lo más probable es que la causa sea la artrosis. También puede deberse a una bursitis, artritis o rotura de ligamentos.

Depende de la zona del dolor será señal de artrosis, bursitis o un problema en los ligamentos

  • Cuando notas dolor en la parte de atrás de la rodilla, suele provocarlo la artritis reumatoide o bien los llamados quistes de Baker. Estos últimos son unos bultos que aparecen cuando se acumula exceso de líquido sinovial en la parte posterior de la rodilla, como resultado de algún problema en una articulación. Puede extirparse quirúrgicamente, pero lo más adecuado es tratar la causa que lo provoca para que no reaparezca.
  • En caso de haya dolor en la parte de delante de la rodilla, las causas más habituales son una bursitis (se produce sobre todo al pasar mucho tiempo agachada, por lo que se inflama la bolsa serosa que contiene líquido sinovial encargado de lubricar la articulación) o una artritis reumatoide.
  • Si el dolor aparece en un lado de la rodilla, el origen puede ser una rotura de menisco, lesiones de ligamentos...
  • Cuando te duele más arriba de la rodilla, habitualmente sucede que el cuádriceps (músculo que al contraerse estira la rodilla) puede estar inflamado.

Dolor de rodilla y lesiones de menisco

Los meniscos son dos estructuras con forma de C situadas entre la tibia y el fémur. Facilitan el roce en la articulación y amortiguan los movimientos del muslo a la pierna. Cuando eres joven son resistentes, por eso necesitan un impacto fuerte para romperse. Con la edad se desgarran o se inflaman más fácilmente.

Si haces deporte es importante calentar bien para que el menisco no sufra

Es cierto que en menores de 30 años son más habituales las roturas de menisco por un impacto muy brusco, por ejemplo las entradas que reciben los futbolistas. Pero las roturas de menisco también son comunes:

  • A cualquier edad, especialmente a partir de los 30 el menisco va perdiendo resistencia. Y si no lo refuerzas, con el tiempo puede romperse solo con el gesto que haces al levantarte de la posición de cuclillas.
  • Hay roturas o meniscitis (el menisco no se rompe, solo se inflama) que ocurren de la manera más casual. Por ejemplo, vas caminando tranquilamente, te giras el piey... ¡crac! Sencillamente se da un fallo o un error en el movimiento del menisco y queda pinzado entre la tibia y el fémur.
  • En la practica deportiva también puede ocurrir si no has calentado antes de hacer ejercicio.

Síntomas de una lesión de menisco

  • Notas un chasquido o una punzada en el menisco justo en el momento en que te haces daño.
  • La rodilla "se atasca", no puedes ni doblarla ni estirarla bien porque al hacerlo te duele.
  • Sientes que la rodilla falla de repente y se te dobla sin querer.
  • Si la lesión es pequeña, a veces las molestias y la inflamación pueden aparecer días más tarde y solo cuando se hacen ciertos gestos.

¿Siempre hay que operar las roturas de menisco?

Aunque dependerá de cada caso, una lesión de menisco puede mejorar mucho con ejercicio, según Roberto Junquera, fisioterapeuta y director de contenidos de Fisioterapia online, quien propone este sencillo plan:

  • Gana elasticidad en la rodilla con estiramientos de los isquiotibiales: pon el pie encima de una mesa, estira la rodilla y lleva el cuerpo hacia delante.
  • Refuerza el cuádriceps montando en bicicleta. Procura hacer el giro completo con el pie sobre el pedal. Y el sillín, que esté a tu altura.
  • Dale estabilidad a la rodilla: sobre un colchón, apóyate sobre la rodilla y juega a lanzar una pelota de tenis contra la pared y recogerla.

Dolor de rodilla y artrosis

La artrosis no es más que el desgaste del cartílago articular. Por eso, tarde o temprano, todos la acabaremos sufriendo en mayor o menor medida. De hecho, a los 65 años ya afecta a un 85-90% de la población. Y en las mujeres, la más común es la de rodillas, sobre todo si hay sobrepeso. Pero con buenos hábitos y un diagnóstico temprano se puede aliviar y frenar este trastorno. Fíjate en estas 9 claves:

  • Usa un calzado de suela gruesa que absorba la fuerza del impacto del pie contra el suelo al caminar. Esto también se logra con plantillas o taloneras de silicona en el zapato. No uses tacones de más de 3-4 cm.
  • Duerme con un cojín entre las piernas para mantener la columna en buena postura y que no rocen las rodillas. Una espalda sana es clave para que no duelan.
  • Pierde peso si te hace falta. La obesidad no solo puede provocar la artrosis de rodilla (el 50% de los afectados tiene sobrepeso), también hace que evolucione más rápidamente y con más dolor.
  • Da varios paseos cortos en lugar de caminatas largas si ya te han detectado la enfermedad. Procura no andar sobre terrenos irregulares o cargando peso y, sobre todo, cuando te duela descansa.
  • Intenta no pasar mucho rato de pie para no cargar las rodillas y evita sentarte en sofás bajos.
  • Evita subir y bajar escaleras si te han diagnosticado artrosis. Como prevención, no abuses de este tipo de ejercicio: es de gran impacto para las rodillas.
  • Cuando te duela, aplica calor seco con una bolsa de agua caliente o una manta eléctrica. No superes los 20 minutos 2 veces al día.
  • Te conviene hacer taichi, que puede ser tan beneficioso para la rodilla como la fisioterapia.
  • Para "curar" el desgaste de rodilla, la terapia del futuro consiste en inyectar plasma rico en factores de crecimiento en la articulación.

Dolor de rodilla y artritis

  • El origen de la artritis es autoinmune–tus defensas atacan la articulación–. Es una enfermedad más minoritaria que la artrosis, que afecta sobre todo a mujeres jóvenes.
  • Mientras que en la artrosis se desgasta el cartílago, en la artritis se inflama la membrana sinovial. Esta produce un exceso de líquido y eso da dolor, rigidez, calor e hinchazón.