Miquel Palet
Miquel Palet

Veterinario especializado en Traumatología y Oftalmología

Eva Mimbrero
Eva Mimbrero

Periodista especializada en salud

¿Puede tener artrosis mi perro? Las señales en las que debes fijarte
iStock by Getty Images

La artrosis es una de las enfermedades articulares más frecuentes, hoy en día, en los perros. Y, sin duda, el hecho de que vivan cada vez más años tiene mucho que ver en ello.

  • "En perros muy mayores la artrosis puede aparecer debido al desgaste normal que las articulaciones padecen con la edad", nos cuenta Miquel Palet, veterinario traumatólogo de AniCura Lauro Hospital Veterinari.

Pero el envejecimiento no es la única causa de artrosis en los perros. Hay otros trastornos, como las displasias, que si no se tratan a tiempo pueden acabar provocándola en animales jóvenes (de unos 3-4 años).

La displasia es más frecuente en algunas razas, como el labrador retriever o el pastor alemán

  • "Las displasias se producen cuando, conforme el perro va creciendo, las articulaciones no se forman correctamente y se acaban deformando. En esta alteración hay una base genética muy importante, pero el entorno en el que se cría el cachorro también influye", aclara el especialista.
  • "La artrosis puede generarse, además, por un ligamento cruzado roto o parcialmente roto que no se ha tratado y ha ido desencadenando un proceso artrósico", añade.

Síntomas del desgaste articular

La cojera es la señal más evidente y llamativa. Pero hay otras, como la falta de movilidad, que también hay que tener en cuenta.

  • "Los perros con artrosis tienen menos ganas de mantenerse en pie, de correr, se tumban enseguida... –pone el experto como ejemplo–. También, como ocurre con los humanos con problemas osteoarticulares, notan más los cambios de tiempo".
  • Otro de los comportamientos que puede hacerte sospechar es que tu animal de compañía rehúya subir o bajar escaleras, o subir al coche. Además, les puede costar levantarse o acostarse.

Pero, aunque su tendencia sea moverse poco, conviene mantener cierta actividad física. "Estar mucho tiempo inmóviles acaba siendo contraproducente, porque favorece el sobrepeso y la falta de tono muscular", remarca el veterinario.

Hábitos que suman calidad de vida

"Mantener un buen tono muscular, ya sea mediante rehabilitación o simplemente siendo constante en ciertas rutinas, ayudará a que la articulación esté mejor, y al final esto nos dará una mayor calidad de vida", nos cuenta el experto.

  • Eso sí, hay que ser muy conscientes del estado físico del animal."Por ejemplo, es mucho mejor sacarlos a pasear media hora 3 o 4 veces al día, que hacer excursiones largas que lo cansarán demasiado", matiza.

Otra de las estrategias clave, tanto para evitar la artrosis como para aumentar la calidad de vida del animal una vez se ha desarrollado, es combatir los kilos de más.

  • "El sobrepeso provoca un mayor desgaste articular, y parte del tratamiento consiste en adelgazar para que la sintomatología mejore", remarca el especialista.

Cómo se trata la artrosis

El tratamiento de la artrosis en perros es multimodal.

  • "No vale solo con dar un antiinflamatorio. También pueden usarse suplementos específicos (condroprotectores) o dietas especiales en las que abunda el omega 3 y la cúrcuma. Hay que hacer un plan de tratamiento en función de lo que necesite ese perro en particular", opina este veterinario especializado en traumatología.

"El tratamiento se basa en los síntomas: hay radiografías que muestran una articulación muy dañada pero el perro está bien"

  • Unas necesidades que, además, irán cambiando con los años. "Por eso es importante hacer un seguimiento, para adecuar el tratamiento a la evolución del animal", remarca.

Cada vez se necesitan menos cirugías

Además del tratamiento conservador, los veterinarios pueden recurrir también a la cirugía para colocar una prótesis de cadera o para realizar una artroplastia (en la que no se reemplaza la articulación, sino que se remodela para eliminar el dolor).

  • "En los últimos años el número de cirugías se ha reducido notablemente, porque cada vez tenemos más opciones de tratamiento. Calculo que ahora acabamos operando, como mucho, un 20% de casos, cuando hace unos años lo hacíamos en más de un 50%", aclara.

Cuando la artrosis afecta al codo, la opción de la cirugía es excepcional.

  • "El codo es más problemático y actualmente, las prótesis no están dando los resultados que deberían. De hecho, se reservan para casos extremos, en los que incluso se plantea amputar la extremidad porque el dolor que tiene el perro es tremendo", afirma el veterinario.

Detectar, y tratar, la displasia a tiempo

La displasia de cadera o codo puede hacer que a partir de los 5-7 meses la mascota empiece a cojear. "Muchas veces son cojeras leves, que aparecen en frío y desaparecen en caliente", aclara Palet.

  • "Si la displasia es leve, la cojera puede desaparecer en 2-3 meses", añade. Pero esto no significa que la alteración no deba tratarse, porque la cojera vuelve a aparecer al cabo de pocos años, cuando se desarrolla la artrosis.

Para evitarlo, es fundamental tratar la displasia en los primeros 10 meses de vida del cachorro.

  • "Es entonces cuando tenemos la capacidad de conseguir que la articulación no se deforme, porque a esa edad el cartílago articular puede remodelarse", nos cuenta el experto. Y esto se logra mediante cirugía.